Ciclismo y Running ¿Compatibles?

El ciclismo y el running no sólo son dos deportes compatibles, sino que además al contrario, es muy recomendable combinarlos para mejorar nuestra eficacia sobre la bici.

Ciclismo y Running
Autor Maillot Maillot Magazine
Autor de la foto
Red Bull

Fecha de la noticia31/01/2017


Combinar dos deportes como el ciclismo y el running es muy recomendable. Hay falsos mitos que dicen que correr puede provocar inconvenientes a los ciclistas, pero no dejan de ser eso: falsos mitos.

Si lo vemos desde el punto de vista de los corredores, el ciclismo ayuda mucho a la práctica del Running porque fortaleces otros grupos musculares que no se trabajan simplemente corriendo. Además hay estadísticas que dicen que los que corren y practican el ciclismo sees lesionan menos… Más si todavía haces un tercer deporte como la natación.

Pero no sólo es un método preventivo estupendo, sino que lo podemos tomar a modo de “recovery” en mitad de nuestra planificación semanal. Después de una tirada larga o un entrenamiento de calidad, rodar con una cadencia alta y en terreno llano va a acelerar el proceso de recuperación muscular y minimizar la molesta sensación de agujetas. Eso si, pasar de la hora (si hacemos entrenamiento en rodillo) o de la hora y media no hará más que añadir cansancio a nuestras piernas.

Incorporar el ciclismo en nuestra rutina de entrenamiento running nos ayuda a entrenar nuestra capacidad aeróbica. Corriendo no realizaremos entrenamientos que duren más de dos horas y sin embargo, piensa la cantidad de veces que tus salidas en bicicleta han superado las 3 horas con un breve descanso. La bici resulta un entrenamiento de fondo estupendo.

El ciclismo es una buena alternativa a los corredores

Como deporte alternativo, la bici se ha convertido en un deporte imprescindible de todos aquellos corredores que han estado varias temporadas entrenando duro o tomando la salida en maratones y necesitan un poco de descanso en sus piernas sin dejar de practicar un deporte tan motivador como la bici. El bajo impacto, sobre todo en rodillas, es perfecto para recuperarse de las lesiones típicas del corredor… Y muchos, ya sabes, terminan cambiando sus preferencias de deporte y terminan dedicando más tiempo al ciclismo que a correr.

Para los que vamos en bici, correr es la forma de seguir bien en forma por ejemplo durante los meses de invierno, cuando se hace más costoso salir con la bici. El running tiene la ventaja que es un deporte bien sencillo de practicar, sólo hace falta llegar a casa, ponerse las zapatillas y salir a trotar un rato. Una hora rodando suave nos puede mantener perfectamente en forma, y es algo más divertido que hacernos unos rodillos dentro de casa.

Ventajas del Running

Las ventajas del running son muchas, pero la primera es que nos permite mantener el peso a raya. Se trata de una actividad que quema muchas calorías. Correr mejorará tus capacidades aeróbicas, que son una de las bases del ciclismo. Pero te recomendamos que al menos durante las primeras salidas, no fuerces demasiado y no intentes ir a tope de frecuencia cardiaca.

Posiblemente tengas la sensación de ir frenándote, que podrías ir mucho más rápido, pero ten en cuenta que tus musculatura no está acostumbrada ni al gesto ni al impacto y aunque tus sensaciones cardíacas y pulmonares sean estupendas estás sometiendo tus piernas a un sobreesfuerzo. Si te dejas llevar puede que no mejores nada más que tus visitas al fisio e incluso que te lesiones.

Entrena suave, al menos durante los tres primeros meses, buscando más la evasión corriendo que convertirte en un maratoniano, no sobrepases el 80 por ciento de tu frecuencia cardiaca. Entrena más de 20 minutos, sobrepasando el tiempo en el que el cuerpo se centra en quemar glucosa antes de comenzar a quemar grasa.

En el caso de que quieras ir más allá y perfeccionar tu técnica de carrera, nuestra recomendación es que te pongas en manos de un preparador que vaya guiando tus planes de entrenamiento. Sobre todo si quieres dar el paso a participar en duatlones o, quién sabe, sin en triatlones.

Unas mismas gafas deportivas podrán servirte para ambas disciplinas

Elige bien tus zapatillas

No escatimes en zapatillas, busca unas que se adapten bien a tu pisada, con una amortiguación adecuada y teniendo en cuenta la superficie sobre la que vas a rodar. Si puedes evitar el asfalto, mucho mejor. Elige bien tus recorridos para correr, parques, calles poco transitadas o senderos, dependiendo del lugar el en el que vivas. Si sales a correr de noche porque no tienes otro momento, usa vías bien iluminadas y ponte ropa reflectante, un frontal no es algo descabellado, dependiendo de tu recorrido, y nuestro consejo es que lleves siempre el teléfono con la batería cargada.

Planifica tanto tus salidas corriendo o en bici, como tus descansos. Si vas a alternar los dos deportes es importante que también pienses en esos días en los que vas a rodar más suave o simplemente dedicarte a estirar o descansar. Piensa que corriendo estarás forzando más articulaciones o tendones, nunca vayas a tope en las dos disciplinas si no quieres tener problemas de sobrecarga, tendinitis o roturas fibrilares.

Correr nos hace que nos acostumbremos a llevar una frecuencia cardiaca superior a la del ciclismo. También supone un mayor esfuerzo en las piernas y un estímulo muy potente para desarrollar más fuerza en el tren inferior, si corremos y montamos en bici con cierta frecuencia es normal que tengamos las piernas algo más cargadas, pero sin duda nos servirá mucho para mantenerlas a punto en tiempo de inactividad.

x