5 cosas que (a lo mejor) haces cuando sales en bici y no son seguras

¿Sabías que llevar una cámara de acción en el casco, además de no aconsejable, es muy peligroso? Te contamos cosas que, a lo mejor, haces cuando sales en bici y no sabías que no son seguras.

5 cosas que (a lo mejor) haces cuando sales en bici y no son seguras
Autor Maillot J. Daniel Hernández
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Fecha de la noticia02/12/2020


En MTBpro y Maillot siempre insistimos en aquellas que cosas que ayudan a mejorar nuestra seguridad, desde el obligatorio uso del casco, a las aconsejables luces de día para carretera. Pero hay otros elementos o rutinas que tenemos que, sin embargo, juegan en nuestra contra en cuanto a la seguridad se refiere.

5 cosas que (a lo mejor) haces y no son seguras

No usar guantes: posiblemente sea la que más controversia crea y menos incidencia tenga. Muchos ciclistas son partidarios de no usar guantes (ni siquiera días de lluvia), mientras que nosotros defendemos que hay que llevarlos siempre. Los argumentos en uno y otro sentido son válidos, hay quien considera que pierde tacto y agarre al manillar, mientras que nosotros pensamos que con las tecnologías de fabricación de hoy en día es al contrario, se gana.

Muchos ciclistas no llevan guantes, pero no es aconsejable. Mejor siempre con ellos.

Sucede lo mismo con los roces y la aparición de callos en las manos o la sensación de calor. Hay gente que dice que le dan demasiado calor, mientras que en otros casos el tacto directo con la cinta del manillar (y sobre todo con los puños de las MTB) provocan un mayor sudor en las manos y, por tanto, tendencia a resbalar.

Lo que es innegable es que en caso de caída unos guantes nos protegerán más de la abrasión en caso de arrastrarnos por el suelo. Posiblemente no sean una gran barrera frente al impacto, pero sí lo es frente a la acción abrasiva de la tierra o el asfalto. Y sólo por eso merece la pena llevarlos.

No llevar gafas: este punto no admite discusión. En ciclismo las gafas no sólo son para el sol. También nos protegen de insectos, ramas, suciedad que salta del asfalto o el camino, polvo o cualquier elemento que nos pueda llegar a los ojos. También en días de lluvia de las molestas gotas que salpican… y en los descensos del propio efecto del aire por la velocidad.

Las gafas nos protegen del sol, pero también del aire, los insectos, suciedad...

Ya hemos tratado anteriormente de las ventajas de lleva gafas fotocromáticas, de las polarizadas o de su cuidado, pero lo importante es que siempre que salgamos con la bici nos acompañen. Afortunadamente el mercado nos ofrece una variedad tan amplia que podemos usarlas incluso por la noche o días de niebla.

Lleva gorra, pañuelo o similar en los cascos con MIPS: Es algo que sospechábamos y que hemos confirmado con la gente de MIPS, cualquier elemento que interfiera en el movimiento de la capa de baja fricción del sistema reduce su eficacia, por lo que no es recomendable llevar cualquier elemento que aumente el número de capas entre el casco y nuestra cabeza.

Usar gorras o pañuelos contrarresta el efecto del MIPS

¿Y si es invierno, hace frío, mi casco no tiene MIPS…? Si por condiciones meteorológicas nos vemos obligados a llevarlo (o nuestro casco no tiene MIPS) no pasa nada, siempre que ajustemos todo correctamente, de forma que el casco no deslice sobre la prenda (que es el mayor riesgo que tenemos en estos casos) seguiremos gozando de la protección que ofrece un buen casco. En este caso, además, es más peligroso la interferencia que pueda hacer el frío sobre nosotros a que el MIPS deje de ser efectivo.

Llevar cámaras de acción (u otros elementos) fijadas al casco: Otro elemento que causa bastante controversia dado su auge, pero que desde el principio los fabricantes de cascos desaconsejaron su uso. Anclar cualquier sistema al casco puede tener dos problemas, el primero es que le estamos añadiendo un elemento que, en caso de impacto, puede agarrarse aun más a la superficie con la que chocamos, por lo que el daño rotacional sería mayor.

Por otro lado, en casos de choques más frontales, estamos concentrando la energía del impacto en el punto en el que la cámara y el soporte se anclan o apoyan en el casco, en lugar de que se distribuya por la superficie, poniendo en riesgo la rigidez estructural del casco. Es cierto que algunos fabricantes están sacando soportes que, creemos, permiten que en caso de accidente la cámara salga despedida en lugar de convertirse en un elemento que se nos pueda clavar, pero por ahora nuestro consejo es buscarle otra ubicación.

Las cámaras de acción, u otros elementos fijados al casco, no son recomendables

De hecho, la UCI también considera que llevar una cámara de acción en el casco puede reducir su capacidad protectora, no así en otras partes de la bicicleta que no afectan a la seguridad del ciclista. Respecto a su uso en MTB, donde se popularizaron en seguida y en las que los propios profesionales graban sus tandas de entrenamientos para analizar luego las líneas que toman, ya en 2015 la UCI las prohibió también para competición salvo si cumplen unas condiciones muy estrictas. De hecho, en su reglamento actual pone que los cascos para competición no pueden ser modificados de su estado “de serie”.

Respecto a los sistemas de anclaje, hay muchos casos (especialmente en cuanto a luces) que se sujetan al casco con unas cintas o bandas de sujeción. Desde MIPS también nos dijeron que no se recomienda este sistema en absoluto ya que bloquea el movimiento de la capa de baja fricción.

No llevar la ropa adecuada: Sí, quizá muchos piensen que no pasa nada por no ir muy abrigado en invierno, que dando pedales entras en calor. O, por el contrario, que con calor es buena idea llevar varias capas de ropa para así sudar más y perder peso. Pues bien, en ninguno de los casos es buena idea y, además, puede ser bastante inseguro. Siempre hay que llevar la ropa justa y adecuada.

Debemos llevar la ropa apropiada en cada momento

Por suerte el mercado nos surte de suficiente ropa, para todos los bolsillos y necesidades, como para andar con experimentos. Por ejemplo, los hay que a falta de una chaqueta salen con abrigos convencionales a montar en bicicleta. El problema es que estos abrigos no transpiran igual, por lo que acabamos calados en nuestro propio sudor y con una sensación de agobio importante. Además, estas prendas limitan nuestros movimientos mucho más que los maillots y chaquetas específicos, lo que es bastante peligroso. Si la solución es abrirlos, el peligro es mayor, pues puede hacer efecto vela con el aire o la velocidad o podemos engancharnos en cualquier elemento (ramas, señales, nuestro propio manillar o el de otro ciclista…).

Algo parecido sucede en caso de llevar ropa excesiva (y que no nos la quitemos). Una sudoración excesiva puede hacer que nos distraigamos, que bajemos nuestro rendimiento, que por la pérdida de electrolitos aparezcan los calambres e incluso mareos… Si además pretendemos perder peso “sudando más” con esta fórmula, es un sinsentido, lo primero porque lo recuperaremos en cuanto bebamos algo. Y lo segundo es porque si nos vemos obligados a parar (y el riesgo es grande) por las causas antes dichas, incluso si nos lesionamos, perderemos mucho más que la supuesta ganancia que pudiésemos tener. No merece la pena.

Ahora ya lo sabes. Revisa si en tus salidas haces alguna de estas cosas y plantéate cambiarla.

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