Los 5 signos que indican que ya no eres un ciclista globero

Con este sencillo test comprobarás que has dejado atrás el período de iniciación. Estos son los 5 signos que te indican que ya no eres un ciclista globero (con todo nuestro cariño)

Los 5 signos que indican que ya no eres un ciclista globero
Autor Maillot Natalia Álvarez
Autor de la foto
Red Bull

Fecha de la noticia25/02/2017


Esto no va ni de medias, ni km semanales, ni de apariencias, aunque ese sería otro tema a tratar largo y tendido, ya no eres un ciclista globero (siempre desde el respeto) si, entre otros, cumples con lo que hemos considerado los cinco signos más representativos de este período inicial de lo que deseamos sean muchos años disfrutando de este deporte.

Comprueba si ya has pasado al siguiente nivel, pero te advertimos: "todo ciclista lleva un globero en su corazón" y algunos nos resistimos a dejar de serlo...

  1. Eres capaz de beber en marcha

No sólo eres capaz de beber (físicamente) sino que además sabes cuándo. Después de un esfuerzo, a pequeños sorbos, de manera contínua, sabes cómo coger el bidón sin apartar la mirada de la carretera o del ciclista al que le sigues la rueda.

Y lo haces sin poner ni tu integridad física ni la de tus compañeros de grupeta en peligro. Felicidades, no hay que ser un malabarista, pero reconoce que durante tus primeras salidas te daba igual llevar el bidón lleno de agua o de arena… beber, bebías, pero en parado y con ambos pies en el suelo. Nó solo eras un ciclista globero, sino que además estabas deshidratado

  1. Sabes ir a rueda

Parece fácil pero no lo es, por lo menos saber ir a rueda correctamente y mantener el pulso en su sitio. Sin sustos, ni frenazos que te identifican rápidamente como al ciclista globero de la grupeta. Eres capaz de ahorrar vatios de esfuerzo y posiblemente lo hayas aprendido incoscientemente, cuando gritabas eso de “tirar..tirar… no os preocupeis que yo me quedo en el siguiente bar”.

Ir a rueda no sólo implica aprovecharse de la inercia del ciclista al que sigues, sino que también pueden seguir tu rueda sin peligro alguno.

  1. Sabes dar relevos … y además lo haces.

Pues eso, cuando dejas atrás la condición de ciclista globero, devuelves con gratitud y orgullo todos esos relevos que te han ayudado a terminar "dignamente" las primeras salidas

  1. Señalas

Tanto si vas en grupeta cómo si vas sólo por la carretera. Ves un bache, un objeto extraño en el arcén, vas a realizar un adelantamiento e inconscientemente señalas con la mano por si algún otro ciclista te sigue. Un ciclista globero posiblemente no levante la vista de su rueda y por supuesto no será capaz de ver anticipadamente ningún obstáculo, mucho menos será posible que los señale… ¿soltarse del manillar sin pensárselo antes? ¡eso es de temerarios!

  1. Sabes sonarte sin “moquearte”

No es ninguna broma, pero reconoce que este, quizás, sea uno de los signos que más te haya costado. No estoy hablando de limpiarte la gotita de la nariz a la gamuza de tus guantes, que por cierto, su cometido es otro, si no de sonarte, expulsar una buena cantidad de porquería acumulada en tu nariz sin que deje un pegajoso rastro en tu hombro o en la pernera del ciclista que te compaña.

Reconocerás al ciclista globero por ser el único de la grupeta que lleva cleenex ... ¡y los usa correctamente!

Puede que cumplas los requisitos o no, que hagas muchos kilómetros o simplemente cojas la bici algún día por el simple placer de dar una vuelta. Nosotros, lo único que queremos es que ese espíritu ciclista nunca falte por nuestras carreteras y que seas el tipo de ciclista que quieras ser... 

Más sobre: Ciclismo humor

x