Otoño; la mejor estación del año para montar en bici

Sabemos que todas las estaciones del año son buenas para montar en bici. Pero hay algo en el aire del otoño, en los colores y en el terreno de juego, que nos cautiva cada temporada.

Otoño; la mejor estación del año para montar en bici
Autor Maillot Alberto Álvarez
Autor de la foto
Archivo / Alberto Álvarez

Fecha de la noticia03/10/2022


Dependiendo desde donde nos leas, puede que lo del otoño te pille un poco fuera de juego. Quizá sigues montando en bici a 25 grados o quizá nos leas desde el hemisferio sur, donde lo de las hojas en el suelo suena muy lejano. Pero también puede que como a un servidor, el otoño se le haya metido de lleno en su vida, sin transiciones, sin previo aviso y con contundencia. Hace un par de semanas que salí en bici por última vez en maillot y culote corto y posiblemente se queden doblados en el armario hasta el mes de abril. 

Pero el otoño, que nos golpea en la frente en sus primeros días, es una de las estaciones más bonitas y más sensoriales en las que montar en bici. Y aquí la modalidad que practiques no es un problema.

Carretera, gravel, montaña, o lo que quieras

El otoño amplifica las sensaciones pedaleando independientemente de que tipo de bici tengas. Carreteras húmedas y decoradas con hojas amarillas y rojas, caminos fríos por la mañana, llenos de vegetación a los lados, o senderos de montaña compactos y resbaladizos si ha llovido el día anterior, de esos de los que pasas por encima de las raíces casi levitando. La transición del verano al otoño puede ser lenta y agradable de las que empiezan por los maguitos y las perneras, o directas e implacables de las de ‘full largo’ y tapado hasta arriba.

De un modo u otro, el fin del calor excesivo, el comienzo de las nieblas mañaneras y el gusto de subirse la cremallera del maillot de manga larga en los descensos, son una especie de ritual que a todos nos gusta en general, porque nos ayuda a fortalecer nuestra relación de amor con el ciclismo. Es ese momento del año, donde todos formamos parte de las campañas de marketing de las marcas de ropa y salimos en bici cuando el clima se empieza a poner feo, amanece más tarde y todo se oscurece antes de lo que nos gustaría

Cambiando el fondo de armario

Y es que la ropa es uno de los elementos clave para que el otoño sea todo confort. Esta estación del año, al menos en sus primeros dos meses, suele ser lo suficientemente respetuosa con las temperaturas, para que con las perneras, los manguitos, los chalecos y los guantes, puedas hacer que tus salidas sigan siendo igual de intensas, pero sin pasar frío.

Detalle de una chaqueta de otoño-invierno de la marca Sportful

La zona en la que vivas va a tener mucho que ver con el tipo de ropa que te tienes que poner, pero por lo general, con los complementos que te acabamos de comentar suele ser suficiente. Si sales muy pronto, un gorro o ‘sotocasco’ te puede ayudar a mantener la cabeza caliente, sobre todo si llevas un casco con muchas entradas de ventilación. Para gravel y carretera principalmente, una bolsa de manillar es uno de los aliados perfectos en otoño, para meter los complementos de ropa, sin tener que llevar los bolsillos del maillot a ‘reventar’.

Foto de acción de carretera con ropa larga de otoño-invierno

Los calcetines, guantes y camiseta interior fabricados en merino, son perfectos para mantener mucho mejor la temperatura corporal, incluso si te mojas. A diferencia del algodón y de las fibras sintéticas, la lana de clase merino (si puede ser al 100%, mejor), al mojarse mantiene tu temperatura corporal y no se enfría al estar en contacto con el cuerpo.

Algunos detalles imprescindibles para el otoño:

  • Manguitos, perneras y chaleco.
  • Guantes y gorro para debajo del casco, a primera hora y en zonas frías.
  • Calcetines y camiseta interior fabricadas en lana merino.
  • Gafas con lente más clara o fotocromáticas.
  • Luces delantera y trasera en la bici.
  • Guardabarros para evitar lluvia sobre todo en carretera.
  • Aceite de mayor densidad para la cadena y transmisión.
  • Bolsa de manillar o similar para llevar ropa extra y comida.
  • Un paravientos extra o similar, te puede ayudar si se pone muy frío.
  • Un neumático más de lluvia en carretera, ayuda mucho.

Detalle de la luz trasera en una bici de gravel en otoño

Déjate llevar por las sensaciones

El sol ya no está tan arriba, las hojas de los árboles cambian de color, las carreteras se vuelven un poco más delicadas cuando tocas el freno, y el aire que respiras es mucho más fresco. El otoño hace que el entorno por el que sales normalmente cambie totalmente su decorado. Puede que pedalees por los mismos sitios, pero parecen lugares diferentes. Las paradas de café son algo más cortas si no ha salido el sol y las bebidas calientes son los mejores aliados para recuperar la temperatura.

Montaña de fondo con las hojas en color marrón del otoño

Todos conocemos esa parte tan sensorial del ciclismo, durante la que nos dejamos llevar por las sensaciones del momento sin pensar en nada más. Esa parte, es sin duda uno de los éxitos de este deporte con el fin de buscar momentos que nos hagan sentir bien. Y el otoño bien aprovechado, puede ser un gran aliado. Si es una estación que siempre se te ha resistido por el hecho de que la temperatura, los horarios y las condiciones cambian, solo tienes que hacerte con la ropa adecuada y aprovechar estos meses antes de un invierno, que dependiendo de como venga, nos puede dejar a todos encima del rodillo por una larga temporada…

Foto de acción de carretera con ropa larga de otoño-invierno

 

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