Cómo arruinar tu participación en una marcha cicloturista en los primeros kilómetros

Llega el día señalado. Has estado entrenando durante los meses previos y lo tienes todo preparado... o eso creías. Hay una serie de detalles que a lo mejor has pasado por alto y que pueden dar al traste con todo en apenas unos kilómetros.

Cómo arruinar tu participación en una marcha cicloturista en los primeros kilómetros
Autor Maillot Redacción
Autor de la foto
Archivo/Orbea/QHyTR

Fecha de la noticia12/01/2022


Con la temporada profesional a punto de comenzar, todavía quedan algunos meses para que comiencen a celebrarse -esperemos, sin contratiempos- la mayoría de las marchas cicloturistas repartidas por nuestro calendario. Un calendario que suele abrirse tradicionalmente con la clásica Bilbao-Bilbao -ubicada este año en el 27 de marzo-, tras la cual comienzan a desarrollarse otros eventos.

De igual forma, esperamos que las marchas y competiciones de MTB vuelvan a recuperar el protagonismo de antaño, como en el caso de la emblemática Orbea Monegros, prevista para el próximo 23 de abril y donde, por cierto, también son aplicables los consejos que os vamos a dar a continuación.

Y es que, seguro que muchos de vosotros ya tiene en mente esos dos o tres objetivos del año, que os aporten la motivación extra para salir a rodar cada fin de semana, hasta alcanzar el pico de forma deseado en cada momento. De igual forma, según se vaya aproximando el día de cada marcha, tendréis especial cuidado en el mantenimiento de vuestra bicicleta, 'poniéndola guapa', incluso, durante las semanas previas con algún que otro componente nuevo.

Pero, por mucho que creamos tenerlo todo bajo control, durante la víspera o las horas previas a la salida, hay una serie de detalles o circunstancias, aparentemente menores, pero que pueden arruinar nuestra participación, apenas transcurridos los kilómetros iniciales.

- La importancia del descanso

No hablamos solo de levantar el pie del acelerador durante los 10-15 días antes de la marcha. Nos referimos en este caso concreto a la jornada previa, durante la cual suele ser habitual meterse una kilómetrada conduciendo durante horas hasta llegar al destino donde se celebra el evento. Sería recomendable realizar más de una parada a lo largo del viaje para caminar y estirar las piernas, turnarse al volante con algún compañero/a o familiar, para minimizar en la medida de lo posible el cansancio acumulado del viaje.

Otra costumbre, bastante frecuente, es viajar el mismo día de la marcha, sobre todo sí el lugar de celebración no está muy lejos de nuestro domicilio. Pero una cosa es madrugar un poco más para realizar un trayecto de 45 minutos y otra muy diferente para meterte un viaje de más de dos horas, por lo que nuestro descanso puede verse resentido y pasarnos factura desde el momento que enganchemos el pie al pedal.

- Cuidado con la cena... y las copas de más

La noche antes de la prueba, lo ideal sería poder disfrutar de una cena rica en carbohidratos -que se encarguen de llenar bien nuestros depósitos- y abundante agua que nos aporte hidratación. Pero... ¿a quién no se le ha ido la mano alguna vez durante la jornada previa con una cena excesivamente copiosa y elevada en grasas, regada con alguna copa de vino o cerveza de más?

El alcohol, además, fomenta la deshidratación, por lo que no parece lo más aconsejable de cara a una marcha de 100, 150 o 200 km por delante. Mucho mejor no dejarse llevar por la euforia del día antes y reservar las cervecitas para el día después, una vez superada la línea de meta y hayamos recuperado el aliento.

- Reparaciones y cambios de última hora

Ya dijimos en nuestro anterior artículo sobre marchas cicloturistas que, en el caso de cambiar algún componente de nuestra bicicleta de cara al evento, lo deberíamos hacer con la suficente antelación de días o semanas para comprobar su correcto funcionamiento.

Aún así, hay quien se resiste a no estrenar algo el día D, ya sean unos pedales, unas ruedas o una cinta de manillar. En ese caso, mucha precaución, y lleva contigo las herramientas adecuadas para poder solucionar cualquier contratiempo. Cierto es que muchas marchas ofrecen soporte mecánico a los participantes desde algunos vehículos o en algunas zonas concretas del recorrido... pero ten en cuenta que eres uno entre mil o dos mil ciclistas; es posible que cuánto más los necesites, más tarde aparezcan. Es la Ley de Murphy.

- Precaución con el calentamiento previo... y los primeros kilómetros

Muchos compañeros tienen por costumbre rodar algunos kilómetros, de forma suave, por el entorno de la salida, para ir calentando un poco el músculo y que la salida no les pille tan fríos. O, en el caso de estar alojado a una distancia razonable del punto de salida, hacer ese trayecto en bici. No es mala opción, está claro, siempre y cuando tengamos claro el recorrido a seguir y no hagamos la de Pedro Delgado en la salida del Tour de Francia 1989 cuando, con el dorsal 1 como vencedor del año anterior, llegó tarde a la contrarreloj inicial de la ronda francesa, después de haberse despistado durante el calentamiento.

Una vez en marcha, por cierto, no tengas prisa ni por meterte entre los primeros -si no estás acostumbrado, puedes verte involucrado en una caída- ni por asumir un ritmo que no es el tuyo. Sabemos que es fácil dejarse llevar por la emoción y la adrenalina de los primeros kilómetros, y lo relativamente sencillo que es aguantar a rueda de una grupeta potente... pero cuidado, porque lo puedes empezar a pagar en la primera ascensión de entidad que te encuentres, convirtiendo un divertido día de ciclismo en un lento penar hasta meta.

- Bebe antes de tener sed... come antes de tener hambre

Esta máxima, aplicable a cualquier salida que hagamos con la bicicleta, adquiere mucha más importancia el día de una marcha cicloturista, sobre todo, durante los primero kilómetros. En ocasiones, caemos en el error de confiar en los avituallamientos habilitados por la organización y pueden ocurrir dos cosas: que el primero de ellos se encuentre demasiado lejos para tu nivel, y cuando llegues te encuentres ya completamente vacío. Y en segundo lugar, que el que se encuentre vacío sea el avituallamiento, después de que hayan pasado por delante de tí millares de ciclistas, y ya solo queden las sobras.

Por tanto, no esperes al primero de los avituallamientos y se autosuficiente. Bebe agua y sales minerales desde el inicio de la prueba, de forma regular, cada 15-20 minutos, y no esperes a que pasen dos horas para comenzar a comer algo. Se autosuficiente, mete algunas barritas energéticas y algún plátano en el bolsillo del maillot, y no dejes que el tío del mazo se cebe contigo a las primeras de cambio.

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