¿Sabías qué? No te olvides de los guardabarros en invierno para carretera y gravel

Si vives en una zona donde llueve habitualmente en invierno, los guardabarros son una de las mejores inversiones que puedes hacer. Ni son de globeros, ni pesan tanto, así que no pongas excusas.

¿Sabías qué? No te olvides de los guardabarros en invierno para carretera y gravel
Autor Maillot Alberto Álvarez
Autor de la foto
Archivo / Fabricantes / Sørensen

Fecha de la noticia25/11/2021


Tanto el ciclismo de carretera como el gravel, son territorios en los que los guardabarros nunca han tenido muy buena fama. Y lo peor de todo, es que esa ‘mala fama’ no se debe a otro rasgo que no sea el estético o el del peso extra que añadimos a la bici. Si vives en una zona donde llueve a menudo y no llevas guardabarros, mucho Gore-Tex tienes que llevar para no llegar empapado a casa… Olvídate de lo que piensen los demás e instala guardabarros ya mismo

Modelos ligeros y tecnológicamente avanzados

Si, los guardabarros actuales ya no son lo que eran. Hace unos años, los guardabarros eran pesados, hacían ruido al paso de cada bache y no se ajustaban nada bien en muchos tipos de cuadros. Actualmente, el peso no solo ha bajado y se encuentra entre 400 y 800 gramos el par, dependiendo de modelo y marca, si no que además sus anclajes son mucho más resistentes y cuentan con piezas de calidad. Otro detalle es que los cuadros y horquillas tanto de carretera como gravel, cuentan ahora con las roscas adecuadas, para que puedas instalarlos sin que se muevan y sin que tengas ruidos molestos.

Modelo de guardabarros Dry-Fender de Specialized

Además, hay muchos fabricantes de bicis, que te ofrecen sus propios guardabarros específicos para determinados modelos, que están diseñados a las medidas del cuadro y de la horquilla y son aptos para diferentes anchos de rueda. Esta sin duda suele ser la mejor opción, porque ya partes de salida con la compatibilidad del guardabarros con el cuadro.

Detalle de un guardabarros frontal de la marca Giant

Lo que tienes que tener en cuenta antes de comprarlos

Lo principal que tienes que tener en cuenta antes de comprar unos guardabarros para tu bici de carretera o de gravel, son las roscas y el ancho del cuadro/neumáticos. En la horquilla, si tienes un modelo de carbono, que es lo habitual, la muchas de ellas prescinden en la actualidad del agujero que servía de soporte para los frenos de llanta convencionales. Sin embargo, la mayoría de ellas cuentan con una rosca en la parte inferior del puente de la horquilla, como punto de anclaje superior. Una de las dos roscas es necesaria y la superior del puente suele ser mucho más compatible y fácil de montar.

Detalle de los anclajes para los guardabarros en un cuadro de carbono

En la muchos casos, tendrás que hacer un agujero en el guardabarros, para poder roscarlo en la parte inferior del puente. Por otro lado, muchas horquillas de carbono vienen ya con roscas en la parte lateral llegando al eje, donde roscar las varillas del guardabarros. Otros modelos llevan sus rocas específicas para que puedas instalar los guardabarros de su propia marca.

Roscas para las varillas de los guardabarros en una horquilla de carbono

En la parte trasera del cuadro, los tirantes también suelen contar con roscas externas para las varillas, además de una rosca en la parte trasera del eje de pedalier, para anclar el guardabarros. En la parte superior donde los tirantes, puede que tengas más problema para anclar el guardabarros, porque hay muchos modelos que prescinden de roscas, o de soporte donde anclarlo. Este es un punto muy importante a revisar antes de comprarlos. Si tienes dudas, contacta con el fabricante de la bici, que suelen tener como comentábamos antes o sus propios guardabarros compatibles, o algunos modelos de marcas de terceros que también son compatibles.

Rosca de anclaje en una bici de gravel Ibis Hakka MX

Ojo con el ancho de los neumáticos y el taqueado

El otro punto importante a tener en cuenta es el ancho de los neumáticos. Normalmente los guardabarros vienen con indicaciones técnicas, del diámetro y ancho máximo de neumático con lo que los puedes usar. Piensa que si el neumático va muy ajustado, puede que te roce el guardabarros y sobre todo en gravel con la tierra y el barro, en cuanto se acumule un poco, verás que roza el neumático continuamente.

Detalle de un video de Specialized sobre los guardabarros

El mejor consejo que te podemos dar, es que si te caben en el cuadro, monta guardabarros de la medida de ancho siguiente, así tendrás espacio de sobra, aunque estéticamente queden un poco ‘oversize’ y pesen un poco más. Así además podrás poner el neumático que quieras, con cualquier tipo de taqueado sin temor a que roce y no te saldrá el agua por los laterales de los guardabarros, que es algo habitual cuando estos son muy estrechos.

Guardabarros de quitan y pon

Piensa que en este artículo estamos hablando de guardabarros completos. Los que cubren ambas ruedas de manera completa, con varillas de anclaje incluidas. En el mercado también existen modelos de ‘quita y pon’ ya sea con velcros, cintas de doble cara o con sistemas de anclaje rápido, pero en este caso te hablamos en exclusiva de los completos por su mayor cobertura frente al agua. En estos también incluimos los que se anclan en la tija y en la parte inferior del tubo diagonal, porque protegen algo, pero en absoluto lo suficiente.

Guardabarros de quitar y poner de los raíles del sillín

Tampoco hablamos de esas pequeñas láminas que se ponen en los raíles del sillín, que te protegen de unas cuantas gotas de agua, pero de poco más. Si vas a montar guardabarros unos meses y así poder salir más tranquilo para mojarte mucho menos, los completos son la mejor elección con diferencia. Te va a llevar un tiempo instalarlos y son un poco caros dependiendo del modelo, pero funcionan súper bien. Una vez instalados, los puedes dejar los meses más lluviosos y así también la limpieza de tu bici (sobre todo de tu transmisión) será mucho más rápida y llevadera.

Un par de trucos

Dos trucos para convivir mejor con los guardabarros. Por un lado, para evitar ruidos y vibraciones que te vuelvan loco en cada salida, usa trozos de goma de una cámara vieja, como aislante de ruidos en las zonas donde rosques tornillos. Tan solo tienes que recortar una pequeña pieza, hacer un agujero para que pase el tornillo y ponerla entre medias del guardabarros y la rosca. Así vibrará menos y tampoco dañarás la pintura del cuadro. Y no dudes en tirar de cinta americana de calidad, si quieres que determinadas uniones de las varillas no vibren.

Extensiones de goma para la parte inferior de los guardabarros

El otro truco, aunque este ya es para los más manitas, consiste en alargar los guardabarros en su parte inferior, para que proteja aun más de las salpicaduras. Los guardabarros completos, incluso los más ‘pros’ no son lo largos que deberían, aunque cuenten con una solapa de goma en su parte inferior. Te recomendamos que quites esa solapa y que añadas una hecha a mano, más larga y ancha, recortándolo de una lámina de goma o similar. Te evitará que el agua salpique sobre todo a la zona de tus zapatillas.

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