5 maillots que nos sorprendieron (para bien)

El ciclismo siempre ha tenido en el maillot su prenda icónica, además de ser un excelente escaparate para las marcas de ropa especializada y, como no, los anunciantes. Repasamos algunos de los diseños que nos enamoraron en su día.

5 maillots que nos sorprendieron (para bien)
Autor Maillot Víctor Marcos
Autor de la foto
Archivo/Santini/Nalini/echozas.com

Fecha de la noticia25/01/2023


El maillot ciclista siempre ha estado asociado profundamente a la iconografía de este deporte, desde sus mismos orígenes. Ha sido la prenda que ha servido a todas las carreras del mundo, desde el mítico Tour de Francia, hasta las de menor categoría, para distinguir a los líderes de clasificaciones generales, montaña, regularidad... en virtud de sus diseños y colores, sin olvidar los correspondientes a campeones nacionales o del mundo (el famoso arcoíris).

Además, desde la aparición en escena de las marcas comerciales como patrocinadores de los equipos, dejando atrás los tiempos en que se corría por escuadras nacionales, el maillot se convirtió en el soporte publicitario principal para las formaciones ciclistas. Hasta el punto de que muchos de estos diseños han perdurado en el tiempo, a través de la memoria colectiva ciclista, y provocando más de una reedición de aquellos diseños en los últimos años.

Por todo ello, desde MaillotMag nos hemos propuesto echar la vista atrás para recordar aquellos maillots que más nos sorprendieron y agradaron cuando fueron presentados. Sin duda, puede que nos hayamos dejado alguno en el tintero... ¿recordáis otros con especial cariño?

La Vie Claire (1985)

Creado por el empresario francés Bernard Tapie en 1984, el equipo La Vie Claire fue uno de los 'culpables' a la hora de comenzar a introducir un toque de modernidad en el ciclismo de carretera, al menos en lo que a estética se refiere. Contaban para ello con figuras como el gran Bernard Hinault o un jovencísimo Greg Lemond.

El diseño de este maillot, inspirado en un cuadro del artista Piet Mondrian, "Composición en rojo, amarillo y azul", y confeccionado por la firma Santini, sorprendió por su frescura y modernidad. Además, los espacios cuadrados derivados del diseño permitían ubicar perfectamente los nombres y logos de patrocinadores secundarios.

Z Vetements (1989)

Divertido, original y con esa estética propia del cómic, el maillot del equipo Z Vetements -una firma de ropa infantil- despertó admiración y estupor a partes iguales. Nosotros no podemos negarlo: siempre fuimos fans de sus llamativos colores, inusuales para una época de cambio en el ciclismo de carretera, finales de los 80 y principios de los 90, cuando se generalizó el uso de pedales automáticos en el pelotón o los primeros cuadros de fibra de carbono.

Greg Lemond llegaría al equipo francés en 1990, tras su victoria en el Tour del año anterior bajo los colores del ADR -batiendo a Fignon en la última crono-, para reeditar triunfo en la ronda francesa y llevar los colores del 'Z' hasta lo más alto del podio de París. Poco le duraría la alegría; al año siguiente, una nueva generación de corredores, encabezada por Indurain, Bugno y Chiappucci, se abría paso.

Carrera Jeans (1991)

Aunque la estética del maillot del Carrera ya estaba definida en el año 90, fue a partir de 1991 cuando esta prenda, en combinación con el inolvidable culotte de apariencia 'denim', puso en el escaparate a la firma de pantalones vaqueros italiana. Por vez primera, veíamos un culotte que no albegaba ni rastro del clásico negro y que, junto al maillot de la estructura dirigida por Davide Boifava, se convirtió en objeto de desea de los aficionados.

Si a todo ello le sumamos que fue portado por algunos de los escaladores italianos más carismáticos de la historia, como Claudio Chiappucci o el malogrado Marco Pantani, la equipación diseñada por la firma Nalini figura, por justicia propia, en nuestro particular santuario.

ONCE (Tour de Francia 1990)

La fomación creada y dirigida por Manolo Saiz siempre fue una de las más vanguardistas del pelotón internacional, tanto por sus métodos de entrenamiento, como por su valentía a la hora de adoptar nuevas soluciones tecnológicas. Ahí está el primer grupo electrónico, ideado por Mavic y testado por los hombres de Saiz, o las famosas Giant TCR, años después, para demostrar esa inquietud por la renovación.

Y a nivel de vestuario, la ONCE no iba a ser menos. Siempre de la mano de EtxeOndo, en estos primeros años, el equipo amarillo sorprendió con sus buzos de contrarreloj o con sus equipaciones para invierno. Sin olvidar las variantes de maillot que tuvieron que desarrollar para poder participar en el Tour de Francia, y no coincidir con el color del maillot de líder, como estipulaban las normas de la 'Grande Boucle'.

En este sentido, y más allá del rosa que se asentó con el paso de los años, nosotros nos quedamos con el maillot verde, amarillo y negro del año 1990, y con el que el gran Eduardo Chozas se adjudicó su última victoria de etapa en el Tour de Francia, de las cuatro que tiene, en la llegada Saint-Etienne.

Saeco 'Legalize' (2003)

La estructura creada por Claudi Corti en 1989 fue una de las que habitualmente cambiaba de diseño de equipación con más asiduidad, ya fuera por la llegada de patrocinadores nuevos, como Mercatone Uno, o por su alianza con marcas disruptivas, novedosas y revolucionarias, al menos en lo que al ciclismo europeo se refiere. Y estamos hablando, como no, de Cannondale.

Y es que, más allá de los espectaculares buzos lucidos por Mario Cipollini a lomos de su Cannondale de contrarreloj, durante los años que estuvo en el equipo, el capítulo más sorprendente de las equipaciones del Saeco se viviría poco antes de su extinción, en 2003.

El 12 de julio, en la 7ª etapa del Tour de Francia, Gilberto Simoni y todos sus compañeros aparecieron vestidos con una equipación que imitaba la indumentaria de los presos comunes con una frase en el pecho que decía: ‘Legalize my Cannondale' ¿El motivo? La imposición de la UCI y el peso mínimo permitido de los 6,8 kg, que impedía al equipo utilizar la última creación de Cannondale, la ultraligera Six13.

¿Hubo multa? Por supuesto, pero el impacto de la campaña de marketing dirigida desde Cannondale y apoyada por Saeco es de los que aún se recuerdan.

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