Sistema Hookless en gravel ¿Es recomendable?

Desde hace un par de años, la industria del ciclismo vive un intenso debate sobre el uso de llantas hookless (sin ganchos). De hecho, en carretera sigue viva la discusión pero... ¿Qué pasa con el gravel? ¿Es realmente recomendable para el usuario medio?
Sistema Hookless en gravel ¿Es recomendable?
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Autor Maillot Víctor Marcos
Autor de la fotoArchivo

Fecha de la noticia 23/01/2026


Hace algunos meses ya analizamos en un artículo el sistema de llantas hookless aplicado a las bicicletas de carretera, hablando de sus ventajas, inconvenientes, así como su nivel de seguridad real para el usuario. Ahora toca hacerlo sobre el gravel, una disciplina donde también podemos encontrar este tipo de ruedas.

Pero antes, vamos a recordar en qué consiste el sistema hookless. Y es que, a diferencia de las llantas tradicionales (hooked o con gancho), que tienen un pequeño reborde de carbono o aluminio (según el material empleado) para fijar el talón del neumático, las llantas hookless tienen paredes laterales totalmente rectas.

¿Qué ventajas ofrece este sistema? Los principales fabricantes de este tipo de ruedas (Zipp, Cadex, Enve, FFWD...) esgrimen una mayor resistencia a impactos: al no tener pestaña, una pared uniforme es estructuralmente más sólida. Algo a tener en cuenta, especialmente, en el gravel, donde el riesgo de 'llantazos' es más común que en carretera. Fabricar una llanta con paredes interna lisas, además, requiere de menos material, lo que suele traducirse en un menor peso.

La transición externa y lateral entre el neumático y la llanta es más fluida y aerodinámica, aunque esta ganancia, obviamente, solo puede obtenerse cuando rodamos a velocidades medias elevadas. Las llantas hookless, además, suelen tener un mayor ancho interno, lo que ensancha el neumático y le da un balón más redondeado. Esto mejora el apoyo lateral en las curvas, la tracción y la comodidad general al rodar.

Finalmente, en teoría, el diseño de pared lisa facilita un asentamiento más rápido y fácil del talón del neumático durante el montaje tubeless.

Sistema Hookless en gravel ¿Es recomendable?


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Aspectos a vigilar... también en gravel

A pesar de las ventajas, el sistema hookless introduce variables que el ciclista debe gestionar con precisión. Y el gravel no es una excepción.

- Límite de presión: la norma ETRTO y la mayoría de fabricantes establecen un límite estricto de 5 bar para llantas hookless. Si superas esta presión, el riesgo de que el neumático destalone de forma brusca es muy alto. En gravel, es muy raro rodar con presiones superiores a 3-3,5 bar, por lo que nos movemos en una zona ‘segura’. Pero cuidado con llevar al límite las presiones, por ejemplo, esos días que salimos con la bici de gravel solo por carretera.

- Compatibilidad de neumáticos: al igual que en otras disciplinas, no todos los neumáticos de gravel son aptos para llantas hookless. El talón debe ser más rígido para que no ceda bajo presión. Por tanto, solo debemos montar neumáticos que el fabricante especifique como ‘hookless compatible’.

- Bombas y manómetros en buen estado: en un sistema tradicional hooked (con gancho), una variación de 0,5 bar no suele suponer ningún problema. Pero en hookless, un error de lectura o un manómetro mal calibrado puede acercarte peligrosamente, sin que te des cuenta, al límite del destalonamiento.

Sistema Hookless en gravel ¿Es recomendable?

La pregunta ¿Es recomendable en gravel?

Una vez analizadas todas las ventajas, inconvenientes y precauciones, la respuesta a esta pregunta tiene mucho que ver con el tipo de gravel que practiques.

Por un lado, si buscas el máximo rendimiento o compites, una llanta hookless te brinda ligereza sin perder resistencia. Además, si sueles emplear neumáticos de más de 42 mm de balón, las presiones serán más bajas, un escenario donde el hookless es eficiente y seguro.

Si a esto le añadimos que eres un ciclista meticuloso, que revisa las presiones antes de cada salida, incluso, con manómetros digitales, y cumples las normas de compatibilidad, el hookless es una gran alternativa.

Sistema Hookless en gravel ¿Es recomendable?


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Por el contrario, si buscas polivalencia y cambias habitualmente de neumáticos de gravel, combinando con otros de carretera para rodar por asfalto, quizá el hookless no sea la mejor opción.

En ese caso, es probable que tampoco te hayas pasado al tubeless y utilices cámaras de aire. Aunque el hookless permite el uso de cámaras (siempre que el neumático sea ‘tubeless ready’), el sistema está especialmente diseñado para emplear sellante líquido. Y el uso de cámaras en llantas hookless es más crítico ante un posible destalonamiento.

Por eso, si no eres un ciclista muy meticuloso y no quieres complicaciones en ese sentido, o en el momento de comprar nuevos neumáticos prefieres no estar pendiente de etiquetas de compatibilidad, es probable que todavía no haya llegado tu ‘momento hookless’.

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