Elimina los ruidos y crujidos en el pedalier de tu bici

Montar sobre una bici silenciosa es una sensación única, plena de disfrute. Una de las principales fuentes de ruidos es el pedalier. A continuación os daremos algunos consejos para evitarlos.
Elimina los ruidos y crujidos en el pedalier de tu bici
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Autor Maillot Redacción Maillot Mag
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Fecha de la noticia 02/02/2026


El pedalier es uno de los lugares más fáciles de donde pueden surgir molestos crujidos y ruiditos que nos vuelvan locos a la hora de montar. El pedalier es una zona que está cerca del suelo, en la cual se suele acumular polvo y barro. A parte, hay constante movimiento por parte de las bielas. Por lo tanto, puede surgir roce entre los componentes y la suciedad acumulada creando molestos ruidos.


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A la hora de limpiar el pedalier, es conveniente saber que el pedalier roscado de cazoletas es más sencillo de desmontar, limpiar y engrasar. En cambio, los pedalier de tipo pressfit son algo más complicados, ya que los rodamientos van embutidos a presión dentro del cuadro y es complicado volver a ponerlos bien en su sitio y que queden fijados sin holguras.

En cualquier caso, hay que hacerles mantenimiento a ambos y así evitar los ruidos que tantas molestias dan. En primer lugar, es necesario limpiar con agua la zona después de montar, ya haya sido una salida en seco o en mojado. Después debes limpiar y secar bien la zona, para evitar la oxidación de algunas piezas.


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Una vez que la zona exterior está impoluta, llega el momento de desmontar las bielas para acceder al corazón del problema. Con las bielas fuera, es fundamental retirar cualquier resto de grasa antigua, arenilla o suciedad incrustada tanto en el eje del pedalier como en la superficie de los rodamientos. Utiliza un desengrasante específico y un trapo limpio hasta que las superficies metálicas brillen; a veces, una pequeña partícula de arena atrapada en la grasa vieja es la única culpable de ese chasquido rítmico.

El siguiente paso es el engrasado generoso y estratégico. Aquí no hay que escatimar: la grasa actúa como una barrera hidrófuga que impide que el agua penetre de nuevo, pero también como una almohadilla que evita el contacto directo metal contra metal (o metal contra carbono). Aplica una capa fina y uniforme de grasa de montaje de alta calidad —preferiblemente con teflón o litio, o pasta de montaje si usas componentes de carbono— sobre el eje de las bielas y en las roscas de las cazoletas si tu sistema es roscado. Si tu sistema es pressfit y no vas a extraer los rodamientos, asegúrate de limpiar y engrasar muy bien las caras externas de los guardapolvos donde apoyan las bielas.

Elimina los ruidos y crujidos en el pedalier de tu bici


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Por último, el montaje requiere precisión. Un error muy común es apretar las bielas "a ojo", lo que puede provocar holguras (si te quedas corto) o dañar los rodamientos (si te pasas), y ambos escenarios traen de vuelta los ruidos. Utiliza una llave dinamométrica para respetar el par de apriete recomendado por el fabricante, que suele venir impreso en la propia biela o en el tapón de ajuste. Con el pedalier limpio, bien engrasado y apretado a los Newtons correctos, tu bici volverá a deslizarse en ese silencio absoluto que tanto nos gusta.

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