Cómo comprar una bici en Wallapop (y que no te estafen)

La conocida plataforma de compraventa de productos de 2ª mano es espacio habitual de transacciones de bicicletas usadas... que no siempre llegan a buen puerto. Sigue estos consejos para que no te den gato por liebre.

Cómo comprar una bici en Wallapop (y que no te estafen)
Autor Maillot Víctor Marcos
Autor de la foto
Pexels/Archivo

Fecha de la noticia28/02/2022


Quien no haya vendido o comprado algo en Wallapop, que levante la mano y tire la primera piedra. La plataforma es una herramienta ideal, sin duda, para deshacerte de aquellos enseres que ya no utilizas, pero se encuentran en buen estado, y sacarles un rendimiento económico. O adquirir el producto deseado, de segunda mano, a un precio más accesible que si fuera totalmente nuevo.

Y dentro de ese maremagnum de productos que se mueven en dicha plataforma, las bicicletas son, sin duda, uno de los más importantes. Lo fueron siempre desde el inicio, principalmente con bicicletas de primer precio y, sobre todo, infantiles, una tipología de breve vida útil -debido a la velocidad con la que crecen los niños- y donde el nivel de transacciones siempre es muy elevado.

Además, en los últimos años, la complicada situación de la industria de la bicicleta, con falta de stock en muchos modelos, o largas listas de espera para conseguir la bicicleta deseada, ha hecho que también hayan aumentado la compraventa de bicicletas de gama media-alta e, incluso, gama alta, que pueden llegar a alcanzar precios cercanos a los que tuvieron cuando salieron de la fábrica.

En este sentido, a la hora de comprar una bicicleta en Wallapop, y sobre todo si estamos hablando de este tipo de bicicletas, conviene tener en cuenta una serie de consideraciones:

- En primer lugar, asegurarnos de que la bicicleta no es robada: para ello, lo más razonable es solicitar, al menos, la factura original de la misma. Si esto no fuera posible, podría servirnos cualquier documento gráfico que acredite que esa bicicleta pertenece realmente al vendedor (por ejemplo, una imagen del mismo junto a su bicicleta en alguna marcha cicloturista en la que haya participado). Y, por supuesto, que tenga visible en número de serie.

Lo importante, como decimos, es comprobar el origen legítimo de esa bicicleta porque, de lo contrario, si adquirimos una bicicleta robada, nos convertiremos en cómplice de un delito, como ya os contamos hace unas semanas en nuestro artículo sobre los robos de bicicletas. Así que no te cortes y haz todas las preguntas que estimes oportunas para comprobar la veracidad o falsedad de lo que te cuentan. Y ante la más mínima sospecha, ponlo en conocimiento de las autoridades pertinentes.

- Desconfía de los perfiles con poca actividad en la plataforma o que no incluyan número de teléfono. De igual forma, los anuncios con una única foto de la bicicleta no suelen ser muy fiables.

- Infórmate previamente sobre el precio de esa bici en el mercado actual -si el modelo sigue presente en el catálogo de la marca- así como del abanico de precios en el que se esté moviendo en el mercado de segunda mano. Conocer estos datos puede ayudarte en la negociación final.

- Una vez que tengas la bicicleta delante de tí, comprueba que efectivamente es la bici que habías visto en el anuncio (modelo, talla, componentes...) y no te están intentando colar otro producto.

Una vez confirmada la identidad de la bici, una primera revisión general de la misma es básica. Y si no tienes suficiente experiencia en esto del ciclismo, no dudes en llevar contigo a algún amigo o conocido que sí tenga ciertos conocimientos básicos sobre bicicletas. El cuadro debería ser lo primero en centrar tu atención: observa uniones de tubos, punteras, vainas... es decir, zonas susceptibles de sufrir 'maltrato'. Golpes, desconchones y óxido no son buena señal.

- Apunta y valora los posibles desperfectos de la bici, tanto para mencionarlos a la hora de negociar precio final, como para evaluar aproximadamente su coste en el caso de que, en el futuro, tengas que sustituirlos. Puede que, incluso, haya piezas o componentes que ya no estén en el mercado, así que cuidado en este punto.

- Llega el momento de hacer una inspección más detallada del estado de la bicicleta. Comenzando por las ruedas, comprueba girándolas que no están descentradas, que no rozan con zapatas o discos, y que las llantas no tienen ningún golpe. Pasando a la transmisión, échale un vistazo detenido a la cadena -que no esté oxidada y que la tensión sea la adecuada- y comprueba el funcionamiento de desviadores y cambios en todas las combinaciones posibles.

- La revisión de los frenos, en parado, también es 'obligatoria', porque además, en el caso del delantero, te puede ayudar a localizar posibles holguras en la dirección. Repasa también el estado de zapatas, pastillas y discos, ya que éstos pueden tener algún golpe producido por caídas previas. El estado del cableado también debes tenerlo en mente.

- Por último, siempre podemos pedirle al vendedor que nos deje dar una vuelta para comprobar que la bicicleta es de nuestra talla y que su funcionamiento, al menos a priori, es el correcto. Lo normal, por otra parte, es que se niegue a dicha propuesta, lógicamente, a no ser que tengais otra bicicleta en ese momento y te pueda acompañar en ese paseo de comprobación.

- En el caso de que no podamos contactar personalmente con el vendedor y la compra se realice a distancia -situación que entendemos no es la más aconsejable-, hemos de ser especialmente cuidadosos en el momento de la transacción. Por ejemplo, no realices una transferencia bancaria hasta que no tengas la bici en tus manos. En el caso de que el vendedor no te quiera mandar la bici hasta recibir el dinero, es mejor emplear un sistema como Paypal, lo que te obligará a pagar una comisión extra del 3% del valor de la transacción, aproximadamente. A cambio, en el caso de ser 'estafado', existen más posibilidades de recuperar el importe si utilizamos este método y si guardamos, además, toda la correspondencia previa.

- Como recurso final, si tienes algún problema con la bicicleta, siempre puedes recurrir al Código Civil, donde se establece una garantía de 6 meses para reclamar y demostrar ante los tribunales que te han vendido la bici que no es, o que está defectuosa (y ese defecto ya existía en el momento de la compra).

x