Guía: Bicicletas plegables ¡Todo lo que necesitas saber!

Yo que me veía rodeada de carbono y ruedas de perfil me estreno en esto de probar bicis con “las plegables”... y es de esta manera que descubro que, todos, en parte somos "carne de plegable"

Bicicletas plegables
Autor Maillot Natalia Álvarez
Autor de la foto
Mariano Herranz

Fecha de la noticia16/08/2016


He de confesar que a pesar de mi espíritu ciclista, siempre he mirado con un poco de recelo a esa parte de la familia urbana y de aspecto un tanto raro que son las “bicicletas plegables”. No sé, siempre he pensado que no eran para mi. Y eso que he vivido en un pequeño piso en el centro de Madrid, con otras 3 personas, y durante mucho tiempo el único transporte que me podía permitir era mi propio pie. Claro está que por aquel entonces el tiempo disponible no era un problema.

Años después, viviendo unas circunstancias totalmente diferentes, es cuando me doy cuenta que sin saberlo fui "carne de plegable". La de tiritas, pies destrozados y desodorantes "nómadas" que me hubiese ahorrado… 

Una buena bicicleta plegable, aunque puede parecer cara, a la larga se convierte en la mejor inversión en transporte Quizás debería haber hecho números, porque aunque una buena bicicleta plegable puede parecer cara en un primer vistazo al listado de precios, creo que la cuantía de euros invertidos en bonos transporte, gasolina y demás combinaciones un poco funambulistas en las que me ví envuelta fué, de lejos, mucho más alta.

¿ Por qué un bicicleta plegable ? 

Ahora que ese capítulo ha pasado a la historia, que no salgo en bici, si no que salgo “a entrenar” y que apenas pongo un pié en la urbe, es cuando me he tropezado, no con una, sino con dos bicis plegables. Y las dos para mí. Yo que me veía rodeada de carbono y ruedas de perfil me estreno en esto de probar bicis con “las plegables”... (¿dónde está la cámara oculta?)

Descubro que bicicleta plegables las hay de todos los tipos, urbanas, deportivas, de MTB...¡hasta eléctricas!Bueno, de perdidos al río, al fin y al cabo tienen dos ruedas y pedales, ¿no? pues seguro que le saco provecho. Eso sí no he querido abusar y he compartido con los compañeros de redacción la experiencia.

Como no me he visto en la “necesidad” de adquirir una bicicleta plegable por propia iniciativa investigo e intento responder la pregunta ¿que me llevaría a mi a querer una bici plegable?

¿que te llevaría a querer una bici plegable? La respuesta es obvia: el transporteLa respuesta es obvia, la misma que se te ha venido a la mente: transporte, sobre todo entre semana, para el trabajo, olvidarte del coche, aparcamiento, golpes, economizar… pero eso es la punta del iceberg, una vez que pruebas las bicis plegables, no se te ocurre un sitio al que no puedas ir sin ellas y poco a poco la vas integrando en tus hábitos más cotidianos para, os lo aseguro, añadir un poquito de alegría a la vida.

Mi perrita Umi, ya no se alegra cuando le enseño la correa, ahora hace fiestas cuando huele que el paseo va a ser cosa de tres: ella, yo y la bici plegable.

Bicicletas plegables: Todo un mundo por descubrir 

La curiosidad me puede y empiezo a buscar información un poco más técnica acerca de las bicis plegables y la tecnología que utilizan. Descubro que bicicletas plegables las hay de todos los tipos, urbanas, deportivas, de MTB...¡hasta eléctricas!

bicicletas plegables las hay de todos los tipos, urbanas, deportivas, de MTB...¡hasta eléctricas!Por ejemplo, Dahon, la marca de la bici plegable que verás en este reportaje las clasifica en

  • Urbanas: con ruedas tanto de 16” como de 20” dependiendo del número de viajes y la distancias que se vayan a recorrer. Su peso está alrededor de los 11-12 kgs
  • Ocio: con ruedas de 20” o 24” preparadas para recorrer cómodamente la ciudad o incluso algún sendero. Su peso parte de los 11 kilos pero abarca un rango hasta 13 kilos en modelos similares a bicicletas de montaña o con frenos de disco.
  • Carretera: con ruedas de medida especial 451 mm y tecnología propia de las bicis de carretera como por ejemplo cassette con 10 coronas. Es más ligera que el resto de bicis plegables y el único modelo de la marca en esta categoría, la Dahon Mu SL se sitúa en unos 10,5 kgs.

Por supuesto, en las modalidades urbanas y de ocio, las bicicletas plegables eléctricas se han hecho un hueco. Así que ya, creo que, tenemos el álbum familiar al completo.

 decido quedarme con la Dahon Curve I3 como bici “de cabecera”Identifico los modelos que han llegado a la redacción: la Dahon Curve I3 con rueda de 16” y la Dahon Mu D8 con rueda de 20” y cableado interno. Después de rodar con ambas durante unos días decido quedarme con la Curve como bici “de cabecera”, por probar lo más alejado a lo que estoy acostumbrada.

Yo he tenido la “suerte” de no tener que sufrir durante el proceso de compra la difícil tarea de elegir entre todos los modelos de bicis plegables, pero me parece un trámite demasiado importante como para saltármelo. Para la correcta elección, después de preguntar a especialistas en la materia he llegado a la conclusión que los factores más importante a tener en cuenta son:

  • Si se van a realizar muchos desplazamientos con la bici plegada.
  • La distancia media de los trayectos en bici.
  • Y, por supuesto, que cumplamos los requisitos de peso y altura para las que la elegida esté fabricada.

El proceso de plegado-desplegado se agiliza con la prácticaEl proceso de plegado-desplegado se agiliza con la práctica, hasta para una persona con un porcentaje de habilidad manual por debajo de la media, como es mi caso, a medida que pasaban los plegados iba mejorando mi media.

Pero el transportar la bici plegada, si lo tienes que hacer numerosas veces a lo largo del día, o en distancias más bien largas, puede resultar poco agradable. A fin de cuentas siguen suponiendo un peso considerable si te toca llevarlas “a pulso” durante mucho tiempo. Si estás en este caso te aconsejo que enfoques tu elección hacia las bicicletas plegables con rueda más pequeña, ya que tienen un tamaño menor y su peso también disminuye.

Si por el contrario, lo que van a primar son desplazamientos largos sobre tu "plegable", sin duda la elección se debe centrar en las de rueda de 20” o 24” ya que son más ágiles. No alcanzan la velocidad de otra bicis urbanas pero cuesta muy poco acelerar y las velocidades que alcanzan resultan sorprendentes.

Un factor a tener en cuenta para escoger tu tipo de bici plegable es conocer con anterioridad si se van a realizar muchos trayectos con la bici plegada, por ejemploPor “plegar lo plegable”, si tu situación concreta es un “mix” de las dos descritas, o cualquier otra combinación de plegados, kms, transportes, etc, marcas como Dahon ofrece unas cuantas soluciones bastante ingeniosas que te convencerán de que tu mundo es el mundo plegable. Es cierto que son una bicis muy bien diseñadas y en las que cada detalle está muy estudiado. Si se me permite la comparación, son el Ikea de las bicicletas.

El movimiento se demuestra andando y en este caso... ¡pedaleando!

Voy a confesar que me he sentido bastante torpe en las primeras pedaladas, la posición aunque cómoda, no es a la que estoy acostumbrada y la sensación de que la “ruedina” delantera se va para cualquier lado con una dirección tan sensible me deja desconcertada, tanto que, las primeras veces se me olvida el casco, me cuesta cambiar el chip. Soy defensora a ultranza de su uso, pero creo que lo tengo asociado como parte de la vestimenta ciclista: cullote, maillot, casco… y claro los tacones, el bolso y... el casco. Pues no, me cuesta bastante integrarlo en la ecuación.

Una vez solventados estos inconvenientes, con unos trayectos al estilo “corre pasillos” me lanzo de lleno a la aventura. La posición visualmente me resulta cómica, la bicicleta es tan pequeña que apenas se ve entre el tráfico y yo voy tan erguida, tan recta, con un aire tan “chic” que parezco un personaje de dibujos animados.

La posición visualmente me resulta cómica, la bicicleta es tan pequeña que apenas se ve entre el tráficoMe voy mirando en cada escaparate, cuando me paro en los semáforos, al principio me cuesta reconocerme, pero dos semáforos más allá, me veo y me gusto. Conducir una bicicleta plegable es divertido… y ¡eficaz! Es ágil, no contamina y puedo ir a cualquier parte con ella.

La risa nerviosa del principio pronto deja paso a una sonrisa, porque además la posición resulta tan cómoda, que me da igual que las calles tengan o no desnivel. Lo que estoy es disfrutando del trayecto.

No sin mi "plegable"

Cómo te decía un poco más arriba, cuando vives la experiencia “plegable” tu dia a dia cambia. Al principio piensas, “Vale para ir a trabajar, pero ¿luego?, ¿dónde voy a ir con la bicicleta plegable? Y de pronto, un buen dia te cuesta encontrar sitios a dónde no irías con ella.

Durante estas 3 semanas que he convivido con la Dahon Curve I3 le he ido sacando partido poco a poco. Al principio experimenté con los trayectos laborales, la verdad que en mi caso dan para mucho y las combinaciones son muchas y muy variadas:

  • Coche + bicicleta plegable
  • Plegable + Cercanías + Plegable
  • Plegable + Cercanías + Autobús + Plegable
  • Coche + Cercanías + Plegable
  • Bici Plegable “a secas”...

Los 24 kms que separan mi casa de la oficina fueron todo un laboratorio de pruebas, y he llegado a la conclusión que merece la pena, y mucho, aparcar el coche, porque al contrario de lo que pensamos cada vez es menos eficaz.

Las combinaciones si utilizas una bici plegable son muchas y muy variadasLa duración de los trayectos apenas contempla variaciones significativas entre unas combinaciones u otras. Oscila entre los 50 minutos de trayecto en coche (en un día con poco tráfico, a partir de ahí se pueden sumar “incidencias varias”) a una hora y cinco minutos si utilizo la combinación Plegable + Cercanías + Plegable. Sin gasolina, sin contaminación. No está mal ¿verdad?

La comodidad aumenta considerablemente y ya no hablemos del estrés y malos humos que eliminas de la ecuación al olvidarte de atascos. Además, los trayectos pasan a tener una duración determinada y salvo casos muy puntuales no hay nada que lo cambie.

estás en un atasco con tu bici plegable en el maletero… aparcas en cuanto puedas y te vas dando pedalesOtro punto a favor de los desplazamientos con bicicleta plegable es que aporta soluciones instantáneas. Por ejemplo: estás en un atasco con tu bici plegable en el maletero… aparcas en cuanto puedas y te vas dando pedales. Si se retrasa el tren o autobús, pues no te hace falta cabina de teléfonos a lo “superman” (yo soy más estilo Mortadelo)... despliegas tu bici y a pedalear se ha dicho.

El portabultos trasero es capaz de transportar un par de bolsasPuedes hacer la compra en el supermercado o mercadillo, cierto que no he hecho la compra del mes, pero si me he llevado un par de bolsas que mi bici plegable ha transportado muy dignamente en el portabultos trasero. En el supermercado ella se ha quedado fuera junto a los carros de la compra, y aunque estoy segura que nadie sería capaz de llevársela, (por no saber desplegarla) me he visto obligada a encadenarla.

El momento de pasear a Umi (mi perrita) ha sido uno de los aspectos cotidianos que más ha cambiado y para mejor. Una raza tan activa como es la “pointer” necesita actividad, largos paseos y sobre todo correr y no siempre tengo todo el tiempo que quisiera dedicarle. Afortunadamente vivo en un pueblo camino de la sierra madrileña y la accesibilidad a caminos, y vías pecuarias es enorme. Aunque si viviera en el pleno centro de Madrid haría exactamente lo mismo en el gran número de parques que existen.

Entonces ¿por qué usar la bici plegable y no la de MTB o mi bici de carretera, por ejemplo? pues por la simple definición de “paseo”.  La bicicleta plegable se adapta mejor a la velocidad de Umi y es muy manejable para mi. Además he dicho “pasear”, no quiero llegar a casa chorreando de sudor. Los parques y calles no son sitio para entrenar, y las velocidades deben estar acorde con el entorno además del respeto a los demás usuarios

Ese es otro punto a favor de las bicicletas plegables, el hecho de convivir en armonía con los demás. Tal vez sea solo una sensación pero creo que las bicis plegables resultan menos intimidatorias, más simpáticas cuando compartes vías o espacios con los peatones.

 Los parques y calles no son sitio para entrenarLas bicicletas plegables son una caja de sorpresas, a pesar de su tamaño, están preparadas para hacerte la vida más cómoda y no dan apenas problemas. Cubren todas las necesidades que se te puedan ocurrir y lo hacen de una manera sencilla y eficiente.

Tienen sus limitaciones, obviamente no puedes correr un triatlón con ellas, pero hay pocas cosas a las que una plegable diga “no”.

Hora de plegarse 

Y si la experiencia “outdoor” ha sido intensa y positiva, en casa ha seguido la misma línea. No me ha hecho mucha falta buscar un sitio para guardar la Dahon.

La Dahon Curve ocupa plegada un volumen de 69 x 66 x 33 cm (ancho x alto x profundidad). El equivalente  a 3 cajas de zapatos en planta y con una altura tal que le permite meterse debajo de cualquier mesa de medidas estándar.

Claro que no la tienes que relegar a colocarla “debajo de”, en cualquier piso, por muy pequeño que sea hay huecos “muertos” esperando a tu bicicleta plegable. A la entrada junto al perchero,  detrás de una puerta, en un armario, junto al sofá, bajo la cama… o haciendo las veces de mesita auxiliar para las llaves, cartera, etc.

En la oficina, mi Dahon ha esperado pacientemente a mi lado, debajo de la mesa a que fuera la hora de salirEn la oficina ha sido incluso más fácil aún, y mi Dahon ha esperado pacientemente a mi lado, debajo de la mesa a que fuera la hora de salir.

La magia del plegado en 3 pasos:

  1.  Doblar el manillar hacia abajo
  2.  Ocultar la tija del sillín en el cuadro (convirtiéndola en el apoyo estable que necesitarás cuando quites la ”pata de cabra”)
  3.  Plegado del cuadro.

En el apartado de mecánica y mantenimiento, no he tenido ningún inconveniente fuera de lo normal. Los primeros días escuché un ruido, pero resultó que rozaba un poco la cadena con la carcasa protectora porque no estaba correctamente ensamblada, un par de vueltas de tuerca y se acabaron los ruidos.

¿Mantenimiento?, te responderé con otra pregunta: ¿qué es eso? Para l@s manazas como yo con el mantenimiento, estas bicis son estupendas, claro que en apenas tres semanas de uso, el mantenimiento que me ha exigido ha sido nulo. Hablando con otros usuarios de bicis plegables he llegado a la misma conclusión. ¿Mantenimiento?, te responderé con otra pregunta: ¿qué es eso? La presión de las ruedas es lo más complicado (sin un golpe de por medio, claro está) a lo que te vas a enfrentar.

Por su concepto urbano, que implica pocas (aunque existen) irregularidades o baches y la alta probabilidad de pinchazo por la existencia de cristales u otros elementos existentes en las calles, la presión para la que están preparadas esta ruedas es mucho más alta que cualquier otro tipo de bicicletas.

Todo neumático lleva impreso, en el lateral,  un rango de presiones idóneo para su utilización, expresado en PSI y bares, pero para que te hagas una idea te diré que, a grandes rasgos, la presión debe ser alta en comparación con otras bicis. Por ejemplo, en torno a los 4 bares, pero debes tener en cuenta tu peso, si vas a ir habitualmente con carga, el tipo de conducción, etc. Ten en cuenta que las presiones indicadas están calculadas para un peso standard de 75 kgs. Desde luego, la relación entre presiones altas y neumáticos de alta calidad da como resultado una excelente aceleración y una buena calidad de rodadura.

Veredicto: ¡Plegable!

Yo, que me sentí “obligada” a montarme en ese artilugio “raro”, por mucho que lo intento no encuentro motivos para no hacer crecer “mi familia” de bicicletas.

En mi casa convivo con una bici de MTB, otra de carretera, incluso una “Adriática” de paseo con su cesta, pero todas ellas tienen algo que no las hace perfectas para el día a día, para los trayectos cotidianos.

En una bicicleta plegable puedes ir vestido más o menos formal ó elegante. Son cómodas y están diseñadas para no mancharte con la grasa de la cadenaEn una bicicleta plegable puedes ir vestido más o menos formal ó elegante. Son cómodas y están diseñadas para no mancharte con la grasa de la cadena, por ejemplo. Puedes llevar cosas contigo, no estás tan limitado, esto no quiere decir que en una bici de carretera, por ejemplo,  no puedas ir con una mochila, pero la verdad es que no es del todo cómodo.

La higiene personal, se puede mantener de manera mucho más efectiva, cierto que hay que dar pedales, pero las bicis plegables no incitan a ganar todos los QOM. Se puede ir deprisa, pero siempre en un rango de velocidad aceptable. Además, yo añadiría que son, incluso “refrescantes” en días de calor. Si no corre el aire, corre tú.

Las bicicletas plegables, son eso, ¡plegables!, no ocupan espacio, son ágiles, con un mantenimiento mínimo y conviven en armonía en cualquier entorno.

ver la vida desde una bicicleta (plegable) da una perspectiva distinta de la ciudad y te alegra el día. Palabra de biker.Además que ver la vida desde una bicicleta da una perspectiva distinta de la ciudad y te alegra el día. Palabra de biker.

Yo, lo tengo claro, me convierto a “las plegables”.

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