Zapatillas de ciclismo con cordones: ventajas e inconvenientes

A largo de los últimos años, algunas marcas del sector han realizado un peculiar 'viaje al pasado', lanzando modelos de zapatillas para ciclismo de carretera y gravel que recuperan los cordones como método de ajuste. Valoramos 'pros' y 'contras'.

Zapatillas de ciclismo con cordones: ventajas e inconvenientes
Autor Maillot Víctor Marcos
Autor de la foto
Specialized, Giro, DMT

Fecha de la noticia22/02/2022


El ciclismo no está exento del ir venir de modas y tendencias. Lo hemos visto en la ropa, donde los diseños y colores llamativos se alternan periodicamente con otros más sobrios y apagados, de inspiración 'retro' o 'vintage' en ocasiones.

Las zapatillas de ciclismo tampoco son ajenas a este ir y venir de tendencias, una situación que nos ha permitido asistir en los últimos años al 'renacer' de los cordones, justo en el momento -paradójicamente- donde la tecnología aplicada al calzado para ciclismo, con cierres micrométricos, diales BOA y materiales súper ligeros, parecía haber alcanzado su máxima plenitud. Los cordones habían quedado reducidos a modelos de primer precio, principalmente para MTB.

Los más viejos del lugar todavía recordaréis las clásicas zapatillas de ciclismo de carretera, de cuero negro perforado y cordones, que estuvieron vigentes en esta disciplina desde tiempos inmemoriales hasta bien entrados los años 80, sin que sufrieran importantes modificaciones, más allá de los materiales de la suela, la calidad de la horma... y poco más. Una vez quedaron atrás rastrales y calapiés, y se fue implantando el uso de los pedales automáticos, el calzado de ciclismo también se vio arrastrado por esa modernización y pronto comenzaron a aparecer los primeros velcros, seguidos de cierres de carraca.

En la actualidad, las zapatillas de ciclismo con cordones parecen vivir una segunda juventud, si bien es cierto que poco tienen que ver con las que mencionamos en el párrafo anterior, pues los materiales de suela, horma, plantilla son los más avanzados que podemos encontrar en el mercado y que, en ocasiones, son compartidos por los modelos con cierre BOA o micrométricos que calzan los profesionales. Hablamos de gama media-alta o alta.

Dos buenos ejemplos de lo que estamos hablando los encontramos en las Giro Empire, que ya pasaron por nuestro departamento de pruebas, o las recientemente presentadas Specialized S-Works 7 Lace, que también tienen su correspondencia para gravel, las S-Works Recon Lace.

Dicho esto, vamos a desgranar las ventajas -que las tienen- y los inconvenientes de las zapatillas de ciclismo con cordones.

Ventajas:

- Reparto de apriete muy equilibrado: el hecho de que los cordones se repartan de forma homogénea por todo el empeine, desde practicamente el 'nacimiento' de los dedos, hasta la parte superior, hace que el ajuste y la presión lograda sea bastante equilibrada en todo el pie.

- Simplicidad mecánica y durabilidad: lo simple, por norma general, es menos susceptible de romperse. Ojo, no estamos diciendo que diales BOA y cierres micrométricos se rompan con facilidad, pero si es cierto que su funcionamiento se puede ir deteriorando con el paso del tiempo, algo normal por otro lado. Y en ocasiones resulta complicado encontrar repuestos o no todas las marcas los suministran. En el caso de los cordones, además de su longevidad, si se rompen la solución es bastante sencilla: sustituirlos por otros.

- Estética retro perfecta para los que gusten de ese estilo: porque la estética, nos pese más o menos, juega un papel importante en nuestro deporte. Y a (casi) todo el mundo le gusta vestirse con una equipación atractiva o unas zapatillas bonitas. Y las de cordones actuales, rendimiento aparte, son especialmente llamativas. Aunque para gustos, colores, está claro.

Inconvenientes:

- La tensión de los cordones suele aflojarse con el paso de los kilómetros: tal y como sucede con los zapatos 'de calle' o cualquier otro tipo de calzado deportivo, los cordones tienden a perder tensión con el transcurrir de las horas. Puede que no se terminen de soltar, si la lazada es consistente, pero sin duda notaremos cómo el pie va cada vez más 'suelto'.

- Imposibilidad de ajuste sobre la marcha: en ese sentido, si queremos apretar de nuevo los cordones, no quedará otra que echar pie a tierra y hacerlo tranquilamente. Realizar esta tarea sobre la marcha es harto complicado, por no decir imposible, y solo te puede conducir a una caída. En este apartado, la ventaja que ofrecen los cierres con diales BOA o micrométricos es clara.

- Una vez hecha la lazada, puede ser complicado colocar el cordón sobrante para que no moleste en el pedaleo o se enganchen con los dientes del plato, aunque la mayoría de marcas ya han subsanado este problema con diferentes soluciones.

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