La geometria de tu bici: sus medidas y lo que significan

La geometría de tu bici es lo que define su carácter. Unos milímetros, un grado arriba o abajo, y su comportamiento será bien distinto. También su rendimiento. coge cinta métrica y transportador de ángulos que nos vamos de medición

Geometría de las bicis de carretera
Autor Maillot Mariano Herranz
Autor de la foto
Mariano Herranz

Fecha de la noticia18/10/2016


Hay bicicletas de gran fondo, escaladoras, aero, de contrarreloj..., pero esta tipología, además de estar determinada por unas ruedas de 28 o de unas llantas de medio perfil, sobre todo tiene que ver con geometrías.

Así nos encontramos con bicicletas para largas rutas, son las de gran fondo, con geometrías más relajadas, que nos permiten ir en una posición más erguida, más confortable para la espalda. Esto se consigue haciendo el tubo horizontal más corto y elevando el manillar con un tubo de dirección más largo. No son bicis destinadas al rendimiento y por lo tanto, excepto en pruebas como la París-Roubaix, no son las que emplean los ciclistas profesionales.

En las escaladoras, las más populares entre los aficionados, el manillar se encuentra más bajo y el tubo horizontal es más largo para poder adoptar una postura más aerodinámica. Son las bicis más polivalentes. Más agresiva aún es la postura en una bici aero, una bici de rendimiento puro. Y no digamos las de contrarreloj, que juegan en otra división.

El caso es que la geometría de una bici, sus medidas, determina su carácter, su comportamiento. 3 mm más por aquí, 5 mm menos por allá, 1 grado menos por acullá y su respuesta cambiará por completo, incluso igual ni llegas bien al manillar y te obliga a cambiar de potencia.

La dichosa talla

Lo primero que debes hacer es elegir la talla y, para esto, sigue las recomendaciones del fabricante, (cada marca es un mundo) o fíjate en dos medidas que te dirán si entras o no en la bici a la que le has echado el ojo: el «reach» y el «stack», el alcance y la altura del cuadro. A partir de ahí toca hacer un repaso a su geometría, para ver si se adapta exactamente a lo que estás buscando y al terreno por el que te vas a mover habitualmente.

¿Buscas una bici ágil, rápida, reactiva aun a costa de tener que agachar el lomo y apretar los dientes ó quizá una cómoda y estable, que te permita hacer largas tiradas sin que sea necesario que al día siguiente tengas que pasar por la consulta del «fisio» a que te «apañe» la espalda aunque sea menos eficaz a la hora de pedalear?

Una vez tengas la respuesta a esa pregunta, puedes saber cómo se va a comportar esa bici viendo sus medidas. Revisa la geometría en las especificaciones que te da la marca y, sabiendo «leerla» puedes hacerte una idea muy certera de si se adapta realmente a lo que quieres.

Vamos a aprender a leerla, pero no tengas miedo, no te asustes con tanto número. No se trata de desentrañar los secretos de la cábala. Es mucho más sencillo que eso. Mira a continuación cuáles son las principales medidas que configuran la geometría de una bici y en qué afectan en su comportamiento. Y ten siempre en cuenta que contar con una buena geometría es más importante que llevar los mejores componentes. Los componentes se pueden mejorar, la geometría no siempre.

Ángulo de dirección

Lo forman la línea imaginaria que recorre la pipa de dirección y la horizontal. Si tomamos como referencia un ángulo de 73º (el más habitual que encontraremos), cuanto más se acerque esa medida al ángulo recto (90º) más ágil y nervioso será el comportamiento de nuestra bici. De la misma manera, cuanto más cerrado sea dicho ángulo, más lanzamiento tendrá nuestra dirección y, por lo tanto, hará más estable nuestra bicicleta.

Ángulo de sillín

Formado entre el tubo de sillín y la horizontal. Suele estar en torno a los 73-74º y es determinante para definir la forma en la que aplicamos la fuerza sobre los pedales así como el reparto de pesos. Cuanto mayor sea el ángulo, cuanto más se acerque al ángulo recto, más rápidamente se transmitirá la fuerza ejercida sobre los pedales, la bici será más reactiva. Cuanto menor sea ese ángulo habrá más palanca, que se traducirá en una mayor tracción al pedalear sentado. El ajuste longitudinal del sillín puede modificar ligeramente esta medida.

Ángulo de potencia

Está formado entre la potencia y la horizontal y determina la altura a la que encontramos el manillar. Cuanto más elevado sea el ángulo más erguida y cómoda será la postura, cuanto más bajo sea más acoplado permite ir sobre la bici. En competición se ven potencias inferiores a 0 grados, aunque hay de todo, cada corredor la personaliza a su gusto.

Avance de la horquilla

Es la distancia entre el eje de la pipa de dirección y el eje de giro de la rueda. Cuanto mayor sea esa distancia mayor capacidad de flexión tendrá la horquilla para absorber irregularidades. Y al contrario, a menor distancia, más rígida y nerviosa será la horquilla y más información transmitirá del asfalto.

Avance de la dirección

No confundir con el avance de la horquilla. Es la medida que va desde la vertical entre el eje de la rueda delantera y el suelo y la prolongación del eje de la pipa de dirección cuando se encuentran con la horizontal del suelo. Intervienen en esta medida el ángulo de dirección, el avance de la horquilla y la distancia entre el eje de la rueda delantera y el suelo. Una mayor distancia redunda en una mayor estabilidad.

Longitud de vainas

Esta medida, que se mide desde el eje de pedalier al eje de la rueda trasera, es determinante para el comportamiento de nuestra bici con cada pedalada. Unas vainas cortas, de entre 405 y 410 mm, serán más rígidas que unas más largas y transmitirán mejor la energía generada con cada pedalada y harán la bici más reactiva, acelerará mejor. Unas vainas más largas serán más estables y cómodas y contribuyen a cadencias de pedaleo más altas.

Longitud del tubo horizontal

Es la distancia que va en horizontal desde el centro del tubo de dirección, en su parte superior, hasta el centro del tubo de sillín. En las bicis con sloping se proyecta una línea imaginaria a través del tubo de sillín hasta que se cruza con la horizontal procedente del tubo de dirección. Esta medida marcará nuestra posición sobre la bici. Un tubo horizontal más largo nos hará ir más acoplados sobre la bici, al ataque, mientras que uno más corto hará nuestra postura más erguida.

Longitud del tubo del sillín

En principio es la medida que determina la talla de nuestra bici pero ni siempre una talla 54 se corresponde con 54 cm de eje de pedalier al final del tubo de sillín ni basta con esta medida para saber si una bici «te vale» o no. Además cada marca talla de una manera. Para no volverte loco, hay que fijarse en otras variables, en especial dos medidas, el alcance y la altura del cuadro, denominados reach y stack, que nos dirán si «entramos» o no en la bici.

Reach

También llamado alcance, es la distancia en horizontal entre el eje de pedalier y la proyección de la vertical que sale del centro de la parte superior del tubo de dirección. El principal factor que influye en esta medida es la longitud del tubo superior. Cuanto mayor sea el alcance más tumbada irá la espalda.

Stack

Es la altura del cuadro, la distancia en vertical entre el eje de pedalier y la proyección de la línea imaginaria horizontal que sale de la parte superior del tubo de dirección. Cuanto mayor sea este más erguida será nuestra postura sobre la bicicleta.

Altura del eje de pedalier

Es la distancia del centro del eje de pedalier al suelo. Un pedalier más bajo redunda en una mayor estabilidad pero, por contra, hará más fácil que los pedales puedan rozar con el suelo al inclinar en curva.       

         

Distancia entre ejes

La distancia entre ejes, también conocida como batalla, es una de las medidas que definen el carácter de una bicicleta. Una distancia entre ejes corta hará que el cuadro sea más nervioso y más compacto, más rígido que otro de batalla más larga, que ofrecerá una flexión vertical mayor y será más cómodo, además de más estable. No es de extrañar que las bicis de competición sean más cortas que las destinadas al cicloturismo.

Modificar la geometría de tu bici

¿No te encuentras del todo a gusto sobre tu bici? ¿Problemas de espalda? ¿Quieres cambiar algún parámetro para encontrar la posición ideal encima de tu bici? No está todo perdido. Hay algunas cosas que puedes hacer con las que, técnicamente, no es que variemos la geometría de la bicicleta en sí, pero sí que nos ayudan a cambiar en la práctica nuestra postura sobre ella al pedalear y se «trampean» de alguna manera las cotas originales.

Hablamos de que puedes cambiar la potencia por una más corta o más larga para contrarrestar una longitud de cuadro inadecuada, mover el sillín sobre sus raíles o bien cambiar la tija por otra centrada o con mayor retroceso, poner casquillos en la dirección para variar el ángulo o instalar unas bielas nuevas más cortas o largas. Son todas pequeñas soluciones con las que, por no mucho dinero, puedes hacer ese último ajuste fino a tu bicicleta. Todo sea por estar como en casa.

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