Ciclocross y gravel: te explicamos las diferencias

Ciclocross, gravel... dos disciplinas de ciclismo que guardan muchos aspectos en común, pero también grandes diferencias. Te las descubrimos rápidamente.

Ciclocross y gravel: te explicamos las diferencias
Autor Maillot Natalia Álvarez
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Marcas/Archivo

Fecha de la noticia17/08/2022


Bicis de carretera rodando por senderos y barro. Esa sería una definición muy básica, pero muy gráfica de lo que son bicis de ciclocross (CX) y/o gravel. Ambas disciplinas gozan de un éxito creciente entre los aficionados al ciclismo, están a medio camino entre el ciclismo de montaña y de carretera, pero ni siquiera dos gotas de agua son exactamente iguales. Y eso es lo que pasa con el ciclocross y el gravel, parecidas sí, pero no son lo mismo.

Incluso algunas marcas de bicis, en su catálogo, no tienen bien definida la línea que diferencia el ciclocross del gravel y navegando por sus páginas webs te encuentras que llegas a los mismos modelos aplicando ambos filtros. Quizás porque se centran en esos ciclistas que han descubierto recientemente estas disciplinas y los comienzos de ambas se parecen mucho en cuanto a materiales o componentes, pero aún así hay unas diferencias claras que vamos a descubrirte a continuación.

De hecho, dentro de las propias bicis de gravel ya ha surgido una subcategoría conocida como 'gravel race', destinada a las cada vez más frecuentes competiciones de larga distancia que se celebran bajo esta denominación.

Ciclocross: épica competitiva

El ciclocross, por definición es una disciplina competitiva que nació a principios del siglo XX. Consite en dar un determinado número de vueltas a un circuito con tramos de asfalto, senderos, barro (sobre todo barro, mucho barro) y con una serie de obstáculos (naturales o artificiales) que obligan al ciclista a bajarse de la bici para sortearlos... aunque no siempre, hay ciclistas muy habilidosos.

También tiene cierta épica, ya que, desde un punto de vista nostálgico, se puede decir que imita las “desventuras” que sufrían los ciclistas por el mal estado de las carreteras de principios de siglo.

Para rodar en esas condiciones, por lo tanto, las características de las bicis de ciclocross (CX) son un tanto particulares y diferentes de los modelos de bicis de carretera a los que estamos acostumbrados:

  • Van equipadas con neumáticos más anchos y con un dibujo mucho más marcado 
  • Los brazos de la horquilla están más separados para que la acumulación de barro no interfiera en el rendimiento. Recuerda que el ciclocross es competición.
  • La altura del eje del pedalier es más alto, precisamente para evitar golpes con los obstáculos.

La geometría de los cuadros de ciclocross es muy parecida a la de las bicis de carretera denominadas "aero", el ciclista adopta una posición aerodinámica, y en ambas la distancia entre ejes es menor de lo habitual en ciclismo de carretera así como una longitud de vainas cortas.

El peso tanto del cuadro como de los componentes es muy importante, para facilitar la maniobra de cargar la bici al hombro o mantenerla en vilo mientras se sortean obstáculos. Los componentes utilizados en bicis de ciclocross, por lo tanto deben cumplir con todos los requisitos necesarios para ofrecer al ciclista la mayor fiabilidad posible en condiciones muy exigentes

La transmisión utilizada por lo tanto será monoplato (menos problemas mecánicos, menos piezas, menos peso). En un principio se utilizaban frenos cantilever para evitar la acumulación de barro, pero éstos han ido dejado paso a los frenos de disco, acorde a la tendencia actual y que proporcionan una efectividad de frenada mayor.

Otra característica de las bicis de ciclocross es que el manillar es más estrecho de lo habitual, para una mejor maniobrabilidad en las curvas cerradas de los circuitos y se usan pedales de MTB, fáciles de utilizar aún con la suela de las zapatillas llenas de barro.

Ciclismo gravel: kilómetros sin límites

El ciclismo gravel es una disciplina recreativa, cuyo objetivo es acumular kilómetros sin límites de ningún tipo, ya sea por el tipo de carretera, senderos, carreteras rotas, o por el número de kilómetros. Por lo tanto, aunque se ruede por los mismos caminos que el ciclocross se hace de manera distinta y de ahí sus diferencias.

Ambas disciplinas tienen en común el ancho de sus neumáticos y el dibujo marcado, así como el sistema de frenos de disco y el ancho de los brazos de la horquilla para buscar su efectividad al rodar por carreteras o caminos de cualquier tipo y ante cualquier condición (senderos con barro, carreteras con grava...)

Pero si sabemos dónde mirar, las bicis de gravel tienen unas características muy claras que las diferencia del ciclocross

La geometría de los cuadros de las bicis gravel deben proporcionar una postura cómoda al ciclista, para poder pasar muchas horas y kilómetros sobre ellas, por lo tanto dicha posición es más erguida, con unos ángulos y medidas más relajadas. Podemos hablar por tanto de una geometría muy similar, por no decir la misma que se utiliza en las bicis Gran Fondo.

La longitud de vainas y la distancia entre ejes es mayor para proporcionar estabilidad y control. Algo que también se consigue desde el manillar de las bicis gravel, ya que en su parte más baja, el manillar es más abierto. El objetivo es proporcionar un mayor control de la bici en zonas técnicas.

En cuanto al tipo de transmisión que se suele utilizar, esta disciplina es más flexibe, más al gusto del ciclista y por lo tanto nos podemos encontrar transmisiones de uno o dos platos e incluso algunas marcas incluyen modelos de e-bike.

Aunque en este punto empezaríamos a hablar de bicis Touring, que como su propio nombre indica están diseñadas con el objetivo de realizar viajes en bici y por lo tanto incluyen la posibilidad de acoplar alforjas y portabultos.

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