Davide Rebellin, el ciclista incombustible

Nada menos que 30 años de carrera profesional, con victorias tan destacadas como tres Flecha Valona, Lieja-Bastoña-Lieja, Amstel Gold Race, Tirreno-Adriático o París-Niza, avalan el palmarés del ciclista italiano de 51 años que este miércoles ha sido mortalmente atropellado por un camión mientras entrenaba.

Davide Rebellin, el ciclista incombustible
Autor Maillot Víctor Marcos
Autor de la foto Work Service Vitalcare Vega Team

Fecha de la noticia30/11/2022


Era un viejo rockero, uno de esos ciclistas que transcienden generaciones porque, simplemente, no le importaba verse superado por la savia nueva y emergente del ciclismo, mientras pudiera hacer lo que le apasionaba: montar en bicicleta y competir a nivel profesional.

Lo hizo desde 1992, nada más y nada menos, debutando con el mítico GB-MG Maglificio, en una época donde los Indurain, Bugno y Chiappucci se disputaban el trono de las grandes vueltas por etapas -con el resultado que todos conocemos- y los Fondriest, Tchmil, Museeuw e repartían, entre otros grandes nombres, las victorias en clásicas y carreras de una semana.

Rebellin fue hombre de clásicas -quien lo diría, debido su escaso 1,70 de estatura y poco más de 60 kg- y carreras de una semana, amasando un importante palmarés a finales de la década de los noventa y los primeros 'dosmiles': Flecha-Valona -en tres ocasiones: 2009, 2007 y 2004-, Lieja-Bastoña-Lieja (2004) y Amstel Gold Race (2004) presiden su carrera profesional. Unas Ardenas que siempre se le dieron bien, convirtiéndose en ese magnífico 2004 en el primer ciclista en hacerse con el famoso 'tríptico' en la misma temporada.

La carrera de los dos mares, la Tirreno-Adriático, también acabó en su palmarés en 2001, así como otra prestigiosa competición, la París-Niza, en este caso, la de 2008. Año olímpico, el de Pekín, con una carrera en ruta ganada por Samuel Sánchez que siempre recordaremos, secundado por un Rebellin que, posteriormente, se vería desposeido de la medalla de plata tras una sanción por dopaje y la imposibilidad de correr hasta 2011.

Porque Rebellin, como tantos otros ciclistas de su generación, probó las mieles del éxito, pero también el sabor amargo de las sanciones por dopaje. Algo que no le impidió mantenerse como ciclista profesional en activo hasta esta misma temporada, después de haber recorrido medio mundo con equipos de todo tipo, desde los omnipotentes GB-MG, Polti, Liquigas o Gerolsteiner, hasta los modestos CCC Polsat Polkowice, Kuwait-Cartucho, Meridiana Kamen Team o Work Service Vitalcare Vega, bajo cuyos colores disputó su última carrera, la Veneto Classic, el pasado 16 de octubre.

30 años de profesional que han pasado en un suspiro. Y 51 años de vida que se ha llevado un camión por delante y cuyo conductor, por cierto, no se detuvo tras el atropello, como sucede en otros casos tristemente similares y anónimos a lo largo del año.

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