Como elegir tus zapatillas de ciclismo

Acertar con la elección de nuestro calzado es imprescindible para poder practicar cualquier tipo de ciclismo cómodamente y sacando el máximo rendimiento a la fuerza de nuestras piernas. Te contamos cómo elegir tus próximas zapatillas.

Consejos para elegir tus zapatillas de ciclismo
Autor Maillot J. Daniel Hernández
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Fecha de la noticia07/05/2018


El calzado es uno de los aspectos más personales y complicados de elegir dentro de nuestro vestuario, tanto ciclista como de diario. Es posible que, aun teniendo la misma talla, la zapatilla que a un compañero le está como un guante a nosotros nos provoque roces o nos quede mal la talla.

Elegir una zapatilla por su marca o colores es un error, ya que si no se adapta a la morfología de nuestro pie lo único que obtendremos serán dolores y apreturas que mermarán nuestro rendimiento (se nos puede llegar a dormir el pie). Por ello, para acertar con la elección hay que tener en cuenta una serie de parámetros que serán fundamentales para nuestra comodidad.

El calzado en general suele tener un diseño universal o neutro para que sea óptimo para todo el mundo. Sin embargo, en el ciclismo hay marcas que apuestan por diseños más ceñidos de horma o puntera para un ajuste más extremo, lo que provoca que si alguien tiene el pie más ancho note molestias. También hay modelos de zapatillas de ciclismo con un puente más marcado, o el talón… detalles que pueden llegar a causarnos molestias o, por el contrario, adaptarse perfectamente a nuestra morfología del pie. La clave está en saber lo que necesitamos y lo que nos ofrece cada marca, para lo que es imprescindible probarse las zapatillas en ambos pies antes de comprar.

Si no lo hacemos y nos encontramos con una zapatilla que, por ejemplo, nos quede estrecha, nos provocará roces, dolores o una excesiva presión en determinados puntos del pie, haciendo que las rutas se conviertan en un calvario. Por eso no debemos dejar al azar, o al simple gusto por el diseño, la elección de nuestro calzado.

Otro factor que debemos tener en cuenta, y que supondrá nuestro primer criterio de elección es el presupuesto. El mercado nos ofrece un amplio abanico de opciones desde modelos con un precio más ajustado hasta las mismas zapatillas que utilizan en el pelotón profesional, por lo que lo primero que debemos marcar es el dinero que nos podemos gastar.

Consejos para elegir tus zapatillas de ciclismo

¿Cómo es una zapatilla de ciclismo? La suela

Por lo general, lo que define a una zapatilla de ciclismo es la suela. Tanto por el tipo de anclaje de las calas (normalmente todas son de triple tornillo para los sistemas SPD-SL de Shimano, el de Look o el de Time) como por el material y configuración que encontramos.

La suela de las zapatillas de ciclismo no está diseñada para andar. Es plana y resbala. Cuando nos bajamos de la bici nos apoyamos en la propia cala y en los pequeños puntos de goma que tienen en el talón, pero a diferencia de las zapatillas de MTB no están pensadas para andar con ellas mas que unos pocos metros. Además, son muy rígidas, lo que aumenta esa dificultad para andar.

El objetivo de este diseño y rigidez es que cuando damos pedales apoyemos todo el pie en la superficie de la zapatilla y hagamos la máxima fuerza posible en la zona de las calas para transmitir esta fuerza al pedal y, por tanto, a la transmisión. No ha de perderse ningún vatio en flexiones innecesarias de la suela.

Consejos para elegir tus zapatillas de ciclismo

Aunque no es una cifra universal, ni todas las marcas la declaran, existe un baremo que nos puede indicar la rigidez de la suela de las zapatillas. Shimano, por ejemplo, dispone de una tabla que llega hasta el 12 (reservado para las RC9 de competición) siendo el rango entre el 8 y el 10 el más indicado para los usuarios habituales que buscan un buen rendimiento con alguna concesión a la comodidad. La firma Luck también utiliza este tipo de numeración pero, en este caso, el 10 es la máxima rigidez para una suela, indicada para los esprínter que no pueden perder ni un vatio en el momento de máximo esfuerzo.

Para lograr esta rigidez manteniendo un peso bajo, la fibra de carbono es el material predilecto en la gama alta, mientras que en gamas inferiores encontramos otros como fibra de vidrio (también bastante rígido) o nylon (algo más flexible y confortable). Si buscamos el máximo rendimiento, a la hora de elegir la zapatilla tendremos que tener claro el índice de rigidez o, al menos, la cantidad de carbono de la suela.

Consejos para elegir tus zapatillas de ciclismo

La cubierta en una zapatilla de ciclismo

La cubierta es el otro aspecto diferencial en una zapatilla en cuanto a la comodidad, ya que es donde la ventilación adquiere un papel fundamental. Lo normal es que nos encontremos zapatillas de tela (microfibra) o cuero con microperforaciones para favorecer la entrada de aire (en la suela debería haber algún canal que permita la entrada y salida de aire también). No es habitual encontrar zonas con rejilla (o al menos no muy grandes) ya que debilitaría mucho la estructura de la cubierta y le haría perder eficacia.

Algunas de estas cubiertas de microfibra tienen la capacidad especial de termomoldearse por calor (normalmente con el calor que desprendemos al usarlas es más que suficiente) para adaptarse a la forma de nuestro pie. El objetivo es que abrace bien toda la estructura del pie sin puntos de presión excesiva pero sin zonas vacías y así transmitir toda la fuerza de la pedalada a la suela.

En cuanto al cierre, hace mucho tiempo que las zapatillas de ciclismo prescindieron de los cordones (salvo casos especiales y con diseños muy particulares) ya que podían engancharse con los platos o la cadena. Lo más habitual es que encontremos sistemas de cierre por tiras de velcro (en gamas más bajas), correa dentada por carraca (en gamas medias y medias-altas) y por rueda micrométrica tipo BOA o ATOP (también en las gamas medias y superiores). Lo que no es tan habitual como sí ocurre en montaña son los cierres de lazada tipo Quick Lace. Hay que tener en cuenta que cuanto mejor sea el sistema, más cara será la zapatilla.

Consejos para elegir tus zapatillas de ciclismo

Para que la zapatilla se ajuste perfectamente al pie las marcas recurren a varias soluciones. La más habitual es utilizar dos de los sistemas (iguales o diferentes), por ejemplo dos ruedas tipo BOA o una rueda y un velcro, etc. Las Shimano RC9, Pearl Izumi P.R.O. LEADER V4, S-Works 7 o las Spiuk Profit R son ejemplos de zapatillas con un sistema doble de rueda micrométrica. También, dependiendo de la calidad del cierre, se puede recurrir a dobles lazadas que cubren todo el empeine y que se regulan con una única rueda, a lengüetas especiales…

Otro de los puntos importantes en una zapatilla de ciclismo es que cuenten con un talón y una puntera reforzados para evitar flexiones al hacer fuerza y sujeten el pie correctamente en la misma posición. El objetivo es que el pie no se mueva ni se desplace dentro de la zapatilla con el paso de los kilómetros y el cansancio y, de esta forma, podamos mantener un pedaleo redondo por larga que sea la salida.

Consejos para elegir tus zapatillas de ciclismo

Consejos para elegir nuestras próximas zapatillas ciclistas

Además de ceñirnos a un presupuesto real, el primer consejo que puedo darte para comprar tus próximas zapatillas es que te pruebes varios modelos hasta dar con el adecuado, que estudies bien el tipo de pie que tienes y la horma y puente que mejor se adapten a tu morfología. No sólo nos debe importar la talla en cuanto al largo del pie, sino también el ancho. Es muy importante que no te presione el pie en ningún punto (si la puntera, por ejemplo, nos queda demasiado estrecha se nos dormirán los dedos en cuanto se hinchen un poco por el calor y el esfuerzo) pero que tampoco quede suelta como para que se nos mueva el pie.

También es importante saber el tipo de ciclismo mayoritario que realizamos. Si solemos participar en pruebas tipo Gran Fondo sin ánimo competitivo, pero con muchos kilómetros, una zapatilla con un índice de rigidez superior puede resultarnos incómodas cuando el cansancio se vaya apoderando de nosotros. También la capacidad de ventilación que tengan. Si nuestra zona es calurosa debemos tenerlo muy en cuenta, mientras que si salimos a montar por zonas lluviosas igual es un factor menos determinante.

Además, deben sujetarnos todo el pie. Si la zapatilla no se nos ajusta perfectamente podemos llegar a tener una sensación de descontrol importante al exprimirnos pedaleando y perderemos algo de rendimiento. Nuestras zapatillas deben mantenernos firme y sujeto el talón en todo momento. Es otro punto a estudiar detenidamente cuando nos las estemos probando.

Cuando vayamos a probarnos las zapatillas es aconsejable hacerlo con el tipo de calcetín mayoritario que usemos al montar en bici. Es decir, si sólo salimos con buen tiempo no deberíamos llevar un calcetín grueso de invierno, aunque tampoco deberíamos llevar los finos de “tipo ejecutivo”. También debemos pensar que no son zapatillas para andar, por lo que no nos valdrá dar unos pocos pasos por la tienda. Es mejor incluso estarse quieto en posición flexionada (simulando la presión del pedaleo) durante unos minutos para ver si nos aparecen roces o presiones en algún punto del pie.

Por eso es muy aconsejable acudir a establecimientos con un importante surtido de zapatillas para probar varios modelos que se ajusten a nuestro presupuesto y tipo de ciclismo que practicamos. Y ya que le pedimos asesoramiento a un profesional, está muy feo buscar ese modelo de zapatillas por otra vía para ahorrarnos unos pocos euros. Además, es la mejor forma de encontrar una solución rápida y fácil en caso de que tengamos problemas de los que no hayamos percatado a la hora de la compra (no hemos ido con los calcetines adecuados, problemas con los cierres, etc.).

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