Cómo arruinar tu bici en la terraza en 10 minutos

El exterior es el enemigo número uno de la bici. Humedad, agua, tierra, sal y todos los elementos posibles que arruinarán tu bici no en 10 minutos, pero si en pocos meses si la dejas a la intemperie.

Cómo arruinar tu bici en la terraza en 10 minutos
Autor Maillot Alberto Álvarez
Autor de la foto
Envato Elements / Archivo

Fecha de la noticia11/07/2021


Y cuando hablamos de la calle, no lo hacemos solo literalmente para muchos de los que dejáis vuestra bici de desplazaros cada día durmiendo en la calle. Una terraza muy expuesta o un sótano húmedo, también son enemigos del buen cuidado de la bici. Sabemos que no todo el mundo se puede permitir tener la bici en el salón a una temperatura media de 21 grados, pero haz todo lo posible para proteger tu bici cuando no la estés usando. Ella lo haría por ti.

Los problemas de las terrazas

Dejar la bici en la terraza cuando no la usas, no es la mejor de las soluciones, pero imaginamos que muchos de vosotros no tenéis más remedio. El sol, la lluvia, el polvo y la sal del mar en los lugares cerca de la costa, arruina todos y cada uno de los componentes de tu bici. El sol daña la pintura e incluso en muchos modelos hace que esta pierda intensidad y color en las zonas donde les da el sol más horas. Además, el sol y el calor, hacen que otros elementos como los neumáticos y el líquido tubeless se dañen.

Imagen de una rueda y un neumático en mal estado y seco

Por un lado, el calor incide de manera directa en las propiedades de elasticidad de la goma del neumático y hace que estos se endurezcan y que con el tiempo se agrieten. Del mismo modo, el líquido tubeless tiende a secarse y a dejar una acumulación de látex seco dentro del neumático, que no te servirá de mucho si no lo retiras e instalas líquido nuevo. En las partes más plásticas como pueden ser el sillín o incluso los puños o algún guardabarros o protector, el sol también las seca y agrieta notablemente. Si puedes, evita que de el sol en la bici y varía la posición de la misma, para que no incida más en unas partes que en otras.

La lluvia, la nieve y el óxido

En las terrazas que no estén cubiertas, la lluvia puede caer directa o indirectamente en la bici como humedad y oxidar un montón de componentes, sobre todo los tornillos de peor calidad. Las cadenas, principalmente las más económicas, así como los casetes e incluso los núcleos de los bujes, sufren mucho con el agua. Esto va sobre todo indicado para los que tenéis bicis más sencillas para ir al trabajo o de paseo.

Tampoco es demasiada buena idea tenerla en la terraza y taparla con un plástico por completo incluso con cinta de embalaje, porque esto condensará la humedad y el óxido aparecerá en las partes metálicas más vulnerables. Si la quieres cubrir con un plástico para que no se moje, cosa que está muy bien, hazlo con un plástico a modo de toldo, para que haya aireación y el agua no se acumule alrededor de la bici. Que tape, pero no envuelva.

Bicicleta de ciudad cubierta por la nieve

La lluvia y el óxido también afecta a los cables y las fundas de cambio y freno. Aunque no lo veas, el agua se puede condensar dentro de las fundas e ir creando óxido poco a poco, lo que empeorará la precisión de los cambios y el tacto de la frenada en frenos convencionales. Y cuando hablamos de lluvia, también lo hacemos de nieve en las zonas de más frío.

Cambio de los cables de cambio de una bici

Ojo con los sótanos húmedos y las zonas de costa

También es habitual dejar la bici en los garajes o sótanos comunitarios. El tema es que muchos de los sótanos, sobre todo los más antiguos tienen muy mal aislamiento y suelen tener una humedad tremenda. Esa humedad, que es muy fácil de apreciar en las paredes o en la pintura del sótano, oxidará algunos componentes del mismo modo que lo haría en una terraza.

Bicicleta de paseo en el exterior completamente oxidada

Mucha gente pone sistemas para absorber las humedades en los sótanos, pero cuando hay demasiada, no ayudan mucho. Si no tienes más remedio que dejarla en el sótano y este no tiene una temperatura muy alta, trata de proteger algunos elementos como la cadena con aceite y trata de limpiarla y secarla al máximo antes de dejarla en el sótano tras una salida de agua y barro. Para las bicis eléctricas existen unos limpiadores para las conexiones de los cables y el puerto de la batería que evita la corrosión y el óxido. Si tienes una ebike y no tienes más remedio que dejarla en una terraza o en un sótano, al menos deja la batería en casa para que se mantenga a una temperatura más óptima.

Batería de una ebike con las conexiones a la vista

Del mismo modo, las zonas de costa son muy dañinas si tienes la bici en la terraza o sótanos sin aislar, porque el viento hace que la sal del mar llegue a todos los rincones y oxide todo lo que está a su paso. Incuso si no estás en primera línea de mar, hay que tener cuidado con esto.

En la calle cuando no queda más remedio

Si no te queda más remedio que dejar la bici en la calle, porque no tienes sitio en casa, y porque no es una bici demasiado cara que solo usas para ir al trabajo, intenta dejarla en zonas en las que no les de el agua por la noche y trata de secarla lo que puedas antes de usarla, si se ha mojado o humedecido. El sillín lo puedes proteger con un plástico, pero no lo envuelvas por completo por si se condensa la humedad. Deja algo de espacio libre por la parte inferior para que ventile aunque llueva. Y no olvides que si dejas la bici fuera todos los días en el trabajo o en casa, es conveniente que la limpies y engrases más a menudo, ya que el aceite tiende a secarse y que cambies las fundas y cables de cambio más frecuentemente. Se suelen oxidar por dentro.

Bicicleta aparcada en la calle en mal estado de conservación

¿Cuánto tiempo puedo dejarla fuera?

Es difícil calcular cuanto tiempo necesitas para que se arruine tu bici en el exterior. Unos días o unas semanas no suelen ser un problema, siempre y cuando la seques si se moja y la tengas bien engrasada. Lo normal es que tras 2-3 meses en una terraza o en un sótano húmedo, empiecen a aparecer los primeros síntomas de óxido y posibles plásticos o goma agrietada.

Varias bicis de paseo estacionadas en la calle

La parte positiva es que los modelos más nuevos y las gamas medias y altas, suelen tener componentes de mayor calidad y acero inoxidable u otros materiales a los que no les afecta el óxido como el carbono, pero que les puede afectar otros como la sal. El último consejo que os podemos dar antes de que cuelgues tu querida bici en la terraza o la aparques en un sótano húmedo, es que tengas encuentra algunos de los muchos sistemas para tener la bici dentro de casa, donde la temperatura constante será su mejor aliado y la familia en formato padres o pareja, sus peores enemigos…



 

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