Reportaje: El otro Flandes

Pol Tarrés nos invita a disfrutar de Flandes desde otro punto de vista, más pausado, disfrutando y saboreando cada kilómetro.

Facebook
Twitter
Whastapp
Autor Maillot Pol Tarrés
Autor de la fotoApperStudio

Fecha de la noticia 02/01/2023


Después de 6 años viajando a Bélgica para competir en las Copas del Mundo de Trial UCI, tenía muchas ganas de hacer un viaje de este tipo, sin presión, sin horarios apretados, solo bicicletas, amigos, cultura, comida y disfrutar de las rutas.

Reportaje: El otro Flandes

Por todo ello decidí ir a Flandes, donde había estado muchas veces pero nunca había tenido tiempo para visitar nada. Así que empezamos a organizar una ruta donde pudiéramos hacerlo todo: pedalear, descubrir nuevas zonas y disfrutar de todo lo que tiene Flandes.

En este viaje me acompañó Laura Martí, actualmente muy centrada en la competición pero le apetecía mucho este plan ya que nunca había estado en Bélgica, y quería disfrutar de las carreteras de las míticas carreras como el Tour de Flandes (De Ronde van Vlaanderen). También vino Marie Detouche, que empezó compitiendo en triatlón desde pequeña hasta que dejó el mundo de la competición para disfrutar del deporte desde otro punto de vista. Ahora destina todo el tiempo que puede a su pasión, pedalear, descubriendo los mejores rincones y paisajes donde la bicicleta de carretera le pueda llevar.

Te puede interesar...

Por qué deberías pedalear en Flandes antes de morir

Reportaje: El otro Flandes
Reportaje: El otro Flandes

Día 1: Kortrijk - Gante

Empezamos el día en Kortrijk con el objetivo de llegar a Gante por la tarde. Podríamos dividir la ruta en 2 partes. La primera mitad, hasta Oudenaarde, pasamos por carreteritas secundarias en medio de campos, granjas y algún molino. También cruzamos tramos de adoquines y en esta parte de la ruta todo eran subidas y bajadas, cortitas pero todo el rato como un tobogán.

Pasamos por pueblos muy pequeños como Bellegem, Otegem y Berchem. Llegamos a Oudenaarde donde visitamos el “Centrum Ronde van Vlaanderen”. Paramos a comer y a tomar un café y nos quedamos sorprendidos con la exposición de camisetas, bicicletas, componentes e incluso adoquines míticos que tienen y que forman parte de la historia del ciclismo.

La segunda parte del día fue totalmente llana. Rodamos por una via verde que discurría al lado del canal de Bovenschelde que nos llevó hasta Gante. Allí dimos una vuelta por el centro pasando por delante de la catedral de Gante (Sint-Baafskathedral), el castillo Gravensteen, el campanario de Belfort y la iglesia de San Nicolás entre otros.

Durante todo el día hicimos tramos de la Ruta de las Colinas y la Ruta de la Escalda. Desde allí tomamos un tren hacia Brujas. Cenamos en Gran Kaffee de Passage donde conocimos al propietario, quién nos contó que él era la quinta generación de su familia en llevar el restaurante y el hotel. Antes de ir a dormir dimos una pequeña vuelta por el centro para ver el GroteMarkt y el campanario iluminados por la noche.

Día 2: Brujas loop

Empezamos el día rodando por una de las vías verdes que va alrededor del casco urbano medieval de Brujas (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO), siguiendo un canal, atravesando calles de adoquines, edificios de ladrillo y muchos puentes.

Salimos de la ciudad para dirigirnos a Damme, atravesando campos y rodando por vías verdes, con trozos asfaltados y tramos con sterrato, muy suave y agradable de rodar. Llegamos a Sluis (territorio de Holanda) e hicimos una parada para comer un poco, luego seguimos dirección la reserva natural de Zwin. Rodamos un buen rato por sterrato en medio de los arroyos y las salinas que se llenan de agua cuando la marea sube.

Reportaje: El otro Flandes
Reportaje: El otro Flandes

Al salir de la reserva natural pedaleamos dirección Knokke-Heist por la Ruta de la Costa hasta la ciudad de Blackenberge. Un tramo muy diferente a lo que habíamos visto antes, ya que no nos separamos del mar en todo el rato. Repostamos un poco en Blankenberge y volvimos hacia Brujas atravesando el Uiterkse Polders, una zona de prados salinos donde se han adaptado diversas plantas y aves para anidar como la avoceta o el aguilucho lagunero. Es una zona totalmente llana y muy bonita por la que rodar, no nos cruzamos ni un solo coche en los 15km que hicimos hasta llegar a Brujas.

Una vez más, recogimos todo, y cogimos un tren hasta Amberes.

Día 3: Amberes

Decidimos hacer un día diferente en la ciudad de Amberes, y montamos una ruta que no salía de la misma. Seguimos tramos de la ruta Urban Jungle Cycling Route y nos 'inventamos' el resto.

Pasamos por 7 de los 8 distritos de la ciudad. A primera hora, después de reponer fuerzas desayunando en el hotel YUST, una mezcla de hotel y hostel, pedaleamos hasta Eilandje, la zona portuaria más antigua de Amberes donde visitamos el Parkbrug, un puente muy peculiar que conecta los muelles de Scheldt con el distrito Norte.

Después fuimos al MAS (Museum Aan de Stroom) y antes de llegar al GroteMarkt (la plaza central) paramos en Het Steen, una fortaleza medieval en el centro de la ciudad. Ya era casi mediodía y comimos algo rápido al lado de la catedral para luego entrar y maravillarnos de esta construcción gótica del año 1521. Es la catedral más grande de Bélgica y una de las más importantes de Europa. Solo con entrar ya lo puedes notar, no solo por su altura interior sino por la pinturas y esculturas gigantes que hay dentro.

Reportaje: El otro Flandes
Reportaje: El otro Flandes

Por la tarde nos acercamos al Bejinhof. En los Bejinhof vivian las mujeres religiosas sin haber tomado votos monásticos. Son zonas muy tranquilas aunque estén dentro de la ciudad. No se oyen coches, ni ruidos, solo se oyen los pájaros, los árboles moverse por la brisa. Es impactante el nivel de silencio que hay en este lugar teniendo en cuenta que estás en medio de una urbe.

La última localización del día era la estación central de Amberes, un edificio que ya te deja boquiabierto antes de entrar con su imponente fachada de 185 metros. Dentro, en el nivel 0 y +1 te teletransportas a otra época, puedes ver los mármoles, las piedras, los colores y la arquitectura muy bien conservados y casi puedes sentir los trenes de vapor llegar a la estación entre los años 50 del siglo XX.

Antes de volver al hotel para irnos a Bruselas, tomamos un helado y un gofre. Una buena manera de cerrar el día.

Día 4: Bruselas

Último día por Flandes, hospedados en el centro de Bruselas. Salimos del hotel pedaleando, siguiendo una via verde hasta empalmar con la “Via Romea”, la ruta 5 de la Eurovelo. La seguimos hasta llegar al Arboretum Tervuren, un bosque que cubre unas 120 hectáreas y con árboles de todo el mundo. Dentro de esta zona todo son sterratos con algunos metros de adoquines. Es una zona super chula y diferente de todo lo que habíamos visto hasta ahora: un bosque muy grande con arboles altos, llenos de senderos y pendientes que no habíamos visto hasta el momento. Y todo esto a menos de 10 km del centro de Bruselas.

Seguimos la ruta hasta Sint Genesius Rode donde paramos a comer algo e hicimos la última parte de muros y carreteras secundarias hasta llegar a la cervecería 3 Fointaine, donde nos esperaba Werner, uno de los socios. En 3 Fointaine hacen cerveza artesanal lambic y de proximidad, utilizando ingredientes de agricultores de la zona para crear un producto sostenible. Cuando nos dejó probar la cerveza no tenia nada que ver con lo que esperábamos, y Werner nos contó que el proceso de producción de este tipo de cerveza se parece mucho más al del vino que al de la cerveza. Muy afrutado, dulce y con muy poco gas. Finalizamos la visita y rodamos de vuelta a Bruselas por una via verde, totalmente llana, perfecta para acabar los 4 días de ruta.

Reportaje: El otro Flandes
Reportaje: El otro Flandes

Final

Nos ha encantado que todo el mundo, de todas las edades, vaya en bicicleta, y es que están todas las ciudades muy adaptadas, con muchos carriles bici y todos los coches son muy respetuosos con el ciclista. Te sientes muy seguro pedaleando en Bélgica. Además de la topografía, si que hay una parte donde hay muros y pavés, pero la mayoría de carreteras son muy accesibles y las rutas están muy bien marcadas.

A diferencia de otros lugares, en Flandes puedes hacer un viaje en bici y disfrutar tanto de las ciudades como las partes más rurales al mismo tiempo. Podéis ver las todas las que Turismo de Flandes ha diseñado aquí.

Estamos seguros que volveremos a Flandes ya que todavía nos han quedado muchos sitios por explorar y muchas carreteras que rodar.