Primeras pedaladas: nueva Specialized Roubaix 2020

El “infierno” ya no es tan infierno

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Autor Maillot J. Daniel Hernández
Autor de la fotoEtienne Schoeman y Leon van Leeuwen (Specialized) y J. Daniel Hernández

Fecha de la noticia 10/04/2019


El año pasado la Specialized Roubaix se impuso en la prueba de la que coge su nombre gracias a Peter Sagan, pero en la víspera de la edición de 2019 nos encontramos con una nueva Roubaix completamente rediseñada y equipada con el Future Shock 2.0.

Specialized Roubaix 2020

Como dice una canción que a muchos les sonará, la experiencia #DeFlandesaRoubaix ha sido “un camino largo y lleno de emoción”, una experiencia muy completa que comenzó con el estudio Retül Fit y que ha concluído con la vivencia de la semana que va desde el Tour de Flandes (Ronde Van Vlaanderen para los “Flandiers” acérrimos) y la Paris-Roubaix o “El infierno del norte”.

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Museo Tour de Flandes
Museo Tour de Flandes

Llegamos a Bélgica y al hotel de Kortrijk justo para ver los últimos kilómetros del Tour de Flandes. Es increíble el impacto que tiene el ciclismo en esta región y, prácticamente, en todo el país. La recepcionista de hotel nos pone al día de la situación y nos atiende súper rápido para que podamos ver el final en la habitación. Lo bueno es que nos ponemos de acuerdo varios periodistas y acabamos todos juntos en la misma habitación para comentar los pormenores de la carrera, el paso por los últimos tramos de pavés y el desenlace de la misma. Lo que sucedió ya es parte de la historia.

Así que volvamos al presente, una vez termina la carrera, recepción con la gente de Specialized, presentaciones y saludos a colegas y viejos conocidos, cena, algo de charla y a dormir que a la mañana siguiente empieza lo divertido

Nueva Specialized Roubaix, bienvenido Future Shock 2.0

Comenzamos el lunes descubriendo la principal novedad que nos ha traído aquí, la nueva Specialized Roubaix. ¿Y por qué la han cambiado si el año pasado Peter Sagan logró alzarse con la victoria en el velódromo de Roubaix? Es lo que la mayoría se pregunta, porque en Specialized están en continua innovación y aunque dan con la clave de un buen producto, no se detienen ahí y siguen en constante mejora.

La Specialized Roubaix es completamente nueva: cuadro, tija… y Future Shock, damos la bienvenida a la versión 2.0 del amortiguador de dirección que ahora incluye dos grandes cambios. Por un lado, un cartucho hidráulico que se añade al muelle para mejorar su rendimiento y sensibilidad, que gracias al aceite controla simultáneamente la compresión y el rebote. Por otro el regulador “On the Fly” para poder ajustar el rebote durante la marcha del mismo modo que se hace en las Mountain Bikes.

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Future Shock 2.0 de la Specialized Roubaix 2020
Tija Pavé de la nueva Specialized Roubaix 2020

Para que los beneficios de una suspensión no queden únicamente en la parte delantera, para la Specialized Roubaix han diseñado la nueva tija Pavé, una tija que se ha desarrollado gracias a lo aprendido en la Tarmac, no en vano visualmente se parecen mucho, pero que ofrece una mayor capacidad de flexión, no sólo horizontal, sino también vertical, para facilitar el paso por los adoquines (carreteras en mal estado, pistas no asfaltadas u hormigonadas o, simplemente, para mejorar nuestra comodidad en marcha).

En Specialized llegaron a desarrollar una tecnología de Future Shock para la tija, pero vieron que con esta tija se podían lograr mejores resultados. Un apunte que nos hicieron en la presentación, la tija de la Tarmac y de la Roubaix son compatibles, pero no aconsejan el cambio de una bicicleta a otra ya que en la Tarmac resultaría excesivamente flexible para la orientación de la bicicleta y en la Specialized Roubaix perdería parte de la ganancia general que se obtienen con el Future Shock delante.

Funcionamiento del sistema Future Shock 2.0

Ambos dos cambios vienen por el concepto “Suspend the rider, not the bike” es decir, que para que el rendimiento en una bicicleta de carretera se mantenga, es el ciclista el que recibe directamente el efecto de la flexión de los elementos y no la bicicleta, como sí sucede en las suspensiones como las de las Mountain Bike.

Pero la Roubaix no es nueva sólo por estos dos puntos, en Specialized aprovecharon para renovar completamente el cuadro, algo que si nos fijamos bien se nota en varios puntos, pero especialmente en la forma de sus tubos y en el sistema de anclaje de la nueva tija Pavé.

La nueva Roubaix es más aerodinámica que el modelo precedente, y dado que han aprendido mucho de la Tarmac SL6 es, incluso, más aerodinámica que ésta. La Roubaix ha pasado a ser una bicicleta con un diseño aerodinámico en sus tubos y, sin embargo, mantiene unas cifras de peso inferiores al kilo (900 gramos en talla 56 en negro). El cómputo final hace que la nueva Roubaix sea 170 g más ligera que la versión anterior (cuadro + horquilla + Future Shock + tija).

Horquilla y dirección de la Specialized Roubaix 2020

Aunque de serie la nueva Roubaix equipa neumáticos de 28 mm (y que luego daré fe de su buen comportamiento en un terreno tan duro como los adoquines de Flandes y Roubaix -más aún bajo una incesante lluvia-), el paso de rueda admite el uso de cubiertas de hasta 33 mm.

Nueva Specialized Roubaix, una bici para tod@s

Hay otro aspecto que destaca en la nueva bicicleta. Specialized con este modelo ha decidido acabar con la dualidad de bicicletas de chico y bicicletas de chica. El motivo es que con todo lo aprendido y las mediciones obtenidas gracias al Retül se han dado cuenta de que no hay tantas diferencias entre un hombre y una mujer como puede haberlas entre dos hombres o dos mujeres.

Una medida así siempre va acompañada de una orientación al respecto. Specialized ha querido desarrollar el concepto “Beyond the Gender” ya que para ellos lo más importante es adecuar bien la talla y los componentes de la bicicleta para que el usuario, sea del género que sea, se lleve la adecuada a sus necesidades y morfología. Estas adecuaciones, respaldadas siempre por el Retül Fit, vienen marcadas, además de por una correcta elección de talla, por el sillín, longitud y colocación de la potencia, ancho del manillar, largo de bielas… cambios relativamente fáciles de hacer en el momento de la compra de la bicicleta. Para apoyarse en ello, además, la nueva Specialized Roubaix está disponible en 11 tallas, de forma que sea más sencillo encontrar la que más se ajuste a nuestras necesidades.

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El Retül Fit

Yves Lampaert
Yves Lampaert

Personalmente doy fe de que, después de haberme hecho el estudio Retül, he visto cómo voy perfectamente en una bicicleta de talla 54 con tija recta y una potencia más corta que en una talla 52 y teniendo que jugar con el retroceso del sillín o la tija y usando potencias más largas. Morfológicamente estos cambios son independientes de nuestro sexo.

Para los amantes de los números nos dijeron que, en el momento de desarrollar la Specialized Roubaix, se basaron en 95.000 datos de ciclistas obtenidos de Retül y como ejemplo nos dijeron que el 85% debería usar sillines de 143 o 155 mm. En datos así, medios en dinámico y con la posición de ciclismo adoptada es en lo que se han basado para generar una bicicleta que, como la Roubaix, pueda ser utilizada por ambos sexos indistintamente: “No importa quién utilice la bicicleta, lo que importa es el rendimiento”.

“Be Flandrien”. Adoquines de Flandes con la nueva Roubaix

La Roubaix es una bici importante para Specialized, prueba de ello es que el mismísimo Mike Sinyard ha venido a pasar estos días con nosotros y rodar por los adoquines. Pero los nervios ya están a flor de piel, se palpa la tensión en el ambiente… y es que después de las charlas técnicas llega el momento de salir a rodar por los adoquines por los que un día antes habían pasado Peter Sagan, Yves Lampaert, Bob Jungels… (o Valverde, Van der Poel, el vencedor Bettiol, Kristoff…). Por suerte ya había tenido un contacto con los adoquines hace unos años y pensaba que no me iba a pillar de nuevas.

Mike Sinyard en la presentación de la Specialized Roubaix 2020

Antes de continuar con las primeras pedaladas de la Specialized Roubaix, he de contaros una cosa: rodar por el adoquinado de Flandes es duro, no porque los adoquines exijan una técnica y control excelsos, o porque las rampas de hasta el 17% sean más duras que una rampa del 17% en España, sino porque cuando se juntan ambas cosas la situación ya se empieza a complicar.

Specialized Roubaix 2020 en acción

Además, hay otro factor, aunque parezca que Bélgica es plana, esta parte no lo es, no hay descansos, las colinas se suceden una detrás de otra y a un ascenso duro le sigue un descenso vertiginoso que nos lleva a la siguiente carretera y de ahí al siguiente tramo (con tráfico abierto, además, es más complicado pues las trazadas se limitan y tenemos que frenar mucho más).

Specialized Roubaix 2020 en acción sobre el pavés de Flandes

Así que rodar en adoquines belgas es cansado por no tener ni un minuto de descanso, porque el traqueteo constante agota los brazos y, aunque parezca increíble, se sufre más en las piernas. En mitad de un ascenso no puedes parar, no puedes dejarte llevar y no te puedes levantar de repente o cambiar la trazada; al contrario, si haces alguna de estas cosas corres el riesgo de perder el ritmo, perder la trazada y meterte en un buen lío.

Volviendo a las primeras pedaladas con la nueva Specialized Roubaix, el día se había levantado más despejado, pero poco se fue cubriendo y, sin llegar a llover, la niebla y la lluvia de la tarde/noche anterior, dejaba el terreno resbaladizo y delicado, un punto extra de dificultad a la jornada. La sorpresa viene por la compañía que tendremos, ni más ni menos que el campeón belga Yves Lampaert y la leyenda viva Johan Museeuw, el León de Flandes, tres veces campeón en Flandes y otras tres en Roubaix, además de Campeón del Mundo en 1996 y muchas cosas más.

Specialized Roubaix 2020

Cuando llegamos al primer sector, afortunadamente plano para ir calentando, me sorprende el efecto del Future Shock 2.0. Cuando la bici “se come” el primer adoquín el instinto te lleva a agarrar con fuerza el manillar, pero no hay nada más equivocado. Al contrario, lo que hay que hacer es apoyarse firmemente en él y dejar que los 20 mm del amortiguador del Future Shock se lleven la peor parte. Hay que dirigir la bici firmes, pero suaves.

Salgo del primer sector y parece que le he cogido el gusto, los siguientes los encaramos con más alegría, poco a poco vamos cogiendo ritmo y adaptándonos a la bicicleta y sus particularidades. Eso sí, Flandes es traicionero, si te descuidas te encuentras botando encima del sillín y con la rueda delantera dando botes, hay que ser cautos… Lo mejor es coger un buen ritmo y una trayectoria y tratar de mantenerlos lo máximo posible, sin desviarse ni desfallecer.

La bici se muestra increíblemente estable en un entorno tan hostil para ellas, pero insisto, no hay que confiarse. En este terreno, o en una carretera convencional con mal firme, te permite muchos más “errores” que una bici convencional, y el trabajo del Future Shock 2.0 y la tija Pavé es impresionante. De hecho, sucede algo curioso, el traqueteo y lo botes que a veces se pegan son tales que no te das cuenta de este trabajo hasta que no te fijas en las bicicletas de los otros periodistas, cómo la tija flexa evitando latigazos que de otra forma nos levantarían del sillín (o nos obligarían a ir más despacio) y el manillar sube y baja “dulcificando” la tortura de los adoquines.

Al salir de los tramos adoquinados aprecio el trabajo hecho en la aerodinámica y rigidez lateral de la Roubaix. Que nadie se equivoque, es una bici cómoda, pero con un ADN inevitablemente “racing”, una bici en la que una gran parte de los usuarios se sentiría muy cómodo, porque es confortable para las largas jornadas de pedaleo, ligera para los días de puertos y agresiva para los días que tengamos que exprimirnos un poco más.

#DeFlandesaRoubaix, adoquines belgas y franceses

Los tramos de bajada o llano es un auténtico placer hacerlos con la Roubaix ya que, además de ir rápido, contamos con ese plus de suspensión delante y detrás que mejora con creces nuestra seguridad. Ya nos lo dijeron, si todos los vehículos, sin excepción, tienen suspensión, ¿por qué una bicicleta de carretera no ha de tenerla? En cuanto a la facilidad de trazar curvas con ella, es un aspecto fuera de toda duda. La Tarmac es una auténtica maravilla en ese sentido, y esta Roubaix ha bebido mucho de ella y lo ha aplicado.

Terminamos la jornada en el Museo de la Ronde van Vlaanderen en Oudenaarde, donde termina la carrera y se concentra el mayor fervor por esta Clásica. Aprovechamos para disfrutar un poco más de la experiencia “Flandrien”, comprar algún souvenir y prepararnos mental y físicamente para el día siguiente.

 

Ahora sí, nos vamos de Flandes a Roubaix

Al día siguiente nos desplazamos a Francia a visitar el lugar que da sentido a esta experiencia o, al menos, nombre a la bicicleta. Si los belgas viven con pasión su primavera, la devoción por “El Infierno del Norte” no es menos en esta región francesa. Eso sí, si el Tour de Flandes es una sucesión de colinas y cotas, adoquinados la gran mayoría, el recorrido de la Roubaix es plano ¿Quizá no sea tan difícil?

La principal dificultad de la Roubaix es que los tramos adoquinados están puestos en caminos agrícolas, con el desgaste que reciben debido al paso de tractores y otros vehículos pesados. Esto hace que la carretera esté ahuecada por los laterales con un pequeño montículo más firme en la mitad del camino, por donde no pisan sus ruedas. También por esto es por lo que estos adoquines son más grandes y acaban estando más separados unos de otros y no en vano hay quien los define como “piedras como cabezas de bebé” por el tamaño y la redondez que presentan.

Specialized Roubaix 2020 en acción

Esto, junto con el hecho de que, al ser tramos planos, vayamos más rápido, hace que los botes que pegamos con la bicicleta sean mayores. Y que la mayor exigencia nos la pongamos nosotros mismos al apretar lo imposible para no perder el ritmo ni la trayectoria. En el momento en el que eso sucede lo más fácil es que perdamos inexorablemente al resto del pelotón, que desfallezcamos o que directamente nos caigamos al suelo. Si ves la carrera y ves cómo, aparentemente sin venir a cuento le sucede a algún profesional, ya sabes por qué es. A veces es inevitable.

Empezamos la jornada en uno de los tramos con mayor mística, el conocido como “Bosque de Aremberg”, un tramo recto con un ligero perfil ascendente en el que, nuevamente, la velocidad es tu aliada y, a la vez, tu peor enemigo. La nueva Roubaix hace honor a su nombre y te ayuda a mantener el ritmo de una forma más “amigable”. Eso sí, si en Flandes había que tener cuidado con los botes que pega la bicicleta, aquí no te quiero contar.

Specialized Roubaix 2020 en acción

Otra particularidad de Roubaix es que estos sectores adoquinados no son rectos, tienen curvas, entradas y salidas, cruces de otros caminos, vías de tren o carreteras. Mantener la sangre fría en esta situación, más cuando te toca pedalear bajo el diluvio como ha sido mi caso, es importantísimo. Hay que confiar mucho en tus habilidades y en la capacidad de la dirección para evitar sustos al llegar a las curvas. He de reconocer que la Roubaix me resultó tremendamente manejable en este sentido… y nuevamente encontramos un punto a favor del amortiguador de la dirección, ya que es una ayuda excelente a la hora de trazar una curva en este terreno. Lo cierto es que las ruedas de 28 mm también son un aliado excelente, manteniendo el agarre en todo momento y ofreciendo un plus de confort y seguridad. Para mí suficiente, aunque quizá con una de 33 mm hubiese sido ya increíble, pero es cierto que igual no se hubiese rodado tan rápido en los tramos de carretera.

La jornada de Roubaix continúa bajo una incesante lluvia que le pone un punto extra de dificultad, tensión y motivación al recorrido. El riesgo, a veces, es divertido… y si tienes un apoyo como la nueva Specialized Roubaix se lleva mejor. Los tramos adoquinados se suceden uno tras otro, algunos más cortos, otros considerablemente largos que ponen a prueba la resistencia de tus piernas (lo primero), de tus brazos (después) e incluso de tu mente. Pero cuando sales de ellos no piensas en otra cosa que en llegar al siguiente…

 primeras pedaladas

Y de repente, como colofón, la llegada al velódromo de Roubaix, una catedral del ciclismo, un edificio viejo que mantiene un aura de misticismo que cuesta mucho explicar y que hace que se te ponga la piel de gallina cuando entras. Más aún si entras lloviendo y quieres terminar la jornada dando unas vueltas en él y el agua lo ha convertido en una pista de patinaje, como me pasó.

Nuevamente el riesgo, la aventura y la mística se funden para, al igual que Peter Sagan en 2018, exprimirme al máximo y subirme por las paredes del velódromo, haciendo que mis piernas ardan para mantener la velocidad e inclinación necesarias y evitar resbalar e irme al suelo. Aprovecho para testar la rigidez de la Roubaix, haciendo esprints de cara a afrontar más tranquilo las curvas y no saco nada que reprocharle a la bicicleta, es increíble su rendimiento.

En el velódromo de Roubaix con la nueva Specialized Roubaix

Disfruto de mis últimos metros en el velódromo, respiro la historia que transmite y pienso que el domingo, cuando esté viendo la carrera, podré decir, “ahí he rodado yo”. La aventura #DeFlandesaRoubaix llega a su fin, así que compro algún souvenir más y me vuelvo al hotel calado hasta los huesos, con frío en el cuerpo, pero con una sonrisa de oreja a oreja.

Specialized Roubaix 2020 en el velódromo de Roubaix
Specialized Roubaix 2020 en el velódromo de Roubaix

Conclusión

En realidad, la experiencia no terminó, Specialized nos tenía preparado un día más de rodaje por un terreno más llano, para soltar piernas y seguir probando la bicicleta. Aunque para añadirle un poco más de dificultad el viento decidió hacer presencia y soplar de forma constante durante todo el recorrido. Aunque eso no evitó que aprovechásemos para exprimir a la nueva Specialized Roubaix hasta los últimos metros.

Como te decía al principio, una de las cosas más interesantes de la nueva Roubaix es que se ha desarrollado para ser utilizada indistintamente por hombres y mujeres, con el objetivo de que el ciclista, sea del género que sea, le pueda sacar el máximo rendimiento. Para ello se ha desarrollado en 11 tallas, todas ellas siguiendo los parámetros de Rider First Engineer, desde la 44 a la 64, incluyendo 53, 57 y 59.

La nueva Specialized Roubaix ya estará disponible cuando leas este artículo y si quieres más información sobre precios y montajes no dudes en entrar en la página web de Specialized.

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