Ciclocomputadores o Apps en el teléfono para ciclismo ¿qué es mejor?

Hasta el ciclista más novato quiere saber los datos (distancia, velocidad, tiempo…) de su ruta. Para ello hay muchos dispositivos, pero ¿es mejor un ciclocomputador o nuestro smartphone con una buena App? Te lo contamos.

Ciclocomputadores o Apps en el teléfono para ciclismo ¿qué es mejor?
Autor Maillot J. Daniel Hernández
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Fecha de la noticia17/11/2020


Afortunadamente hoy tenemos a nuestra disposición mil maneras de recoger la información de la actividad que estamos haciendo mientras montamos en bici. Y no sólo la información, sino de disponer de un navegador que nos guíe mientras descubrimos nuevas rutas y recorridos.

Para ello nos beneficiamos de múltiples dispositivos diferentes, entre los que destacan dos: por un lado, los GPS para bicicletas; y por otro lado los smartphones con Apps de entrenamiento o rutas. Ambas opciones son válidas, pero ¿cuál consideramos nosotros que es mejor?

Los ciclocomputadores (porque su función va mucho más allá del GPS) son dispositivos específicos que normalmente llevan un GPS integrado (de ahí la confusión del nombre) para recoger información de velocidad, distancia, etc. de la ruta, pero que también nos dan información en función de los dispositivos extras que vinculemos (banda de pecho para la frecuencia cardiaca, sensor de cadencia, sensor de velocidad para un cálculo más exacto, potenciómetro para medir la potencia y calidad de nuestras pedaladas…).

Las App se basan en la información que recoge el GPS del smartphone, a las que en ocasiones se pueden añadir algunos sensores (dependiendo de la calidad del teléfono, de la App) para recibir más o menos información.

Ciclocomputadores o Apps en el teléfono para ciclismo ¿qué es mejor?

Semejanzas entre ambos sistemas

En función de la calidad de los dispositivos y su software (el dinero que nos gastemos), tendremos acceso a más o menos información. En ambos casos, eso sí, la información sobre el tiempo que llevamos de ruta, la distancia y velocidad (instantánea y media) lo tenemos garantizado, por lo que cualquiera de los dos sistemas es válido para los ciclistas más noveles.

Además, tanto los ciclocomputadores, como los smartphones (a través de elementos específicos que se incluyen de serie en el paquete de los ciclocomputadores y que se pueden comprar en el caso de los teléfonos) se pueden fijar al manillar de la bicicleta para tener acceso instantáneo a esa información. O para seguir una ruta que hayamos introducido en alguna de las plataformas que hay para ello como (Wikiloc, Komoot o cualquier otro sistema).

Ciclocomputadores o Apps en el teléfono para ciclismo ¿qué es mejor?

Cabe señalar que en ambos dispositivos encontramos software o apps capaz de avisar a un contacto de emergencia en caso de accidente. Mediante diversos sistemas (generalmente ante una detección de velocidad brusca, datos que puedan indicar una caída, etc.) ambos sistemas lanzan una señal que en caso de no desactivarse en un tiempo estipulado envían un mensaje de alerta al contacto que hayamos seleccionado.

Diferencias: lo más importante

Un ciclocomputador es un elemento específico, con un software más potente y dedicado y posiblemente un GPS con mayor capacidad de recibir señales. También gracias a los sensores específicos recibimos más información y más fiable. Evidentemente, por ello también son más caros y debemos saber que sólo le sacaremos partido con la bicicleta. Un smartphone… bien, todo el mundo tiene (al menos) uno hoy en día.

Ciclocomputadores o Apps en el teléfono para ciclismo ¿qué es mejor?

Sin embargo, además de la practicidad y el mejor funcionamiento sobre la bicicleta hay otros aspectos que debemos valorar, como el hecho del riesgo que supone llevar nuestro smarphone más expuesto en el manillar. No sólo porque al ser más grande está más expuesto a golpes (además, suelen ser menos resistentes), sino porque también queda más expuesto a los elementos, especialmente al agua y la lluvia, pero también al sol.

Y precisamente si juntamos sol con la pantalla encendida mucho tiempo seguido tenemos un riesgo alto de sobrecarga y sobrecalentamiento de la batería. Por si fuera poco, al estar encendida constantemente la pantalla, la carga de la batería se reducirá a pasos agigantados. Algo para lo que los ciclocomputadores sí están preparados ya que su pantalla, además, consume muchos menos recursos que la de un smartphone.

Ciclocomputadores o Apps en el teléfono para ciclismo ¿qué es mejor?

Es cierto que hay algunos trucos (como desactivar los recursos o poner el teléfono en modo avión para que no busque redes de telefonía, bajar el brillo a la pantalla…) para hacer que la batería dure más. Pero las pantallas de los smartphones actuales, por resolución y tamaño, demandan mucha energía de la batería para estar encendidas y es, posiblemente, lo que más consuma de un teléfono ahora mismo.

Conclusión

Siempre que nuestra economía lo permita nuestro consejo será apostar por un ciclocomputador y mantener el teléfono para que cumpla su función cuando lo necesitemos (comunicarnos con otras personas). En el mercado hay ciclocomputadores (o GPS para bicicletas) de todo tipo, los hay más caros y más baratos, con una mayor o menor conectividad y accesorios… hay opciones para todos los bolsillos, por lo que es difícil no encontrar uno que se ajuste a nuestras necesidades.

Además, independientemente del coste, en caso de un golpe, cualquier ciclista puede pasar sin un ciclocomputador. Se puede seguir saliendo a montar y no perderemos mucha calidad de vida salvo el registro de los datos de entrenamiento. Sin embargo, con el ritmo de la sociedad actual, si se nos rompe el smartphone (y no son tan resistentes a los elementos como un ciclocomputador) sí que perdemos calidad de vida, además de que en algunos casos es una importante herramienta de trabajo, por lo que es mejor no tenerlo expuesto a ese riesgo.

Ciclocomputadores o Apps en el teléfono para ciclismo ¿qué es mejor?

Si acabas de comprarte una bicicleta y el equipamiento fundamental y has agotado tu presupuesto, no pasa nada, usa tu teléfono, familiarízate con los datos que ofrece y con el partido que le puedas sacar a esta información; experimenta con plataformas de entrenamiento y con apps para seguir rutas. Pero en el momento que puedas, da el salto a un ciclocomputador específico.

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