Bicicletas con cambio electrónico: Las ventajas

El cambio electrónico es una de las tecnologías más deseadas por la mayoría de los ciclistas. Pero todavía hay quien no está convencido de las ventajas de tener una bicicleta de carretera o montaña con cambio electrónico.

Ventajas de los cambios electrónicos en las bicis de carretera
Autor Maillot Iván Tomás Bayón
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Fecha de la noticia24/08/2019


La evolución no para en el ciclismo, desde cuadros de acero a cuadros de carbono, de frenos de zapata a frenos de disco… Una de las últimas novedades y más importantes novedades ha sido la llegada de los cambios electrónicos.

Shimano fue el pionero a la hora de hacer un cambio electrónico con el Dura-Ace de 2009. En aquel año nacía la tecnología Di2 de la marca japonesa. Como muchas novedades en el mundo del ciclismo de carretera, le costó convencer a los usuarios. Más tarde, varias marcas sacaron a la venta sus cambios electrónicos, entre ellas Campagnolo y SRAM.

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Desviador delantero de un cambio electrónico Shimano Ultegra Di2

Como todos los productos del ciclismo, han sufrido una evolución y el cambio electrónico no se queda atrás. En un comienzo, los cambios electrónicos llevaban cables, baterías voluminosas y pesadas y no terminaban de convencer a algunos ciclistas. Pero, los últimos modelos que se han presentado aligeran al máximo las baterías. Además, las baterías están mejor integradas en la bicicleta, tanto en los manillares como en los sillines o incluso los cuadros. En el caso de Sram las baterías están instaladas directamente en cambio y desviador y es que la marca americana apostó desde el primero momento por la tecnología inalámbrica con sus grupos eTap.

Lo cierto, es que muchos ciclistas no han tardado en darse cuenta de las ventajas que aporta en cambio electrónico en comparación con un cambio mecánico. 

Más precisión y fiabilidad

El primero de ellos y más importante sería la gran precisión que ofrece al cambiar, no hace falta ajustarlo ya que con el primer ajuste y la no existencia de cables que produzcan holguras, hace que el cambio sea más difícil de desajustar.

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También hay que destacar la facilidad a la hora de cambiar. Con un solo clic podrás cambiar tanto piñones como plato, cosa que con el cambio analógico tienes que hacer un exceso de movimiento para cambiar el plato. Una vez lo pruebas aprecias la gran comodidad.

En los cambios electrónicos tanto el cambio trasero como el desviador son accionados por pequeños motores. Eso hace que el cambio funcione en casi cualquier circunstancia: da igual si llueve o hay barro (esto es especialmente interesante en bicis de montaña y gravel).

Por otro lado, en momentos en los que hay mucha tensión en la transmisión o cuando estamos haciendo alguna combinación “peligrosa” los cambios electrónicos responden mucho mejor que un cambio mecánico. Una vez más “los motorcitos” de los cambios y el desviador son fundamentales.

Un diseño más limpio

Si utilizamos un cambio inalámbrico como el SRAM eTap nos ahorraremos todos los cables del cambio. Le dará un “look” más bonito a la bici y menos cargado.

Cambios “inteligentes”

Algunas tecnologías de cambio electrónico como el Synchro Shift de los cambios Di2 de Shimano te permite tener algo muy parecido a un cambio automático. De este modo, puedes, por ejemplo, cambiar solo con el cambio trasero y el sistema Di2 se encargará de los platos. En el caso del MTB, si utilizas un cambio Di2 con Synchro Shift con doble plato delantero puedes incluso quitar el pulsador de los platos.

Conectando un grupo con tecnología Di2 a un tablet

Todas estas posibilidades suelen ser configurables conectando el cambio electrónico a un ordenador o, incluso, a un dispositivo móvil.

Varios pulsadores de cambio ¡a la vez!

Otra ventaja del cambio electrónico es que han conseguido que una bici pueda llegar a tener pulsadores en manetas, manillar y acoples de contrarreloj ¡todos a la vez! Sin duda, toda una ventaja en bicis de contrarreloj o de triathlon. En el caso del Di2 tendrás que guiar sus cables de conexión pero en el caso de un grupo como el SRAM Red eTaps AXS solo tienes que conectarlos de forma inalámbrica.

También puedes combinar distintos componentes de distintos grupos siempre y cuando sean de la misma tecnología. Por ejemplo, ¿quieres usar unas manetas Shimano Dura-Ace con un cambio trasero Shimano XTR? Si son Di2 puedes hacerlo.

Conectividad e integración de tecnologías

Grupos electrónicos como el SRAM RED eTap AXS o el Shimano Dura-Ace Di2 ya integran o tienen disponibles opciones con potenciómetro. Por otro lado, también puedes conectarlo con un ciclocomputador y ver en su pantalla con que desarrollo pedaleas en cada momento.

No todo son ventajas…

Los cambios electrónicos son la punta de lanza de la tecnología ciclista. Y eso tiene sus pequeñas pegas. La primera es que muchos usuarios todavía no están acostumbrados a conceptos como “actualizar el firmware” de los componentes del Di2 o conectar los componentes del eTap. Toca aprender conceptos o, directamente, acudir al mecánico de confianza en caso de duda. Y es que, romper “trasteando” un cambio electrónico puede ser una faena muy cara.

En los cambios electrónicos dependemos de baterías y esto supone que nuestros cambios tienen autonomía. Si pensamos que un Di2 de carretera puede llegar a los 2000 kms de autonomía tampoco deberíamos asustarnos. En el caso de un eTap de SRAM podemos intercambiar las baterías de cambio trasero y desviador delantero en caso de “emergencia”. En todo caso, conviene estar atentos al nivel de carga de nuestro cambio electrónico ya que no podrás cambiar hasta volver a cargarlo.

En todo caso, el gran problema es el de casi siempre en estos caso: el precio. Una bici con cambio electrónico es más cara que una con cambio mecánico pero tiene muchas ventajas. Ahora solo queda tu opinión, ¿seguirás con lo tradicional o probarás la novedad?

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