Scott Solace eRide: cuadro de carbono, motor TQ y montajes 'road' o 'gravel'

La nueva e-bike ligera de Scott se convierte en uno de sus modelos más polivalentes, con una plataforma inspirada en la Addict Gravel, paso de rueda hasta 50 mm y componentes específicos para una u otra modalidad.

Scott Solace eRide: cuadro de carbono, motor TQ y montajes 'road' o 'gravel'
Autor Maillot Víctor Marcos - Comunicado
Autor de la foto Scott

Fecha de la noticia22/12/2022


El segmento de las e-bikes ligeras sigue creciendo, y no solo en el ámbito del MTB. Categorías como la carretera y el gravel acogen ya propuestas muy interesantes por parte de las principales marcas de la industria. Y la última en hacernos llegar su propuesta ha sido Scott con su Solace eRide.

La nueva Scott Solace eRide es, para comenzar, una misma plataforma -concretamente, un cuadro de carbono HMX- para dos e-bikes diferentes -carretera o gravel-. Una base donde se ha incorporado un motor ya conocido y aplicado por Scott en la nueva Lumen, el TQ HPR 50 -y que ya hemos probado en esta casa-, caracterizado por su reducido tamaño, bajo peso y escaso nivel de ruido.

Partiendo de esa base, Scott ofrece la posibilidad de acceder a dos montajes destinados a la carretera, con transmisiones Shimano 2x, manillares estándar y cubiertas de 38 C. O bien cuatro montajes (uno de ellos Contessa, para el público femenino) pensados para el gravel, con transmisiones SRAM 1x, manillares abiertos y neumáticos de 50 C.

Addict Gravel, fuente de inspiración

Con unos niveles de rigidez muy similares a los de la Scott Addict Gravel, gracias a que los compactos motores TQ evitan el tener que recurrir a estructuras con grandes volúmenes, la Scott Solace eRide también 'juega' con el concepto de columna vertebral de rigidez de la marca suiza. Esto es, las zonas de la parte superior del cuadro, que están en contacto con el ciclista, están confeccionadas con fibras de carbono que proporcionan más confort. Mientras que las de la parte inferior del cuadro, donde se aplican las fuerzas del pedaleo y se soporta todo el peso, incluyen planchas de carbono que aportan más rigidez.

La geometría de la Solace está enfocada a la comodidad, por lo que cuenta con un ángulo de dirección más relajado y una distancia entre ejes superior que la Scott Addict eRide, favoreciendo la sensación de estabilidad y seguridad. En este sentido, lo que han hecho en Scott para darle ese caracter gravel es aplicar las mismas cifras que en la Addict Gravel, ni más ni menos. Esto se traduce, por ejemplo, en unas vainas un poco más largas y una conducción más reposada.

Motor TQ HPR50

No es la primera vez que este sistema de asistencia alemán pasa por nuestras páginas. Y es que, gracias a su reducido tamaño, menor peso (1,8 kg para 50 Nm) y nivel de ruido mínimo, se está convirtiendo en un recurso habitual para montar en todo tipo de e-bikes ligeras.

La clave de ese reducido tamaño se encuentra en su sistema a de engranajes armónico de 8 cm de diámetro que permite reducir el volumen, al tiempo que mejora la precisión del sistema. Esto desemboca en bicicletas más ligeras, con una integración superior y un menor golpe de retroceso de los pedales para facilitar un pedaleo con sensaciones más naturales.

En esa línea de minimalismo propia de TQ, el pequeño display montado en el tubo superior ofrece de un vistazo toda la información esencial, como la carga de la batería, la autonomía y el modo de asistencia. Gracias a la integración de un potencímetro, también se proporciona información de cadencia y vatios.

El sistema cuenta con una app, además, gracias a la cual podrás personalizar los modos de asistencia, además de poder compartir la información con unidades de GPS como Garmin, Wahoo o Hammerhead.

Batería de 360 Wh y range extender

Además de la batería de 360 Wh integrada -no extraíble- en el tubo diagonal, toda la gama Solace eRide puede incorporar un range extender de 160 Wh en lo que sería el portabidón del tubo vertical. El sistema permite cambiar de portabidón tradicional a range extender, y viceversa, sin necesidad de herramientas.

En este sentido, merece la pena recordar otra de las grandes virtudes del sistema TQ. Y es que, cuando se lleva instalado el range extender, el motor se nutre prioritariamente de esa batería adicional, antes de recurrir a la batería integrada de 360 Wh. A la hora de cargar el sistema por completo, sin embargo, el cargador dará prioridad a la batería integrada en el cuadro, antes de recargar el range extender.

El range extender, por cierto, viene incluido de serie en los modelos Solace 10 (road) y Solace Gravel 10, los topes de gama, que declaran unos pesos, según Scott, de 11,77 kg y 12,56 kg respectivamente.

Integración y accesorios

Hablar de Scott es hablar de una de las marcas que cuida con más mimo el capítulo de la integración de componentes en sus bicicletas. Y esta Scott Solace eRide es otra buena prueba de ello. El ya conocido conjunto de potencia+manillar Syncros Creston IC -montado en los modelos modelos Solace 10 y Solace Gravel 10- ofrece un cableado interno hasta el cuadro simplemente perfecto, además de permitir ajustar la posición con la ayuda de espaciadores.

Además, tanto los modelos de gravel como de carretera pueden incorporar diversos accesorios Syncros específicos como guardabarros o pata de cabra, además de poder montar luces que se pueden conectar a la batería principal de la bicicleta, gracias a la caja de conexión inteligente ubicada en el tubo superior.

La Scott Solace eRIDE estará disponible en las opciones Road y Gravel. Todos los modelos incorporan cuadro de carbono HMX. La colección contará con un total de 6 modelos (2 road y 4 gravel, incluido un modelo específico para mujeres Contessa), arrancando en los 5.999 euros.

Más información en la web de Scott

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