Las claves de la ‘batalla’ de Strava y Suunto contra Garmin
Licencias, contratos, patentes… te contamos los puntos clave de una de las últimas polémicas que ha sacudido a la industria: las demandas de Strava y Suunto hacia Garmin.
La tradicional hegemonía de Garmin en el hardware GPS ha sido desafiada en los últimos años por el auge de las plataformas de software social como Strava. Esta rivalidad no es solo comercial, sino que ha escalado hasta los tribunales, definiendo una compleja "batalla" en la que incluso Suunto, otro actor importante en los dispositivos deportivos, juega su propio rol.
El conflicto, centrado en demandas por infracción de patentes, pone de relieve la lucha por el control de las métricas, la experiencia social y, en última instancia, el ecosistema digital del deportista. Analizamos las claves de los litigios presentados por Strava y Suunto contra el gigante Garmin.
La demanda de Strava
El principal frente de batalla se ha abierto con la demanda interpuesta por Strava, Inc. contra Garmin en un tribunal de Colorado. Este litigio se basa en un conflicto contractual que data de 2015:
- El Acuerdo de 2015: Strava y Garmin alcanzaron un acuerdo de licencia que permitía a Garmin utilizar la función Strava Live Segments en sus ciclocomputadores, relojes y software.
- La infracción alegada: Strava acusa a Garmin de violar los términos de ese acuerdo. El detonante principal es que Garmin comenzó a ofrecer sus propios segmentos y clasificaciones bajo la marca Garmin, en adición a los Segmentos Live licenciados de Strava. Esto ocurrió poco después de que Garmin lanzara Garmin Connect+, su versión de suscripción premium en marzo de 2025, lo que la convierte en un competidor directo y en toda regla de Strava.
- La lucha por el branding: si bien esta disputa legal se centra en el incumplimiento del acuerdo de licencia, un conflicto paralelo y no incluido en la demanda civil añade tensión: Strava alegó que Garmin amenazó con cortar el acceso a su API (interfaz de programación de aplicaciones), lo que detendría la subida de actividades de Garmin a Strava, si la plataforma social no cumplía con nuevas directrices que exigían incluir el logo de Garmin en cada publicación y pantalla de actividad. Strava consideró esto una "publicidad descarada" que atentaba contra la experiencia del usuario.

El objetivo de Strava en este litigio es proteger la propiedad intelectual de sus funciones de gamificación y reafirmar que el valor de los datos y la experiencia social le pertenecen.
La demanda de Suunto
La aparición de Suunto en esta "batalla" se debe a que la empresa finlandesa de smartwatches ha presentado su propia demanda contra Garmin, aunque por motivos diferentes a los de Strava.
- Demanda separada: Suunto ha demandado a Garmin en un tribunal de Texas, un estado conocido por ser favorable a los demandantes en casos de patentes.
- Patentes de hardware y funciones: la queja de Suunto se centra en la infracción de cinco de sus patentes. Estas patentes no están relacionadas con los segmentos de Strava, sino con la tecnología de los propios relojes. Las áreas afectadas incluyen el seguimiento de golpes de golf, la medición de la frecuencia respiratoria del usuario y el posicionamiento de antenas y ensamblajes de antenas dentro de un reloj.
- Modelos afectados: la demanda apunta a una larga lista de dispositivos de alta gama de Garmin, incluidos los modelos Marq, Fenix, Epix, Instinct, Venu y Forerunner.

De esta forma, Suunto se enfoca en el valor de su propiedad intelectual de hardware, mientras que Strava litiga por el valor de su software comunitario, creando un doble frente legal contra Garmin.
Una redefinición del mercado
La "batalla" de Strava y Suunto contra Garmin es, en realidad, dos frentes legales que convergen en un mismo objetivo: limitar el dominio de Garmin y forzarlo a reconocer el valor de la propiedad intelectual de sus competidores, ya sea en el ámbito del software social (Strava) o del hardware (Suunto).
Mientras Strava busca defender su ecosistema comunitario y su modelo de suscripción premium, Suunto defiende la innovación tecnológica incorporada en sus dispositivos. El resultado de estas demandas no solo implicará compensaciones económicas o la potencial prohibición de venta de ciertos dispositivos Garmin, sino que puede sentar un precedente crucial para toda la industria: determinar cómo deben interactuar las plataformas sociales y los fabricantes de dispositivos en el futuro del deporte conectado.
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Víctor Marcos
Archivo/Suunto
07/10/2025