Test: BH Gravel X Ultegra

BH Gravel X Ultegra

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Autor Maillot José Aranda
Autor de la fotoJavier Martínez

Fecha de la noticia 11/06/2018


¿Quieres alternar asfalto y tierra pero con una bici que rinda en todo tipo de terrenos? ¿Te van las largas distancias? ¿Estás buscando una montura cómoda, divertida y polivalente? Si la respuesta es un rotundo “SÍ”, la BH Gravel X es tu bici. No te pierdas ni una sola línea y descubre todo lo que esta “todo uso” puede ofrecerte.
BH Gravel X Ultegra
Cómoda, divertida y estable. Detalles y estética cuidadas. Todo ello sumado da como resultado un conjunto equilibrado con una buena relación precio-calidad.
Sillín duro, cassette muy exigente para el Gravel (11-28).

Llega a la redacción una caja de BH Bikes en la que, me dicen, está dentro la Gravel X, el modelo de la marca vitoriana para Gravel y aventura. Apenas la saco de la caja me quedo prendido de ella: un color llamativo, una estética rompedora, un marcado slooping que me hacer recordar aquellos primeros cuadros de los años noventa con los que comparte material, la famosa aleación 7005 de aluminio

Eso sí, la horquilla es de fibra de carbono para aumentar su rigidez frontal, pero también la capacidad de absorción. Además, observo que se pueden montar soportes para portabultos en el cuadro y la horquilla, lo que les vendrá muy bien a los amantes de los largos viajes.

Sitúo el cuadro en el caballete y le monto las ruedas, eje pasante de 12mm Thru Axle para las dos, plus de rigidez de los ejes que se suma a los ya duros aros Shimano RX31. Ajuste de periféricos que corren a cuenta de la propia casa, potencia, dirección, manillar, tija y cierre, donde BH pone su firma y consigue ajustar el conjunto dejando una buena relación calidad-precio.

Shimano también pone su sello en la transmisión, con una mezcla entre el grupo 105 (manetas, desviador delantero, cassette y frenos) y el Ultegra (cambio trasero), del conjunto bielas+platos y el eje del pedalier se encarga FSA, mientras que los neumáticos son unos Hutchinson Overide de 38 mm con un dibujo que, “a ojo de buen cubero”, tiene muy buena pinta. El cableado interno es guiado, lo que mejora la estética, le protege de suciedad y roces y facilita su manipulación.

BH Gravel X

Una vez montada entera y ajustada me separo unos metros del banco de trabajo para poder admirarla. Me parece espectacular, una sensación a la que contribuyen el color y el slooping del tubo superior, que para mí ha sido todo un acierto ya que dota a la Gravel X de personalidad propia y le proporciona una estética rompedora.

Una vez realizados los pertinentes ajustes no tardo nada en acoplarme a la perfección en la BH. La posición que adopto es cómoda y facilita un manejo con total dominio de su parte delantera. La distancia entre ejes es algo más larga que en otros modelos anteriores de estilo Gran Fondo-CX, lo que nos dará mayor estabilidad a medida que vayamos ganando velocidad, no sin ello renunciar a una notable comodidad gracias a una pipa de dirección más alta.

Sin duda alguna se nota que la gente de BH ha decidido que su Gravel X destaque sobre todo por su comodidad, del mismo modo que no te hará falta hacer muchos kilómetros para darte cuenta de que no ha sido diseñada para la competición pura. Con estas primeras impresiones la sensación que tengo es que la firma alavesa ha puesto en circulación una autentica devoradora de kilómetros por cualquier terreno.

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BH Gravel X Ultegra
BH Gravel X Ultegra

BH Gravel X: Todoterreno

Para ponerla a prueba elijo una ruta que tiene de todo. Como no estaba seguro de empezar con asfalto-pista por separado o hacer un mix he decido seguir un track de Gravel que aseguran que tiene de todo y además pone que es “100% Fun”, ya sabes lo que está de moda poner adjetivos en inglés, en fin...

Tengo todo preparado para recorrer los 66 km con 1.420 m de desnivel acumulado que marca el GPS que tiene la ruta. Se espera mañana soleada y con temperatura agradable, así que más no puedo pedir para disfrutar de un día de Gravel junto a “naranjita”. ¡Sí!, le pongo nombre a las bicis, me une más a ellas. Bromas aparte, sé de buena tinta que no soy el único “friki” que hace eso.

Los primeros kilómetros discurren por asfalto hasta la entrada a pista, a través de un sendero según he podido ver en el track. Como previamente he calentado un poco, decido apretarle las tuercas en estos primeros metros ya que son llanos. Bajo al once y meto la paellera, toda pedalada es transmitida sin rechistar en forma de avance, la Gravel X se muestra dócil y aun sin ser una “flaca pura”, la velocidad de crucero y manejabilidad es muy buena. Me sorprende el neumático que monta de 38 mm por lo silencioso que se muestra al rodar por asfalto.

Doblo el lomo y ejerzo un poco más de potencia sobre los pedales, noble y activa, responde a mis movimientos y cambios de dirección sobre el manillar. Una vez más se hace eco de esa marcada comodidad que me brinda la Gravel X. Regreso a mi zona de confort y vuelvo a pedalear en posición erguida mientras noto como desciende la congestión en mis cuádriceps después del apretón. Me ha quedado demostrado que vale para ir rápido y estable en asfalto.

BH Gravel X

El GPS me avisa con un pitido que en breve el “track” sigue a la derecha, giro y entro en la pista. Voy algo pasado después de la velocidad adquirida en el asfalto, aunque los frenos me hacen reducir rápidamente la velocidad, entro algo subido de vueltas a la tierra, saco un pie como si hiciese “dirt track” mientras pienso “al agua patos”… pero las gomas cumplen con su cometido y me salvan del cuchillo demostrando tener un buen grip a pesar del escaso dibujo.

El día que monté la bici, al ver el neumático, y a pesar de que me gusto su ancho de 38 mm para esta Gravel, pensé si agarraría bien en tierra ya que me parecía que tiene un dibujo algo escaso. Quizá para los que sólo hacen carretera les pasa lo contrario, pero los que también hacemos un MTB algo agresivo estamos acostumbrados a ver nuestras ruedas con unos buenos tacos, lo que nos da seguridad. Después de unos cuantos kilómetros recorridos con los Hutchinson he de decir que la firma alavesa ha acertado de pleno en la elección de las gomas, algo primordial para mi gusto en este tipo de disciplina.

Una vez he recuperado el control, bajo al plato pequeño para ponerme acorde con el terreno y desnivel, ya que este empieza a picar hacia arriba. La BH Gravel X se muestra viva en todo momento y su conducción eficiente me hace poder llevarla en pista a velocidades por encima de los 20 km/h sin necesidad de ir con la aguja al rojo y llevar mi cuerpo a la reserva.

La suavidad del cambio es palpable al accionar la maneta y subir unos piñones para afrontar las pequeñas rampas que me esperan hasta coronar. Su piñón más grande, un 28, me obliga pedalear de pie en varios tramos donde el porcentaje de inclinación pasa del 12%. Nuevamente me vuelven a sorprender las gomas, permaneciendo pegadas al suelo de la pista mientras permanezco de pie.

Un nuevo tramo de enlace con asfalto me invita a retomar de nuevo la posición sobre el sillín y endurecer la marcha, la posición de pedaleo es potente a la par que confortable, la sensación de comodidad no me abandona en lo que llevo de ruta, parece que es un factor inherente solapado a la Gravel X.

Rigidez latente

Antes de enlazar con una pista de grava me toca descender por un sendero escarpado en el que se dejan ver algunos regueros que me hacen hilar fino y, de vez en cuando, abusar un poco de los frenos de disco. La horquilla de carbono absorbe una buena parte de pequeños baches y vibraciones, a medida que aumenta la velocidad en la bajada voy notando como el eje pasante delantero de 12 mm soporta los esfuerzos del freno y aporta rigidez a la parte delantera.

Se empieza a vislumbrar a lo lejos la pista de grava, así que decido soltar el freno para afrontar los últimos metros de bajada y utilizar la grava a modo de “zona de frenado de emergencia”. Unos pequeños regueros que los paso tirando de los pedales dan paso a una curva peraltada en la que la Gravel X la traza de arriba/abajo, saliendo de ella de forma estable y a una buena velocidad mantenida.

BH Gravel X

Ahora toca lidiar con una pequeña zona rota en la que, debido a la velocidad, apenas puedo reaccionar y dejo a la bici libre con la trazada que lleva, agarro fuerte el manillar y retraso un poco mi posición… Esta postura defensiva, junto a la rigidez óptima del conjunto, me hacen pasar por las piedras perdiendo algún empaste, pero llegando a la zona de grava sano y salvo ¡menudo tramo! Saco la BH de todas la piedrecillas y guijarros en las que sus ruedas se encuentran enterrados, alzo la vista atrás para ver la pinta del sendero que acabo de descender y no las tenía todas conmigo, pero la Gravel X ha demostrado su polivalencia y aplomo aprobando con nota alta.

Empujo la bici mientras me alejo de la zona de grava y observo como BH ha sido capaz de combinar una estética agresiva, que te puede recordar a un gato erizado, sin renunciar a una montura que proporciona un confort que, estoy seguro, será del agrado de los bikers más exigentes. El resto de la mañana transcurre disfrutando de los parajes a lomos de esta Gravel, dejando como resultado final un “buen sabor de boca” respecto al trabajo bien hecho de los chicos de BH con esta “todo uso”.

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BH Gravel X Ultegra
BH Gravel X Ultegra

Conclusión

Asfalto, tierra, pista, arena, grava, sendero, asfalto, pista, sendero, tierra, asfalto, pista, grava, asfalto, arena… así podría estar todo el día y no cansarme. Bueno, más bien es la Gravel X de BH la que podría estar así todo el día a demanda del piloto, pues así es esta bici “todo uso”.

En estos días de prueba la he enfrentado a todo tipo de terrenos y el resultado ha sido siempre satisfactorio y con un plus de diversión añadido, cómoda, estable, rígida y ligera, una buena opción para ampliar horizontes si vienes de la flaca o para remontarte a la época dorada en que la pericia del biker primaba sobre la tecnología y suspensiones si procedes del MTB. Una alternativa divertida para los que no quieren tener en su garaje dos bicis radicalmente diferentes y buscan una polivalente que les invite a meter un pie en varias disciplinas. O para los que simplemente quieran salir a rodar sin “track” y sin preocuparse si es asfalto o pista.

En BH se han desmarcado del resto con esta Gravel X al darle un color chillón y diseñar un cuadro con un marcado slooping que viene muy bien cuando en alguna bajada técnica con desnivel pronunciado toca echar pie a tierra de forma rápida e inesperada. Sin duda es muy divertida y tiene una personalidad propia. Con ella tu única preocupación será no olvidar el camino de vuelta a casa.

“What is gravel? Gravel is X”.

BH Gravel X, precios y modelos

Cosas de familia

BH ofrece la Gravel X en tres montajes diferentes. Todos ellos comparten cuadro, horquilla y juego de ruedas, no así el resto de componentes, grupo, frenos… La que hemos probado, denominada Ultegra, tiene un PVP de 2.199.90 €. Le sigue el modelo 105 con un PVP de 1.499,90 € y ya frenos mecánicos, y con un más que ajustado precio cierra la lista el modelo Tiagra con un PVP de 1.299,90 €.

BH Gravel X Ultegra – 2.199,90 €

BH Gravel X 105 – 1.499,90 €

BH Gravel X Tiagra – 1.299,90 €

Detalles de la bici

Cuadro de Aluminio 7005 la BH Gravel X
Cuadro

Difícilmente podría pasar desapercibido con sus líneas deportivas, además de por su definido y marcado sloping, con el que se pretende conseguir una mayor rigidez y un cuadro más compacto. Colores llamativos para un esqueleto fabricado en aluminio 7005 de triple conificado hidroformado buscando que ligereza y resistencia convivan en armonía. Cuenta con el guiado de cables interno y eje posterior de 12 mm para poner la guinda al pastel y hacer del Gravel X uno de los mejores cuadros de la modalidad en relación calidad-precio.

Horquilla de carbono de la BH Gravel X
Horquilla

¿Y qué mejor forma de completar el conjunto cuadro-horquilla que añadiendo carbono en la parte delantera para dotarle de una buena absorción y rigidez? La horquilla, además, cuenta con un plus añadido de rigidez en la parte frontal en forma de eje pasante de 12 mm Thru Axle.

Shimano RX31 con Hutchinson Overide 700x38 en la BH Gravel X
Ruedas y neumáticos

Las Shimano RX31 cuentan con todas las características para que sean unas ruedas perfectas para la práctica de Gravel. Son rígidas, resistentes y cuentan con ejes de 12mm Thru Axle, una mezcla que da como resultado final un conjunto que te hará rodar fino sin renunciar a una marcada rigidez.

Hutchinson te brinda la oportunidad de disfrutar de una goma todo uso, su gran versatilidad la hace rodadora tanto es carreteras con el firme en mal estado como en pistas de tierra sin perder grip, ancho de 38 y una rodada bastante silenciosa y liviana hacen de este neumático un aliado perfecto para “ruta-aventura”.

Frenos Shimano RS505 en la BH Gravel X
Frenos

Agua, arena, barro, polvo… da lo mismo de qué esté hecha la pista o sendero por la que se ruede, los Shimano RS505 - la gama 105- (con discos de 160 y 140 mm) y su lograda mordida son inmunes a los elementos. Son unos frenos hidráulicos efectivos y potentes, con una palanca muy cómoda para el índice gracias a su forma ergonómica y con un comportamiento-rendimiento a la altura de los frenos Top.

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Precio

2.199,90 €


Peso

9,15 kg talla MD

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