Probamos la nueva Orbea Orca Aero, más rápida, estable y ligera
Orbea se codea con las mejores bicis del WorldTour
La 3ª generación de la Orca Aero supone un paso decisivo para Orbea, que ha desarrollado una bicicleta del más alto nivel competitivo, haciéndola más eficiente a altas velocidades, pero también más ágil cuando la carretera se pone cuesta arriba, y ahorrando 21 W respecto a la generación anterior.
Está claro que el hecho de estar ‘metido’ en el pelotón profesional, y más si hablamos de equipos WorldTour, ‘obliga’ a las marcas a perfeccionar sus bicicletas de rendimiento de una forma mucho más concienzuda. Y esas mejoras, por suerte, acaban repercutiendo también en las bicicletas que encontramos en las tiendas. Las exigencias de los corredores se transforman en ganancias marginales de las que, en mayor o menor medida, también nos beneficiamos los ciclistas aficionados, aunque no marquemos velocidades medias desorbitadas o picos de potencia dignos de una central nuclear.
Y si existe una marca donde la exigencia es máxima en el día a día, esa es Orbea. La firma de Mallabia lleva tres años ligada al equipo Lotto-Intermarché (los dos primeros como Lotto-Dstny), un período de tiempo que les ha proporcionado la experiencia y el conocimiento adicional, sumado al valioso ‘background’ que impera en todos sus departamentos, para convertir a la Orbea Orca Aero, en esta 4ª generación, en una bicicleta de competición plenamente actualizada que mira hacia el futuro sin complejos.
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Partiendo de la premisa de que Orbea se mantiene fiel a su filosofía de mantener dos plataformas deportivas en su catálogo de carretera, la Orca ‘escaladora’ y la Orca Aero, lo que está claro es que el rendimiento a nivel profesional está inevitablemente ligado al concepto aero. Solo hay que observar cómo aumentan las velocidades medias de las carreras año tras año y cómo los corredores cada vez están mejor preparados para ir más rápido en todos los terrenos.
La consecuencia inmediata es que en el pelotón actual te va a costar encontrar una bicicleta de perfil escalador. Ni siquiera en las etapas de alta montaña. Podrás ver bicicletas ‘all rounder’ o aero, pero pocos tubos ‘finos’. Eso sí, tal y como hemos dicho en otras ocasiones, las bicicletas aerodinámicas actuales son más ‘amigables’, ligeras y versátiles que hace cinco años. Y Orbea, con la 4ª generación de la Orca Aero, lanzada a finales de 2021, todavía no estaba en esa liga, a pesar de tener un ciclo de vida exitoso.

Total System Approach… o por qué no solo basta con un cuadro aero
Por todo ello, en el momento de ponerse a trabajar sobre la nueva Orca Aero, los responsables de producto de la marca, con Joseba Arizaga a la cabeza, decidieron realizar una ‘fotografía aerodinámica’ de la segunda generación, enfrentándola en túnel de viento frente a bicicletas aero puras como la Cervélo S5, la Colnago Y1Rs o una ‘all rounder’ como la S-Works Tarmac SL8, para comprender cuál era el punto de partida.
Según nos comentaba el propio Arizaga, las cifras entre Orca Aero Gen2, S5 y Y1Rs se movían en rangos bastante parejos, y siempre con mejores datos de ‘drag’ sobre la Tarmac SL8. Pero en Orbea son conscientes, así nos lo dejaron claro en la presentación de la bici, que los datos de laboratorio son solo eso, datos. Una información que te permite empezar a trabajar, pero que hay que trasladar al mundo real. Porque la bici no lo es todo. Hay que tener en cuenta, sobre todo, al ciclista y su posición sobre la bicicleta, y los factores externos que rodean al mismo.

Ya no basta con diseñar un cuadro rápido de forma aislada; la clave del éxito está en cómo bicicleta y ciclista trabajan conjuntamente como un único sistema. Es decir, lo que la marca ha definido como Total System Approach y que le ha permitido a Orbea ir limando vatios, nada menos que 21, respecto a la generación anterior, pasando a ofrecer, además, un cuadro de carbono OMX más ligero, de los 1.100 g a los 900 g actuales en talla 53. Ahora mismo, los montajes topes de gama como el que hemos probado se quedarían en el rango de los 7 kg, una cifra muy respetable para una bicicleta con volúmenes y formas muy acusadas.
Para lograrlo, en Orbea han seguido un desarrollo meticuloso, iniciado en septiembre de 2024: desde prototipos probados en el túnel de viento con diferentes carenados o ‘fairings’ hasta cálculos teóricos y análisis de Dinámica de Fluidos Computacionales (CFD). El trabajo continuó con test en velódromo y pruebas en carretera con el equipo Lotto-Intermarché.

El desarrollo se centró primero en la resistencia aerodinámica frontal, identificando las zonas que generan una mayor oposición al avance. Al perfeccionar estas áreas clave, se logró reducir la resistencia allí donde más importa.
En primer lugar, como es obvio, la pipa de la dirección es ahora más estrecha y afilada. La horquilla también ha sido optimizada para que se integre a la perfección con el tubo diagonal sin importar la anchura del neumático o el ángulo de incidencia del viento (yaw angle).

En cuanto al tubo diagonal, los cálculos realizados indicaron que un tubo más ancho, respecto al cuadro anterior, gestiona de manera más eficiente el flujo del aire y, en consecuencia, mejora el rendimiento aerodinámico. Este nuevo perfil se complementa con nuevos portabidones aero (compatibles con bidones redondos estándar) que mejoran la eficiencia aerodinámica en esa parte del cuadro, además de estar situados lo más abajo posible, de tal forma que el primer portabidón/bidón se encarga de ‘carenar aerodinámicamente’ al portabidón/bidón del tubo del sillín.

El tubo del sillín y la tija presentan ahora un perfil más estrecho, los tirantes son más finos y se unen con el tubo vertical un poco más abajo, en busca de aportar un cierto nivel de absorción o flexibilidad vertical, aunque ya os adelantamos que la nueva Orbea Orca Aero sigue manteniendo unos índices de rigidez notables, propios de una bicicleta de competición.

Por cierto, que el hecho de aplicar un tubo de sillín más estrecho ha obligado a situar ahora la batería de los sistemas Di2 de Shimano en la zona del pedalier. Un pedalier que, además, esconde soluciones aerodinámicas que, a primera vista, no se ven. Tal es el caso de la quilla situada en la parte inferior de la robusta caja de pedalier, y que reduce la resistencia al flujo del aire en una zona que siempre es crítica.

Hay que decir que, además de las modificaciones en el cuadro, el papel de ciertos componentes y periféricos también es importante para mejorar los datos respecto al modelo anterior. Tal es el caso de los ya mencionados y nuevos portabidones, el cockpit OC RA10, la nueva tija OC RA 11 o la posibilidad de añadir el famoso (y polémico) Service Box en la parte inferior del tubo diagonal. Un accesorio que no tubo mucho éxito entre los más ‘carreteros’ pero que sí ha sido muy utilizado por los triatletas.

Con todo ello, los datos extraídos del túnel del viento por Orbea hablan de una reducción del ‘drag’ que supone un ahorro de 5,1 vatios a 50 km/h. Una mejora aerodinámica que se mantiene a cualquier velocidad y, lo que es clave, ante cualquier ángulo de incidencia del viento, según afirman desde la marca.
Pedalier más bajo… mayor estabilidad y aerodinámica
Seguro que os estaréis preguntando… ¿Cómo ha llegado Orbea a esos 21 W de ahorro que nos contaba Víctor al principio, si de momento solo nos han justificado 5,1 W? Pues bien, es aquí donde ese concepto de Total System Approach adquiere todo su sentido para reducir el CdA (Coeficiente de Resistencia Aerodinámica).
En este apartado, Orbea ha apostado por una caída del eje de pedalier o BB Drop de 78 mm, la más baja del mercado, según nos comentaba Joseba Arizaga. Posicionar al ciclista en un punto de gravedad más bajo otorga mayor estabilidad puesto que se reduce el balanceo y mejora el control a altas velocidades. Además, esta postura más baja reduce directamente el área frontal expuesta al viento.
Hay que recordar que, si hablamos de posición sobre la bici, las posibilidades de personalización son enormes: tenemos 13 medidas de cockpits diferentes, dos tijas de sillín en cuanto a retroceso (0-10 o 15-25, gracias a la nuez reversible), además de los 40 mm en espaciadores ubicados inicialmente bajo la potencia.

Otra consecuencia inmediata de bajar el pedalier es que, para mantener la proporcionalidad del cuadro, también se ha bajado la parte superior del cuadro, por lo que la pipa de la dirección es bastante más corta en todas las tallas, el tubo horizontal también reduce un poco su longitud... en definitiva, se emplea menos material en la confección del cuadro. Esto es, menos peso.

Ya que hablamos de geometría, la Orca mantiene la esencia de la generación anterior, con vainas cortas de 408 mm y ángulos estándar cuando hablamos en términos de rendimiento. Los pocos cambios introducidos vienen de la mano de la caída del pedalier. En talla 53, por ejemplo, el tubo superior pasa de medir 545,5 mm a los 543 actuales. La pipa de la dirección pasa de 134,9 mm a 122 mm. Y la distancia entre ejes, de 976 mm a 974 mm. El reach se mantiene y el stack baja unos 2 mm.

Todos estos cambios de posición y geometría se traducen, según la marca, en un ciclista más estable, que genera menos movimientos residuales a la hora de pedalear y ofrece menos resistencia al viento. Orbea cifra este ahorro en unos 14 W rodando a 50 km/h en llano (unidos a los 5 W menos generados por el CdA del cuadro, ya tenemos 19 de los 21 W totales justificados por la marca).
Rigidez incrementada y paso de rueda (muy) actualizado
Aunque los responsables de Orbea tampoco han hecho mucho énfasis en la reducción de peso lograda en el cuadro, que ahora alcanza los 900 g en talla 53, a nosotros sí que nos parece un dato reseñable, sobre todo cuando veníamos de cuadros que rondaban y superaban, como decíamos líneas atrás, los 1.100 g.
Lo que, si nos quiso destacar Joseba Arizaga, tanto en la presentación como en el podcast que grabamos con él hace unos días, es que esa rebaja de peso viene acompañada de una mejora en la rigidez, pasando de los 90 Nm/° a los 93 Nm/° en términos de rigidez torsional (lo que se traduce en que son necesarios 93 Nm de fuerza de torsión para deformar la estructura un solo grado). Según las mediciones de Orbea, la mejora de esa relación peso-rigidez tiene su reflejo en 2 W de ahorro a 17 km/h en ascensiones del 8% respecto a la generación anterior. Ya tenemos, por tanto, el total de los 21 W obtenidos de sumar todas las mejoras.
Pero más allá de los fríos números, Orbea ha dotado a la nueva Orca Aero de detalles que muy pocas bicicletas de esta categoría poseen. En primer lugar, sin duda, el paso de rueda hasta 37 mm (veníamos de solo 30 mm en la generación anterior), lo que permite jugar a los profesionales y aficionados con un amplio repertorio de neumáticos a la hora de afrontar clásicas de pavé o carreras con ‘sterrato’.
Aún así, desde la marca afirman que, para mantener toda la eficiencia aerodinámica de la marca, lo ideal es mantenerse en un rango de neumáticos de 29 a 35 mm (rango bastante amplio, en cualquier caso).

¿Más detalles? El bloqueo de dirección Spinblock a 90° y que evita golpes innecesarios del manillar con el cuadro, los protectores de goma ubicados en la parte inferior de las punteras de la horquilla y que permite apoyar la bici en el suelo, cuando quitamos la rueda delantera, sin temor a dañar esa zona, o la compatibilidad con patilla de cambio universal UDH, son algunos de ellos.
OQUO, compañero de viaje
Más allá de los componentes OC propios de Orbea ya mencionados, como el cockpit OC RA10 y las nuevas tijas OC RA 11, o de la transmisión Shimano Dura-Ace Di2 con potenciómetro que monta el modelo M10i LTD que hemos probado, y que no necesita presentación, la marca ‘hermana’ de ruedas también está presente en la nueva Orca Aero. Y en el caso de los dos montajes tope de gama, lo hace con sus nuevas RA57 LTD con radios de carbono.

Hablamos de una llanta de carbono con 23 mm de ancho interno, 57 mm de perfil externo y un peso comunicado de 1.373 g, complementada con el característico buje Q10, que ha sido rediseñado para acoger los nuevos radios de carbono, alineando con precisión los radios con el cuerpo del buje y la cabecilla, de modo que la tensión de los radios se mantiene estable incluso bajo las cargas máximas de los sprints.
Los radios de carbono aportan a las ruedas mayor rigidez y transmisión de potencia, además de menor peso y mayor eficiencia aerodinámica… de ahí que los profesionales de Lotto-Intermarché estén empleando estas ruedas desde principio de temporada.

Por cierto, que estas OQUO vienen calzadas con neumáticos Vittoria Corsa Pro Speed en 29 mm, los más rápidos de la marca italiana. Inicialmente concebidos para crono y triatlón, se han convertido en neumático de competición habitual de carrera para los profesionales que emplean Vittoria.
Nosotros hemos rodado con ellos en condiciones veraniegas y de asfalto seco, y lo cierto es que su rendimiento es notable. Otra cosa es su desempeño en invierno, con carreteras sucias, o su durabilidad y resistencia a los pinchazos. Yo, una vez consumida su vida útil, los cambiaría por algo más coherente y funcional, como unos Corsa N.EXT o unos Corsa Pro Control (por seguir siendo fiel al algodón).
¿Objetivo conseguido?
Una vez configurada esta 3ª generación de la Orca Aero, Orbea decidió ‘enfrentar’ el nuevo modelo, una vez más, a las bicicletas con las que empezó esta historia de ‘superación’. Y los datos obtenidos a través de aplicaciones y programas de carga aerodinámica, bajo parámetros de 50 km/h de media en 40 km de distancia fueron los siguientes: 22 W de ventaja sobre bicicletas como la Cervélo S5 y la Colnago Y1Rs, y 44 W de ganancia sobre la Tarmac SL8 (aunque esta comparación, obviamente, no es del todo justa, ya que la Tarmac no es una aero ‘pura’).

Obviamente, es muy difícil trasladar esa ventaja de una forma literal al mundo real, donde confluyen otros muchos factores externos sobre la bicicleta y el ciclista. En Orbea lo saben, son conscientes y son los primeros en advertirlo. Esto es tan solo una ‘fotografía aerodinámica’, ahora actualizada, de donde se coloca la nueva Orca Aero. A partir de aquí, lo más importante es trasladar ese desarrollo, esas ganancias, a las sensaciones que transmite la bicicleta sobre el asfalto. Y ya os adelantamos, antes de llegar al apartado final, que tanto trabajo ha merecido la pena.
Cosas de familia: Orbea Orca Aero 2027
La gama Orca Aero 2027 se compone de seis montajes. Todos ellos comparten el mismo cuadro de carbono OMX, transmisiones electrónicas, tija y cockpit de carbono, así como ruedas OQUO del mismo material en diferentes versiones.
Todos los modelos, además, se pueden personalizar a través del programa MyO, desde los colores del cuadro, hasta la elección de ruedas, los desarrollos, el diámetro de discos, las ruedas, la tija de sillín o las medidas del cockpit.
- Orbea Orca Aero M30i LTD. Transmisión Shimano 105 Di2. Ruedas OQUO RP50 Team. Precio: 5.699 euros.

- Orbea Orca Aero M22 LTD. Transmisión Campagnolo Record 2x13. Ruedas OQUO RP50 Team. Precio: 6.699 euros.

- Orbea Orca Aero M20i LTD. Transmisión Shimano Ultegra Di2. Ruedas OQUO RP50 LTD. Precio: 6.699 euros.

- Orbea Orca Aero M21e LTD. Transmisión SRAM Force AXS. Ruedas OQUO RP50 LTD. Precio: 7.499 euros.

- Orbea Orca Aero M11e LTD. Transmisión SRAM Red AXS. Ruedas OQUO RA57 LTD CS. Precio: 10.999 euros.

- Orbea Orca Aero M10i LTD. Transmisión Shimano Dura-Ace Di2. Ruedas OQUO RA57 LTD CS. Precio: 10.999 euros.

Primeras Pedaladas con la Orbea Orca Aero M10i LTD
La nueva Orca Aero es una bicicleta llamativa, musculosa, que mantiene el estilo de la generación anterior, pero dando paso ahora a líneas más orgánicas y transiciones más fluidas en el cuadro. Te podrá gustar más o menos, pero lo que te puedo asegurar es que en ‘persona’ gana muchos puntos. Por no hablar de la pintura Magic Gold C. View - Titanium que incorpora este montaje y que está disponible de serie en toda la gama.
Como llamativa es la sensación de ponerla en la báscula de la oficina y comprobar que la cifra se queda en 7,07 kg, sin pedales y con portabidones incluidos. Una cifra super competitiva para una bicicleta estrictamente aero, y que venía de unos montajes tope de gama en su generación anterior que costaba dejar por debajo de los 7,5 kg.
La bicicleta se percibe más compacta desde la primera pedalada y, efectivamente, más cerca del suelo, como consecuencia de esa rebaja del BB Drop. Y la posición sobre sillín y manillar, a pesar de ser ciertamente exigente, como toda bicicleta de competición, permite múltiples posibilidades de adaptación para encontrar el punto óptimo entre rendimiento y confort.
De hecho, esta unidad de prueba me llegó con un compacto manillar OC de 80x360 mm y Orbea me ofreció una segunda sin retroceso, más de mi gusto, para los días de ruta, en lugar de la que viene de serie, con retroceso, y que podéis ver en las imágenes. Opciones todas ellas disponibles, os recuerdo, a través de MyO.

Y es que, cuando te encuentras en una posición óptima sobre la bici, el rendimiento llega mucho más fácil y, lo que es más importante, dura más tiempo. Y eso que estamos ante una bicicleta que sigue siendo rígida y exigente, pero mucho más manejable gracias a la reducción de cotas y la notable rebaja de peso.
El compacto tren trasero transforma cada pedalada en un ‘chute’ de potencia que va aumentando tu velocidad progresivamente… y cuanto más rápido vayas, más adictiva se vuelve la nueva Orca Aero. Es de esas bicicletas que te permite aumentar sensiblemente las velocidades medias de tus salidas en 2-3 km/h (o realizar las mismas medias con menos vatios), pero que te puede dejar vacío si entras en su juego y tus depósitos de energía no están al 100%.

La estabilidad a altas velocidades, uno de los objetivos buscados con la reducción de esa caída del pedalier, es palpable desde los primeros kilómetros. Es curioso comprobar cómo cuanto más rápido avanzas, menos oscilaciones laterales ofrece la bici y mejor conserva la línea recta sobre el asfalto, como si de un tren de alta velocidad sobre raíles se tratase. Incluso, en condiciones de viento lateral o cruzado, sabe mantener muy bien el tipo.
Eso no quiere decir que, en el momento de ponerse de pie sobre los pedales y ‘bailar’ la bici, la Orca Aero sea un bloque monolítico. Se mueve con facilidad, ha ganado muchos enteros a nivel de agilidad respecto a la versión anterior, y eso se agradece, sobre todo, cuando la carretera se pone cuesta arriba.

En este punto sería ridículo decir que la Orca Aero ha mejorado tanto que sube tan bien como la Orca OMX 'tradicional'. Pero el incremento de reactividad y ligereza es palpable, haciendo de esta nueva Orbea una bicicleta perfectamente válida para etapas de montaña donde, además, la carrera se juega también en las transiciones entre puertos y en los descensos.
Y es ahí donde la estabilidad y la precisión en la trazada vuelve a ser fundamental. Sus compactas cotas permiten meterla fácilmente en curvas entrelazadas, y su bajo centro de gravedad transmite seguridad y confianza cuando se trata de tumbar más de la cuenta o rectificar una línea.

Mención aparte merecen las ruedas OQUO RA57 LTD CS. Y es que, los radios de carbono han venido a perfeccionar una rueda que ya estaba en niveles muy altos de calidad. El grado de reactividad y, sobre todo, de rigidez torsional que aportan es muy notable y fácilmente apreciable en condiciones de sprint, moviendo la bici de un lado a otro de forma extrema, y aplicando toda la potencia y desarrollo en los pedales; ni un solo roce de las pastillas con los discos, ni una sola flexión. Llanta, radios y buje conforman un bloque único encomendado a rentabilizar cada uno de tus vatios.
En definitiva, a pesar de conservar una estética parecida, os puedo asegurar que esta Orbea Orca Aero es una bicicleta completamente nueva y diferente respecto a la generación anterior. Sin duda, es más ligera, manejable y versátil… sin dejar de ser rápida y estable. Y con un generoso paso de rueda (no lo olvidemos, 37 mm), que nos permite multiplicar las posibilidades de balón y presiones para encontrar el punto óptimo deseado entre rendimiento y confort.

Con esta 3ª generación, Orbea ha colocado la Orca Aero en el lugar que se merece como bicicleta WorldTour, mirando de tú a tú a sus competidoras (además de la S5 o la Y1Rs, se me vienen a la mente conceptos como la Canyon Aeroad o Giant Propel), con soluciones que miran hacia el futuro, como el paso de rueda ampliado, pero sin perder de vista al cliente final, con una completa gama de seis modelos muy cuidados y el mejor programa de personalización del mercado.

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Víctor Marcos
David Agüero/Orbea
02/07/2026