Test: De los “pros” a tu bici; probamos los discos Galfer Shark Road
Precio:
72€
| Distribuye:
Galfer
A veces mejorar una (ya de por si buena) frenada es tan fácil, o tan complicado, según se mire, como cambiar los discos por unos diferentes. En este caso, apostar por Galfer es sinónimo de acierto, ya que la empresa española ofrece una gama de productos que, generalmente, sube un nivel, o dos, a los elementos de serie.
Y como digo, esto no es algo siempre sencillo. En mi caso he sustituido mis discos RT70-S con pastillas K05S-RX (de resina) en un grupo Shimano 105 Di2 (que ya de por si frenan muy bien) por unos Galfer Shark Road con las pastillas G1554T PRO (las verdes, orgánicas). Y antes de continuar con el análisis, una cosa destacada de este conjunto que quiero destacar es lo rápido que se adaptaron sin necesitar apenas rodaje para funcionar al máximo rendimiento. Obviamente no recomiendo lanzarse por un puerto de montaña según cambios discos y/o pastillas, pero no vamos a necesitar varias salidas como sucede con otros. En dos o tres frenadas fuertes que hagamos ya estaremos gozando de un rendimiento que si no es el máximo, sí que es altísimo.
Antes de ennumerar sus características, quiero recordar que los Shark Road son unos discos que Galfer ha desarrollado en colaboración con el equipo ciclista profesional Lotto Cycling Team y que han sido probados con éxito en competición. Además, por dimensiones y peso son unos discos especialmente recomendados para ciclismo de carretera y gravel.
Te puede interesar...
Cinco señales de que algo va mal en tus frenos de disco (y cómo solucionarlo)
Características y principales tecnologías
Los discos Galfer Shark Road tienen un diseño de dos piezas con la superficie de frenado fabricada en acero inoxidable endurecido y el núcleo en aluminio 7075-T6. Según Galfer, este diseño de núcleo, mecanizado por CNC y optimizado con inteligencia artificial, ofrece la máxima rigidez con un peso mínimo.
Además, cuentan con una tecnología de disipación de calor, las aletas Shark. Un diseño que incluye aletas internas que, junto con el diseño de onda (Wave) de la superficie, disipan el calor de manera eficiente para mantener la temperatura bajo control incluso en condiciones extremas. Galfer afirma que ésto permite una respuesta de frenado más estable y controlada, además de una mayor durabilidad de los componentes.
Por otro lado, esta propia tecnología Shark contribuye a reducir la temperatura de funcionamiento de los discos. Galfer afirma que la temperatura se reduce drásticamente, hasta un 30% en comparación con otros discos de alta gama del mercado.
Y todo ello con un peso de 102 gramos para el disco Shark Road de 160 mm con Center Lock, que es el que yo he probado. A esta ligereza contribuyen detalles como los remaches huecos de acero inoxidable de 8 mm que garantizan una unión fuerte y ligera entre el núcleo de aluminio y la pista de frenado.
Por lo demás, Galfer afirma que los discos Shark Road presentan una mayor rigidez lateral gracias a su composición y grosor de 1,8 mm, asegurando una frenada más eficaz y un desgaste más uniforme de las pastillas, ya que ambos pistones de la pinza trabajan de forma simétrica. Todas estas tecnologías, junto a la superficie de frenado de acero inoxidable endurecido, aseguran una alta durabilidad y un rendimiento térmico consistente.

En acción con los Galfer Shark Road
Posiblemente lo primero que busquemos a la hora de cambiar unos discos, sobre todo unos que funcionan tan bien como los Shimano, es mejorar la frenada y más ligereza. Pues bien, en ambos casos con los Shark Road se consigue. Y sigo diciendo que me parece muy complicado mejorar las prestaciones de lo que ya tenía. Y como he dicho antes, una de las cosas que más me sorprendió es la rapidez para conseguir una frenada óptima, apenas sin rodaje y ofreciendo seguridad desde el primer momento.
La mejor forma de probar unos frenos no es solo tirarse por un puerto de montaña, ya que si no es una ruta habitual (y en condiciones similares) las referencias de la frenada pueden llevarnos a conclusiones no muy válidas. Sin embargo, cuando lo probamos en una bajada por la que hemos pasado mil veces es cuando podemos ver si las referencias se mantienen o cambian para bien o para mal.
En mi caso las referencias se mantuvieron o cambiaron ligeramente, pudiendo apurar unas décimas de segundo más la frenada. Y eso durante un trayecto largo, es tiempo que se gana. La potencia de frenado que ofrecen es muy alta; y lo hacen con mucha modulabilidad, lo que nos permite adaptar la frenada mucho mejor a las condiciones. No hay que olvidar que hablamos de ciclismo con las carreteras abiertas al tráfico y zonas urbanas, por lo que la frenada se vuelve mucho más fundamental que en competición ya que hay muchos factores que nos pueden afectar (generalmente derivadas del tráfico y el estado del firme).
En bajadas de usar mucho el freno, la consistencia se mantiene gracias a lo bien que disipan el calor. El diseño funciona y la ligereza también juega muy a su favor a la hora tanto de coger temperatura para frenar como a la hora de perderla para no perder prestaciones. Además, son unos discos bastante silenciosos y, al menos en mi caso, no he sufrido los molestos chirridos que surgen a veces.

En definitiva, los Galfer Shark Road (en concreto con las pastillas G1554T PRO) son una buena mejora para tu bicicleta a la vez que te ayuda a aligerarla ligeramente. Eso sí, dos últimos apuntes: por un lado hay que tener en cuenta que estas pastillas están especialmente orientadas a la competición y su durabilidad no es la misma que la de unas pastillas más genéricas; por otro, la única pega es que no he podido probarlos en condiciones de (mucha) agua, pero nada hace indicar que bajen su rendimiento en estas condiciones.
¿Quieres estar al tanto de todas las novedades de Maillot Mag?
Suscribete a nuestro newsletter para no perderte el mejor contenido relevante, novedades, opinión, podcast, etc.
J. Daniel Hernández
Mariano Herranz
01/09/2025