Cuatro mitos sobre los ciclistas que van al trabajo en bici

¿Huelen mal las personas que van al trabajo en bici? ¿Son unos ratas? Hay muchos mitos sobre los ciclistas urbanos circulando por ahí. En este artículo los desmentimos.

Cuatro mitos sobre los ciclistas que van al trabajo en bici
Autor Maillot Laura Rincón
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Fecha de la noticia30/09/2021


Cada vez se ven más ciclistas urbanos en las calles, aunque todavía hace falta que mucha más gente se anime. Uno de los desplazamientos más comunes es el de casa al trabajo. Al ser una ruta que se repite cada día, muchas personas se sienten cómodas pedaleando este recorrido.

A pesar de que el ciclismo urbano está en auge, aún sigues siendo el raro de la empresa cuando llegas en bicicleta. Por suerte, eso también está cambiando. Durante muchos años se han ido estableciendo unos mitos en torno a los ciclistas urbanos que hoy vamos a explicar y desmentir.

El que va al trabajo en bici huela mal

Ir al trabajo en bici no implica hacer deporte, si no desplazarte de una manera activa. ¿Cuándo vas a algún sitio andando piensas que estás haciendo deporte? Probablemente no. Pues moverte en bicicleta es lo mismo.

Al no ser un deporte, no implica ni pedalear lo más rápido que puedas ni escoger el recorrido más complicado y con mayor desnivel positivo. Tú único objetivo es llegar a tu destino.

Además, el olor va a depender de muchos factores, hay personas que sin hacer deporte huelen peor que un ciclista urbano. Si cuando llegas al trabajo te limpias, te echas desodorante y te cambias de camiseta (en caso de haber sudado), el olor no será un problema. Hay personas que sudan más y otras que sudan menos. El recorrido que tengas que hacer también afectará a tu sudor, y en consecuencia al olor, no es lo mismo que de tu casa al trabajo haya dos kilómetros en llano que dos kilómetros cuesta arriba. Y tampoco será lo mismo que tengas dos kilómetros que dieciocho. Aún así, es posible llegar al trabajo sin sudar y, aún mejor, sin oler mal.

Está muy bien quejarse del ciclista urbano que huele mal, pero ¿quién no ha tenido al compañero que en el rato libre se va a jugar al pádel o al gimnasio y vuelve, se hace un lavadito y, quizá, ni se cambia la camiseta? Suele haber unos cuantos en cada oficina y esos si que huelen mal.

Cuatro mitos sobre los ciclistas urbanos

Son unos hippies

Cuando se habla de una persona que va al trabajo en bici, la mayoría se imagina en su cabeza a alguien con rastas, ropa ancha y bastante hippie. Y si esa no es la imagen que te viene a la cabeza, entonces quizá sea la de una persona con pocos recursos.

Estos es porque en muchas culturas durante muchos años la bicicleta solo la han usado aquellos con un poder adquisitivo bajo ya que ir en bicicleta no estaba bien visto para personas con un status social alto.

Eso era antes. Hoy en día cualquiera monta en bicicleta. Nos siguen sorprendiendo los hombre en traje o las mujeres en falta y tacones pero los hay. El ciclismo urbano es para todos y esto puede apreciarse en la calle.

Cuatro mitos sobre los ciclistas urbanos

Los ciclistas son unos ratas

La persona que se mueve en bicicleta por la ciudad en muchas ocasiones es vista como un tacaño, como una persona que no se quiere gastar el dinero en transporte público, tampoco en un coche, ni en gasolina… Sin embargo, en la mayoría de ocasiones el dinero no es el motivo por el que los ciclistas urbanos eligen este medio de transporte, aunque es cierto que es el más económico.

Las razones por las que eligen la bicicleta para moverse por la ciudad son muy diferentes: la libertad que les ofrece, la posibilidad de ir de puerta a puerta y la felicidad de ir con el viento soplándoles en la cara. Hay muchos más motivos para elegir la bicicleta como medio de transporte que el dinero.

Cuatro mitos sobre el ciclista urbano

Les gusta el ciclismo

Los ciclistas urbanos, a diferencia de cualquier otra modalidad de ciclismo, no suelen ser amantes del ciclismo. No suelen ser seguidores del ciclismo de competición, en muchas ocasiones jamás han visto una carrera. Tampoco salen los fines de semana de ruta, ni tienen grupera ni conocimientos de mecánica. Ven la bici como una herramienta para desplazarse pero no como un elemento de ocio. Para ellos, muchas veces la bicicleta no es más que eso, un medio de transporte más.

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