Matej Mohorič tenía un plan: tija telescópica y bajada "a tumba abierta"

Pocos ciclistas han arriesgado tanto para ganar una Milán-San Remo. Pocos ciclistas han tenido un plan tan claro. Lo que ha hecho Matej Mohorič (Team Bahrain Victorious) ya es historia del ciclismo.

Matej Mohorič tenía un plan: tija telescópica y bajada "a tumba abierta"
Autor Maillot Luis M Del Cerro
Autor de la foto Team Bahrain Victorious

Fecha de la noticia20/03/2022


Todos pendientes de Pogacar, todos atentos a la vuelta de Van Der Poel en la Milán-San Remo, el primer momumento del año. Mientras tanto, días o semanas antes, el campeón de Eslovenia Matej Mohorič ya tenía claro lo que quería hacer y como hacerlo. Porque, que nadie se engañe, lo que hizo Matej Mohorič no se improvisa. Lo que ha hecho el joven esloveno supone tener muy claro cual es tu punto fuerte en una carrera, donde ponerlo en práctica y, esto es importante, la tecnología que necesitas para conseguir la máxima eficacia.

Milán-San Remo: casi 300 kms, tres puertos para filtrar y una bajada exigente

Hay dos cosas básicas que caracterizan al primer monumento del año: su distancia y el Poggio. La Milán-San Remo tiene un recorrido de 293 kms que suelen "jugarse" a una media bastante alta lo que hace que el desgaste de los corredores sea contínuo. Entre medias, dos ascensiones, Paso del Turchino y Cipressa (con tres cotas previas) que sirven de fltro para los menos preparados y de emboscada para los que buscan atacar desde lejos. Si todos acaban el día juntos, toda la emoción queda reservada al Poggio. Una subida exigente y una bajada espectacular que nos deja casi a pie de meta. La subida y la bajada del Poggio son la última posibilidad de no acabar la carrera en San Remo al sprint.

Perfil de la Milán San Remo 2022

Matej Mohorič es bien conocido por su habilidad bajando. El esloveno tiene una gran técnica y una falta de miedo más que evidente. Su apuesta estaba clara, si aguantaba la "guerra" de los favoritos en las subidas y llegaba con el grupo a la bajada del Poggio, atacaría cuesta abajo, sin hacer prisioneros y jugándose el pellejo en cada curva del Poggio. Y así fue. 

Una tija telescópica en el pelotón ¿primera y última vez?

Una buena prueba de que Mohorič tenía un plan es la atrevida configuración de su bici. Tija telescópica y Merida Scultura en lugar de bici aero (Reacto). En este caso, la Merida Scultura tiene dos ventajas claras: seguramente resulta más manejable en la bajada, su ligereza reduce el impacto del peso adicional de la tija telescópica y, sobre todo, puede montarla. Y es que la tija de la Merida Reacto tiene perfil aerodinámico por lo que es imposible que monte una tija telescópica.

La ventajaja de una tija telescópica en este caso es evidente cuando te vas a jugar la victoria y tu físico en una bajada. Nos permite bajar el punto de gravedad en el descenso, da espacio al cuerpo para afinar en la postura y, llegada la zona llana del final, nos permite recuperar la posición normal para darlo todo en los metros finales.

La tija telescópica es ya habitual en el MTB incluso en disciplinas como el XC. También empiezan a verse en algunos modelos de bicis de gravel. De hecho, ya hay modelos específicos para ambas disciplinas con un peso bastante reducido. Al parecer, Mohorič habría utilizado una Fox Transfer SL.

Tija telescópica de Matej Mohorič

¿Las veremos más en el pelotón profesional? El pelotón profesional siempre ha estado obsesionado por el peso y no ha sido muy permeable a determinadas innovaciones. No es fácil imaginar tijas telescópicas en las grandes etapas de montaña de las grandes vueltas, pero el peso de muchas bicis de competición les da margen para montar un componente como este y puede que haya corredores que ahora mismo estén pensando que es una buen opción para conseguir cierta ventaja o, directamente, para no sufrir tanto en cada bajada en alta montaña.

En cualquier caso, las nuevas generaciones que llegan al ciclismo profesional son más permeables a la innovación y están dispuestas a aprovechar cualquier ventaja tecnológica para conseguir la victoria. Tiempos apasionantes.

La bajada de Matej Mohorič en el Poggio (Milán - San Remo 20229

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