La Orbea Gravel Aiaraldea deja una primera edición con buen sabor de boca
Más de 600 ciclistas disfrutaron este fin de semana de un evento que combina gravel, patrimonio y gastronomía, con la villa de Amurrio (Álava) como base de operaciones.
La primera edición de Orbea Gravel Aiaraldea ha cerrado sus puertas cumpliendo las expectativas. Un éxito de participación y organización, dejando una gran sensación de satisfacción tanto en los centenares de ciclistas que se colgaron un dorsal como en la propia organización.
620 participantes tomaron oficialmente la salida para enfrentarse a los retos diseñados por la organización. Más allá de la exigencia física y el disfrute de los recorridos, los ciclistas vivieron una experiencia verdaderamente exclusiva gracias a la ubicación estratégica de los avituallamientos, concebidos para poner en valor el patrimonio de la zona.
- Conjunto Monumental de Quejana: un viaje en el tiempo en un entorno medieval único.
- Santuario de La Antigua: uno de los momentos más especiales de la jornada, donde los participantes se llevaron la gran sorpresa de acceder con sus bicicletas al interior del propio santuario.
- Bodega de Artomaña: un avituallamiento espectacular en el que los ciclistas no solo atravesaron las instalaciones de la bodega, sino que fueron recibidos con el ritmo de música en vivo para recargar energías con una sonrisa.

"Buscábamos que no fuera una marcha más, sino un viaje por la cultura de Aiaraldea. Ver la cara de asombro de los ciclistas al entrar en La Antigua o al rodar entre viñedos y espectaculares vistas de Sierra Salvada con música en directo nos confirma que hemos logrado algo diferencial", apuntan desde la organización.
El broche de oro al esfuerzo no se quedó en los caminos. Un gran ambiente de puro ciclismo se concentró en la zona village ubicada en Amurrio, que se convirtió en el punto de encuentro perfecto para participantes, acompañantes y vecinos.

La música, la animación y el compañerismo compartieron protagonismo con el indiscutible menú de meta. Cada uno de los ciclistas de esta edición pudo reponer fuerzas como manda la tradición vasca: con un suculento y reconfortante plato de alubias preparado por Putxeran (actual campeón de Euskadi de la modalidad) y, por supuesto, brindando por la hazaña con una copa del emblemático txakoli autóctono.
Orbea Gravel Aiaraldea se despide de su primera edición demostrando que el gravel no es solo una modalidad ciclista, sino una forma extraordinaria de descubrir y celebrar el territorio.

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Víctor Marcos - Comunicado
Orbea
08/06/2026