¿Se necesitan carriles bici en las ciudades?

¿Carriles bici en las ciudades o compartir calzada con los coches? Te contamos los beneficios que tiene pedalear en un espacio seguro.

Carril bici seguro y segregado.
Autor Maillot Laura Rincón
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Fecha de la noticia04/08/2021


Cuando los ciudadanos se plantean utilizar la bicicleta como medio de transporte habitual, es posible que pertenezcan a uno de estos dos tipos de personas: el primero son aquellos que utilizan la bicicleta para hacer deporte y, en un momento dado, deciden ir un paso más allá y utilizarla más a menudo. El segundo grupo está formado por aquellas personas que no tienen mucha experiencia con la bicicleta pero, por un motivo u otro, les atrae el hecho de desplazarse con ella en la ciudad.

El primer grupo se siente cómodo y seguro encima de este vehículo, está acostumbrado a pedalear, a frenar, a estar pendiente de los estímulos que genera la bici... Por el contrario, el segundo grupo no está familiarizado con ella, se siente inseguro, no es capaz de girar la cabeza para ver qué está pasando detrás de ellos y puede incluso tender a poner el pie para frenar.

Podría existir un tercer grupo, un niño que quiera empezar a ir al colegio en bici o, también, un padre o una madre que quieran llevar en su tule o silla adaptada para bicicletas a sus hijos al colegio. Y, claro, quieren sentirse seguros. No les sirve una carretera que tenga dibujada una señal que indique que la velocidad máxima e 30. Ni tampoco que tenga la silueta de una bici sobre el suelo.

Este tercer grupo, aún más vulnerable si cabe que el segundo, quiere pedalear por la ciudad con ciertos beneficios. Buscan carriles bici segregados, seguros, en los que no se sientan intimidados por los coches. Y, por eso mismo, el ciclismo urbano ha aumentado exponencialmente en ciudades que han apostado por estas infraestructuras.

Es por ello que aunque haya una minoría de ciclistas que se sientan cómodos compartiendo espacio con los coches, a la hora de moverse por ciudades (sobre todo si son ciudades grandes), los espacios seguros son esenciales para que el número de bicicletas aumenten.

Carril bici segregado.

Si analizamos lo ocurrido durante el coronavirus, nos encontramos con un panorama muy dispar según donde pongamos el foco. Podemos afirmar que ha aumentado la movilidad ciclista aunque no lo ha hecho en todas en la misma proporción.

Muchas urbes llevaban tiempo luchando por una movilidad activa y esto les favoreció, tuvieron más fácil promover este cambio. Es el caso de París, Bogotá o Vitoria. Sin embargo, aquellas que nunca pusieron demasiado interés en aumentar los kilómetros de carriles bici, tampoco lo han mostrado ahora y se han quedado como estaban. El ciclismo urbano no ha visto un aumento notable en estas últimas.

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