Primeras Pedaladas: Merida Mission CX

Rápida, manejable, muy divertida y eficiente, la nueva Merida Mission CX es una pura sangre de Ciclocross, una bici 100% CX diseñada para la competición pero que además conserva la polivalencia y el buen rendimiento de su anterior versión.

Merida Mission CX
Autor Maillot Iñaki Gavín
Autor de la foto
Merida Bikes e Iñaki Gavín

Fecha de la noticia20/08/2018


Nos desplazamos hasta la tranquila y paradisíaca ciudad de Ruhpolding, Alemania, en donde por segundo año consecutivo se han celebrado los Merida Global Days. Un evento en el que Merida Bikes pone a disposición de los medios toda su extensa gama y presenta todas las novedades para la siguiente temporada.

El formato es tan sencillo como eficaz, más de 400 bicis de test, circuitos de MTB de varias distancias y dificultades, rutas de carreteras guiadas o libres, recorridos Gravel más técnicos o más rodadores…resumiendo, un auténtico despliegue de medios que sirven para hacerse una idea de la cantidad y calidad de productos que el gigante Taiwanés tiene en catálogo. Este año las novedades más significativas se centran en dos modelos, la One Twenty de montaña y la nueva Mission CX.

Cuadro y geometría de la nueva Merida Mission CX

La Mission CX es una bici de CX pura, con una geometría completamente rediseñada y que aporta soluciones muy interesantes como veremos más adelante. El año pasado presentaron su modelo Gravel, la Silex, y con ese segmento ya cubierto y aprovechando los conocimientos de Merida con los dos modelos Ciclocross precedentes a la Mission CX se han podido centrar en diseñar una bici mucho más racing y enfocada a las nuevas tendencias que el CX actual demanda en las últimas temporadas.

Merida Mission CX

El nuevo cuadro, fabricado en carbono CF3, el segundo en el estándar de calidad de Merida, tiene un peso declarado de 885 gramos (1.622 gramos para la versión de aluminio 6060) y la horquilla 402 gramos en ambos casos. Todos los detalles, acabados y calidad de terminaciones son los que habitualmente nos tiene acostumbrados Merida en sus bicis de gama alta, así que en ese sentido la bici “destila” buena presentcia por los cuatro costados. Estéticamente la bici es impecable.

El cableado es interno (Smart Entry System), los ejes son de 12 mm en ambas ruedas y el anclaje de los frenos es Flat Mount. En Merida han diseñado un ingenioso sistema gracias al cual ya no necesitarás llave para tener que quitar/poner la rueda. La leva que sirve de apriete va integrada en el cierre haciendo más limpia la estética y también la mantiene a salvo de golpes o enganchones. Durante nuestro test probamos el sistema y funciona perfectamente, es brillante y sencillo.

Merida Mission CX Extractor de la rueda

La nueva Mission CX tiene ahora más paso de rueda, admitiendo cubiertas de hasta 38 mm. También está preparada para que puedas montar guardabarros delantero y trasero, aunque en ese caso el ancho de rueda máximo será de 35 mm. La versión de carbono incorpora un puente trasero desmontable mediante dos tornillos para montar el guardabarros, en la versión de aluminio es fijo. Todos los cuadros están preparados para poder utilizar transmisiones de 1 o 2 platos y una tija de carbono de 27,2 mm para mejorar la comodidad de marcha y la absorción. Los modelos de carbono incorporan la tecnología S-Flex que absorbe y reduce las vibraciones sin restar rigidez al cuadro.

Las dos versiones, la de carbono y la de aluminio, cuentan con la misma geometría y formas salvo en un punto, las vainas del modelo de carbono son de 423 mm y las de aluminio de 427 mm. El tubo superior ha crecido en 7 mm, en todas las tallas, respecto al anterior modelo Ciclocross y el ángulo del sillín se ha hecho más vertical hasta los 74º con el objetivo de ganar en tracción y eficiencia en las subidas. Aunque el lanzamiento de la dirección varía en función de la talla la nueva Mission CX es ahora 0.5º más abierta que su predecesora, siguiendo las tendencias actuales en geometrías de CX.

Merida Mission CX

Gama Mission CX

De la nueva Merida Mission CX existen cuatro modelos en carbono, todos fabricados en calidad CF3, y dos modelos en alumnio. El modelo más alto de gama, el 8000-E, cuenta con el cuadro de carbono Merida CF3, grupo Shimano Ultegra Di2 (46/36 de platos y cassette 11-30T) con el nuevo desviador trasero RX, ruedas Vision SC40 DB de carbono. El siguiente acabado, el 8000, viene montada con SRAM 1x Force, ruedas DT Swiss ER1400 y componentes periféricos Merida de aluminio.

Los siguientes acabados de carbono, el 7000 y el 5000 vienen con un grupo Shimano Ultegra de doble plato (46/36 y cassette 11-36T) y con el SRAM Apex monoplato con un plato de 40 dientes y el cassette 11-36 respectivamente. Los dos modelos de aluminio, el 6000 y el 4000 equipan un SRAM Apex monoplato con componentes Merida y un Shimano 105 de doble plato.

Merida Mission CX

Primeras pedaladas con la Merida Mission CX

Tener a tu disposición dos circuitos de CX/Gravel perfectamente señalizados, con diferentes distancias y recorridos, rodeados de montañas, ríos y lagos y con una temperatura casi perfecta es una oportunidad que no se puede desperdiciar. Qué mejor oportunidad para obtener las primeras impresiones de la nueva Mission CX que en la bonita localidad de Ruhpolding, una privilegiada zona llena de pistas, caminos y senderos por los que poder pedalear durante horas sin repetir ni un solo centímetro de camino y con todo tipo de terrenos.

Nada más subirte a la nueva Mission CX te das cuenta que la cosa ‘va en serio’. La postura es mucho más baja y ‘al ataque’ que la de su hermana Gravel, la Silex (presentada el año pasado como novedad en la gama). Aun así, ni por geometría ni por posición, la Mission CX es una bici radical, sino una Ciclocross diseñada para ser ágil, manejable, ligera y, sobre todo, para moverse con rapidez entre las cintas de los circuitos de CX.

Durante las vueltas que pude dar a los diferentes circuitos la Mission nos transmitió mucha rigidez, muy buena aceleración y sobre todo un gran poder de tracción en subidas con terreno roto. Tanto sentado como sobre los pedales, la bici es reactiva y responde de manera impecable ante cualquier cambio de ritmo que hagamos. En modo “race” la Mission CX nos demostró que tiene alma de carreras y se mostró súper ágil en giros cerrados y terreno revirado. Es muy divertida de conducir

Merida Mission CX

Como siempre decimos, se trata tan solo de una primera toma de contacto, pero a falta de un test más en profundidad os podemos asegurar que esta Mission CX no solamente nos ha convencido como bici pura de carreras, sino que también se comportó y demostró polivalencia y eficacia de uso en terreno mixto CX/Gravel, lo que la convierte en una bici referente, ya que esta “doble personalidad” es algo que no todas las bicis de este segmento poseen.

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