Butilo, látex, TPU... los diversos materiales para cámaras de bicicleta y sus principales diferencias

A pesar de que el sistema tubeless cada vez está más extendido, todavía son mayoría los ciclistas de carretera que utilizan el sistema tradicional de cubierta y cámara ¿Pero conocemos realmente los diferentes tipos de cámara existentes?

Butilo, látex, TPU... los diferentes materiales para cámaras de bicicleta y sus principales diferencias
Autor Maillot Redacción/Comunicado
Autor de la foto
Vittoria

Fecha de la noticia31/08/2022


Hace algo más de 200 años comenzaron a verse los primeros ejemplos de bicicletas a pedales. Aquellos primitivos velocípedos montaban ruedas de madera, forradas en ocasiones de hierro -como las de los carros de toda la vida-, por lo que os podéis imaginar que no eran los vehículos más confortables del mundo.

A mediados del siglo XIX llegaron las primeras cubiertas de goma sólidas que acabaron desembocando, a finales de esa misma centuria, de los primeros neumáticos con cámara de aire interna, haciendo que aquellas primeras bicicletas fueran, por fin, algo más cómodas y rápidas.

Con el paso de los años -muchos años- las cámaras han evolucionado y mantenido como el recurso más habitual para los ciclistas que priman la simplicidad y la practicidad del sistema, aunque el rendimiento, como veremos a continuación, también ha ido ganando terreno en el sector de las cámaras.

Ni siquiera el auge de los sistemas tubeless, que ofrecen indudables ventajas sobre las cámaras -menor peso, menor fricción, mayor protección-, ha logrado acabar con la vida de las cámaras que, hoy en día, se fabrican en tres tipos diferentes de materiales que vamos a analizar.

Cámaras de goma de butilo

Siguen siendo las más comunes hoy en día. El butilo es un elastómero sintético hecho de isobutileno e isopreno, un material que destaca por su buena absorción y durabilidad, así como una baja permeabilidad frente a la humedad y el gas. La inmensa mayoría de bicicletas que se venden con cámara+cubierta, lo hacen con este tipo de cámara.

En caso de pinchazo, son las más fáciles de reparar gracias a los modernos parches adhesivos existentes hoy en día en el mercado. Existen versiones ultraligeras, muy finas, que minimizan el peso y maximizan la flexibilidad. Por el contrario, existen también cámaras de butilo “a prueba de pinchazos”, de mayor grosor, pensadas para minimizar ese riesgo. Incluso, se han creado variantes que incluyen agente sellante líquido diseñado para sellar automáticamente pequeños orificios cuando el sellante entra en contacto con el aire exterior.

¿Cuáles son sus principales 'peros'? La goma de butilo no es el material más ligero, y su peso es básico ya que es un peso en rotación. En segundo lugar, las versiones ultraligeras de butilo tienen una pared ultrafina que compensa el peso, pero también reduce su duración, anulando una de las principales fortalezas originales de este material. Y en tercer lugar, el nivel de elasticidad de la goma de butilo es ligeramente inferior al de otros materiales para cámaras, lo cual contribuye a un mayor nivel de fricción entre la cámara y el interior de la cubierta, provocando efectos negativos en la resistencia a la rodadura.

La practicidad, por tanto, es el factor decisivo a la hora de decantarse por este tipo de cámaras: si eres ciclista urbano, y simplemente quieres una opción barata para los desplazamientos, o si eres un ciclista de carretera y prefieres una cámara gruesa a prueba de pinchazos, las cámaras de goma de butilo probablemente sean la mejor opción.

Cámaras de látex

El látex es una goma natural con la que se hacían las primeras cámaras, y que se extrae a partir de los árboles en forma líquida. Mientras que la fórmula del butilo contiene otros elementos, se puede decir que el látex es, fundamentalmente, un material natural.

Las propiedades elásticas intrínsecas del látex le dan una ventaja de rendimiento si se utilizan como cámara de bicicleta. Como el material permite una mayor flexibilidad y estiramiento, se reduce la propensión de la cubierta a desviarse por las imperfecciones de la superficie de la carretera, lo que se traduce en una reducción general de la resistencia a la rodadura. Además, son más ligeras que las de butilo. Ésto se debe en parte al grosor general menor de la cámara que el látex permite, lo cual también contribuye a la mayor flexibilidad antes mencionada. De hecho, la alta elasticidad del látex es lo que también lo hace potencialmente menos propenso a los pinchazos, ya que a menudo el material 'envolverá' el elemento punzante (clavo, cristal, espina, etc.), en lugar de pincharse.

Eso sí, esa elasticidad puede provocar que sea algo más difícil de parchear en caso de pinchazo que una cámara de butilo, porque, muchas veces, la cámara puede ser más elástica que el propio parche. Otro de los problemas que podemos encontrar en este tipo de cámaras es su capacidad de retención de aire. Mientras que son efectivas a la hora de mantener una presión del aire alta para salidas largas, se puede observar una pérdida de presión a lo largo de los días, debida a una mayor permeabilidad en comparación con una cámara de butilo. Por lo que hay que estar más atento a las presiones antes de cada salida.

Por tanto, si buscas un mayor rendimiento y menor peso, pero no tienes acceso al sistema tubeless, las cámaras de látex son una buena opción para rodar más rápido con una inversión asequible.

Cámaras de TPU

En tercer lugar, encontramos las cámaras de TPU (poliuretano termoplástico), un material relativamente nuevo en el mundo de las cámaras, y que durante los últimos años ha ido ganando adeptos. Las razones son varias, pero sobre todo la reducción del peso y la resistencia a la rodadura, al tiempo que se aumenta la protección frente a pinchazos, especialmente en comparación con el butilo.

La alta elasticidad del TPU eleva el rendimiento a niveles anteriormente desconocidos ni con el butilo ni con el látex, además de ofrecer una mayor reducción de los pinchazos, todo ello mientras aumenta la capacidad de retención del aire (uno de los principales 'peros' del látex).

Las cámaras de TPU son también más sostenibles ya que, a pesar de no tratarse de un material natural, durante su fabricación se emplea menos materia prima y, al final de su vida útil, se puede reciclar para otros usos. Su tamaño, además, es el más reducido de los tres, algo de agradecer sobre todo a la hora de llevar una de repuesto en la bolsa de la bicicleta o en bolsillo del maillot.

De forma parecida al butilo y las cámaras de látex, las de TPU también se pueden parchear, pero necesitan un kit especial. Aunque es probable que lo utilices mucho menos que en los dos casos anteriores.

¿Desventaja? Obviamente, un precio más elevado, pero si ponemos en el otro lado de la balanza todas sus ventajas, ya mencionadas, y buscas el máximo rendimiento de tus cubiertas con cámara, es posible que la inversión merezca la pena.

Ahora, la decisión final es tuya: el precio y durabilidad de las variedades del butilo, el equilibrio entre rendimiento y calidad-precio que ofrece el látex, y el rendimiento máximo en todos los parámetros ofrecido por el TPU.

Más información en la web de Vittoria

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