El día de descanso: la etapa invisible

Hoy no hay etapa o quizás si. Es la jornada de descanso y aunque no hay arcos de meta ni escapados del pelotón, los ciclistas se siguen jugando los puestos de clasificación. Descubre lo que hay detrás de los días de descanso de una Gran Vuelta.

Autor Maillot Natalia Álvarez
Autor de la foto Giro d' Italia

Fecha de la noticia19/05/2016


Michael Barry, el ciclista canadiense que fue integrante del Team Sky entre 2010 y 2012, explicaba para la "TSN" lo que estos días significaban en una gran vuelta y el tipo de descanso al que los ciclistas se veían sometidos.

“Hora invertidas en un autobús, viajando con el equipo, o inmersos en un atasco, está muy lejos de ser un “descanso”, a eso hay que sumarle las ruedas de prensa, entrenamiento, sesión de fisio y la visita de familiares/amigos que se suele ver reducido a un fugaz encuentro”.

Parece imposible desconectar del ambiente de la carrera y de hecho es lo que todos intentan evitar, la concentración física y mental no puede disminuir.

Sucede lo mismo que en una etapa en la que el ciclista ha sufrido una caida, a no ser que sea grave y sea imposible continuar, se incorporan, echan un vistazo rápido a la bicicleta para comprobar que todo está correcto y siguen. Apenas se miran el cuerpo, da igual que la equipación haya desaparecido… hay que llegar a meta. “Sólo después de pasar esa linea es cuando se pueden evaluar los daños, cuando el cansancio y el dolor se hace real”.

Se ha entrenado muy duro todo el invierno para preparar la temporada, para cumplir los objetivos marcados, y se niegan a que el producto del esfuerzo invertido se esfume con tanta rapidez.

La pretemporada ha sido larga y el trabajo se ha realizado de manera precisa para abordar la temporada en un estado de forma tan afinado que parece, más bien, un trabajo de precisión. Sin embargo es bastante habitual escuchar que durante las jornadas en las que no hay competición, las “pequeñas” enfermedades comunes (gripes, gastroenteritis) hacen su aparición en escena provocando consecuencias desproporcionadas. ¿mala suerte? ni mucho menos, es un factor más que todo deportista tiene que mantener controlado y que se convierte en la verdadera lucha para superar estas jornadas de “asueto” tan particulares.

La concentración física y mental debe mantenerse como en cualquier otra jornada de competición aunque con tanto compromiso resulta muy dificil. Hay que salir a entrenar, sólo los que están enfermos o heridos se mentienen lejos de sus bicicletas, tratar de evitar que el "parón" afecte a las piernas y pierdan la capacidad de respuesta en la siguiente etapa, es el objetivo.

Bajar el ritmo significa que el cuerpo pierde el estado de alerta en el que le mantiene la competición, descansar significa que el dolor y el cansancio se vuelvan reales y si aparecen, conseguir que no afecten al rendimiento es una batalla épica.

Pero no solo hay que vigilar el cuerpo, que ya es de por sí una herramienta fundamental. La cabeza, es parte de nuestras piernas. Todos los que montamos lo sabemos, puedes tener un día estupendo, en el que te sientes al 200%, pero los nervios o cualquier pensamiento negativo que se cruce en nuestra mente aparece y te deja ko, te vienes abajo y no hay nada que hacer. La preparación psicológica, es un punto importante que complementa la rutina de entrenamiento de los ciclisitas, pero todos sabemos que estos sentimientos, con el cansancio instalado en el cuerpo son muy dificiles de alejar.

La jornada de descanso es el único día en donde las familias y los acompañantes pueden pasar un rato con los ciclistas. Es cierto que esto significa un encuentro corto en la recepción del hotel o en la terraza. La conversación está limitada, no se puede hablar del cansancio acumulado o de las molestias físicas, hay que mantener la concentración. Al final resulta un encuentro un tanto agridulce: no es tiempo suficiente para ponerse al dia, pero es más que suficiente para sentirse nostálgico.

Con todo esto y más, concentrado en el día de “descanso”, superarlo sin sufrir daños deberia ser puntuable. Y la lucha no ha hecho más que empezar.

 

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