Test: Probamos la Focus Izalco Max 9.7, deportividad y polivalencia ‘all rounder’
Sencillez y eficacia en todos los terrenos
La Izalco Max no es la primera bicicleta de Focus en pasar nuestro departamento de pruebas. No hace mucho tiempo lo hizo la nueva Atlas 9.8 de gravel, poco antes de su lanzamiento oficial, el pasado mes de diciembre. Y por nuestra publicación ‘hermana’ MTBpro.es lo hicieron previamente la Vam2 SL, la Jam2 y la Sam2, todas ellas e-mtb de diferente perfil.
Este ‘background’ nos ha permitido conocer, en buena medida, las señas de identidad de la marca alemana y que se traducen en bicicletas racionales, equilibradas, robustas, silenciosas y tremendamente bien hechas, independientemente de la disciplina hacia la que estén dirigidas.
Te puede interesar...
Probamos la nueva Focus Atlas 8.9 ¿Lobo con piel de cordero?
Un ADN que también se refleja en su gama de rendimiento en carretera, representada por la plataforma Izalco Max, una de las primeras bicicletas del mercado que apostó, hace ya unos cuantos años, por esa tendencia ‘all rounder’ o ‘aerolight’ que ahora siguen algunas otras marcas, y que ha llevado a la simplificación de ciertas gamas de carretera.
En el caso de Focus, su gama de carretera cuenta ahora mismo con dos plataformas, la Paralane, de carácter más ‘endurance’, y esta Izalco Max cuyo montaje 9.7 hemos podido probar durante las últimas semanas.

Cuadro y geometría
La familia Izalco Max cuenta con dos niveles, diferenciados principalmente por el cuadro de carbono empleado y los montajes que lo acompañan. En el nivel inicial, la serie 8, tenemos un cuadro de 1.050 g comunicados por la marca, mientras que los cuadros de la serie 9 hacen gala de unos competitivos 865 g, hablando siempre en talla M, y a los que habría que añadir los 400 g de la horquilla, la misma para ambos modelos.

Las líneas de los tubos, en ambos casos, son refinadas y fluidas, más de bicicleta ‘escaladora’, pero sin despreciar los detalles aerodinámicos -probados, según Focus, en el túnel de viento NACA-, como la transición entre la parte trasera de la horquilla y el inicio del tubo diagonal, la forma ligeramente truncada de este último, o los tirantes bajos.

En cuanto a la geometría, Focus apuesta en la Izalco Max por números y ángulos contrastados a nivel de competición, sin llegar a cifras extremas, ni por exceso ni por defecto: ángulo de la dirección de 72,5 grados, ángulo del tubo del sillín de 73,5 grados, vainas de 410 mm, reach de 380 mm, stack de 552 mm y una distancia entre ejes de 979 mm, todo ello referido a una talla M como la que hemos probado, idónea para mi 1,75 m de estatura.

Por cierto, hablando de tallas. La Izalco Max está disponible hasta en 7 tamaños diferentes, de la XXS a la XXL, algo de agradecer, sobre todo, cuando hablamos de marcas alemanas que tienden a tallar un poco más ‘largo’ de lo que estamos acostumbrados en otras firmas. Además, el hecho de montar tijas rectas, sin retroceso, desde la talla XXS hasta la L, contribuye a encontrar la posición más cómoda y eficiente posible.
Finalmente, y antes de pasar al capítulo de los componentes de este montaje 9.7, cabe destacar el trabajo que ha realizado Focus con la actualización que ha llevado a principios de este año, y que nos deja acabados tan atractivos como éste, o como el que ya vimos en la Atlas 9.8 de gravel.
Víctor Marcos
David Agüero
30/04/2026












