Test: Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Más aero, más paso de rueda, más espacio de carga... ¡Más gravel race!

Facebook
Twitter
Whastapp
Autor Maillot J. Daniel Hernández
Autor de la fotoDavid Agüero

Fecha de la noticia 15/10/2026


Más sobre:

Probamos la tercera generación de la Canyon Grail: una bici de gravel race más aerodinámica, con un paso de rueda de hasta 57 mm, integración de carga y una geometría que roza el comportamiento de una bici de carretera aero.
Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race
A pesar de su clara orientación “race” es una bici polivalente y razonablemente cómoda. Ideal para hacer un 2x1 con ella y usarla también como gran fondo o bici para investigar.
Los neumáticos, al ser 100% race, no van a tener gran durabilidad y pierden algo de tracción en terreno muy seco y suelto.

Si hay una bicicleta que ha sabido redefinir lo que entendemos por velocidad en el gravel race, esa es la Canyon Grail. Tras el impacto de su primera generación —aquella del icónico y debatido manillar Hoverbar que tuve la oportunidad de probar en su lanzamiento— y la consolidación de la Gen2 como una devoradora de kilómetros rápida y equilibrada, la firma alemana nos presentó recientemente la tercera generación de la Grail.

Y con la Gen3 la Grail se ha consolidado como una bicicleta que ha nacido para competir al más alto nivel aunando varias características que hasta hace muy poco eran antagónicas o que, al menos, no se contemplaban juntas en la misma bicicleta: aerodinámica, capacidad de carga y un paso de rueda enorme. A estas alturas no creo que haya nadie que no lo sepa, pero la Grail Gen3 ofrece hasta 57 mm (2,25”) de paso de rueda... y todavía quedan los 4 mm de margen que marca la norma ISO 4210-2 para facilitar la evacuación del barro y que no se quede acumulado en horquilla, tirantes o vainas.

En este caso me he subido a una de las joyas de la corona en carbono CFR de alta gama para desgranar cada detalle técnico antes de contaros mis impresiones en el terreno.

Paso de rueda ¡enorme!

Y aunque ya lo he dicho, hay que repetirlo, el primer titular de esta Gen3 es su enorme paso de rueda que alcanza hasta los 57 mm (aunque de serie viene montada con neumáticos de 45 mm). No hay que olvidar que la generación anterior se quedaba en 42 mm de paso de rueda, por lo que es el cambio más significativo e importante y que, por otro lado, se adapta a las nuevas necesidades y requisitos que estaban pidiendo los usuarios de gravel race.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Eso sí, este aumento del espacio para los neumáticos conlleva algunas concesiones que se han tenido que hacer para no alterar ni la anchura del pedalier ni el factor Q. Por un lado, la transmisión pasa a ser exclusivamente monoplato, capaz de albergar un plato máximo de 52 dientes. Por otro lado, la Grail Gen3 estrena una vaina derecha maciza de carbono con un perfil muy estilizado que maximiza el espacio libre para la cubierta manteniendo la rigidez estructural.

En ese sentido cabe señalar que este cuadro utiliza la caja de pedalier de ajuste a presión PressFit PF86. Una elección que responde a la necesidad de disponer de una caja de pedalier más ancha que permita ensanchar los puntos de anclaje de las vainas sin penalizar la rigidez en la transferencia de potencia.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Ventaja aerodinámica de verdad

Una de las cosas que más me llamó la atención de la presentación que nos hicieron los ingenieros de Canyon cuando presentaron la Grail Gen3, y que así se recoge en la documentación que nos envían, es que su desarrollo aerodinámico (los test en el túnel de viento GST de Immenstaad) fue a velocidades de 35 km/h, que son velocidades altas pero mucho más factibles para los usuarios que las habituales pruebas en otras disciplinas a velocidades contenidas de 45-50 km/h. Estos 35 km/h son un promedio representativo de las carreras gravel de larga distancia y los test se realizaron con el maniquí articulado “Ferdi” que usan en Canyon para simular el impacto del pedaleo sobre el flujo de aire en un barrido de ángulos de viento cruzado (yaw) de entre -20° y +20°.

Los nuevos perfiles del cuadro permiten que la Gen3 registre una resistencia aerodinámica (drag) de 109,5 vatios a 35 km/h equipada con neumáticos de 45 mm. Frente a la segunda generación de la Grail, la ganancia es notable: montando el mismo neumático de 40 mm, la Gen3 arroja 110,0 W frente a los 115,7 W del modelo anterior, lo que supone un ahorro de 5,7 W.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Sin embargo, a pesar del aumento de superficie frontal que implica montar un neumático más ancho, según los datos de laboratorio, las mejoras aerodinámicas de la Grail Gen3 hacen que montada con un neumático de 55 mm genere un drag de 113,6 W, lo que sigue siendo más eficiente frente al viento que la Grail Gen2 equipada con un neumático de 40 mm.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Geometría y personalización

Con el rediseño de la Grail se ha buscado una geometría que nos permita adoptar una posición de conducción más deportiva y orientada al rendimiento. Se ha reducido la altura del tubo de dirección para disminuir el stack en 15 mm en comparación con la versión anterior, buscando situar al ciclista en un plano más aerodinámico.

Para compensar esta altura y mantener el control, la longitud de alcance del cuadro (reach) se combina con potencias más cortas (80 mm en talla M). La distancia entre ejes se ha ampliado en 10 mm (1.062 mm en talla M) para acomodar el mayor diámetro de las ruedas y proporcionar mayor aplomo a velocidades elevadas. El ángulo de dirección se mantiene en 71.5° con un avance de la horquilla de 69 mm en las tallas centrales.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

La sensación final es la de ir en una bici de carretera, con un marcado perfil aerodinámico y rodador, pero con neumáticos mucho más anchos y sobre pistas de tierra. A esta sensación también contribuye el aumento de rigidez del tren trasero. Y no quiero decir que sea más incómodo -ahora explicaré eso- sino que es más reactivo a las aceleraciones que hagamos al ponernos de pie o apretar más fuerte los pedales. Como digo, sensaciones que recuerdan más a una bicicleta de carretera.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

En el aspecto del confort hay que tener en cuenta dos factores, el primero es la mayor capacidad de absorción y de filtrar las vibraciones que ofrecen los neumáticos de gran balón y los diseños de las ruedas, que permiten filtrar vibraciones sin perder eficiencia. El segundo es la tija SP0093 VCLS (de la que tienes más información en la sección de DETALLES) que, además de contar con un perfil aerodinámico, contrarresta esa mayor rigidez del cuadro haciendo que la experiencia de conducción sea mucho menos agresiva con nuestro trasero y nuestras lumbares. Además, el hecho de poder contar con ese plus de absorción nos permite rodar más rápido en los caminos ya que no perdemos energía con los impactos que se trasladan desde las ruedas.

En cuanto a la capacidad de ajuste y personalización, sin duda el protagonista es el puesto de mando integrado modular CP0048 PACE Bar (que viene de serie en los acabados CFR y CF SLX, no en el CF -que monta el manillar CP0039- y del que tienes más información en los DETALLES) que permite ajustar la ergonomía sin necesidad de cortar la horquilla ni desmontar el circuito hidráulico de freno en 50 mm de ancho (tres posiciones con 25 mm de margen a cada lado) y 20 mm de alto en incrementos de 5 mm.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Pero otro de los puntos destacados de este cockpit es la posibilidad de montar 4 curvas o drops diferentes. De serie monta las puntas Control Drops, que ofrecen un amplio flare de 17° y una caída de 120 mm para mejorar el brazo de palanca en tramos revirados o rotos. Estas son las puntas que vienen de serie en la Grail.

Las otras opciones de curvas son: Classic Drops, con un flare de 0° y un drop de 130 mm para un rendimiento neutro y tradicional; Race Drops, con un flare de 14°, drop de 116 mm y +10 mm de reach efectivo para posición súper aero; y Compact Drops, con un flare de 8°, drop de 108 mm y -10 mm de reach para mayor ergonomía. Esta enorme capacidad de personalización hace que la Grail Gen3 sea una bici con la que nos podamos plantear muy seriamente tener un 2x1 cambiando las puntas y las ruedas, pasando de una gravel race a una de carretera con un buen corte aero y con la única limitación que encontramos en la transmisión monoplato (aunque recuerda que admite un plato de hasta 52 dientes).

Te puede interesar...

Así es la Canyon Aeroad CFR utilizada por Enric Mas para coronarse campeón de La Vuelta

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race
Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

¿Almacenamiento en una gravel race?

Uno de los detalles que ha llamado la atención cuando se lanzó esta tercera generación de la Grail fue el hecho de que mantenían, en el tubo diagonal, el compartimento de almacenamiento interno LOAD Down Tube Storage. La tapa de acceso permite guardar la bomba de mano, la herramienta multiusos, el cartucho de CO2 con adaptador y el kit de reparación de tubeless. Esta “guantera” la encontramos en las versiones CFR y CF-SLX; no así en la CF.

Particularmente creo que es una idea genial, ya que nos garantiza que vamos a salir siempre con los repuestos mínimos, y evitamos sustos por despiste en alguna salida o entrenamiento “rápido”. Además, en competición seguro que nos puede salvar la jornada en alguna ocasión y apenas añade peso. O mejor dicho, el que suma está plenamente compensado.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Como dijimos en la noticia de la presentación, Canyon ha colaborado con la firma alemana Cyclite para desarrollar la bolsa de triángulo principal Midloader. Este accesorio está adaptado a la forma interna de cada talla de cuadro y emplea un sistema de anclaje rápido mediante clics traseros que prescinde de correas. Las pruebas en el túnel de viento indican que el uso de esta bolsa no supone una penalización aerodinámica. Y nuevamente estamos ante elementos que son de mucha utilidad, incluso en competición, y aunque añaden peso a la bicicleta, nos lo quita de la espalda, por lo que ganamos comodidad y seguridad en caso de caída.

Por último, hay que señalar que el cockpit PACE de la unidad que he probado incorpora la interfaz superior Gear Groove, diseñada para el montaje directo de soportes de ciclocomputador, iluminación o acoples aerodinámicos de larga distancia.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Grail vs Grizl

Con toda esta evolución es fácil ubicar a la nueva Grail, pero por si acaso voy a hacer una breve comparación con la Grizl para que sirva de ayuda a quien pueda tener dudas para decantarse por una u otra.

Aunque la Grizl también nació originalmente como la opción con mayor paso de rueda de la marca (hasta 54 mm), la orientación entre ambas plataformas es sustancialmente distinta. La Grizl está concebida para la exploración, las rutas de varios días y el bikepacking de aventura. Su geometría presenta una posición más erguida, con un tubo de dirección más alto que prioriza la comodidad y el control en bajadas pronunciadas. Además, utiliza una tija de sillín redonda convencional de 27,2 mm, lo que permite montar tijas telescópicas estándar, y dispone de multitud de roscas para portabultos y bolsas tradicionales.

La Grail Gen3, por el contrario, es una bicicleta diseñada principalmente para rodar rápido. Su postura es sustancialmente más baja y agresiva, su tija de sillín tiene perfil aerodinámico en D (incompatible con tijas telescópicas redondas) y los sistemas de carga están optimizados para minimizar el rozamiento con el aire. La Gen3 ofrece un paso de rueda ligeramente superior (57 mm frente a 54 mm), pero enfocado a mantener la velocidad de rodadura y la capacidad de tracción en firmes bacheados sin perder la agilidad propia de una bici de carreras.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Cosas de familia: Canyon Grail Gen3

La tercera generación de la Grail se comercializa en los tres niveles de acabado de cuadro de carbono —CFR, CF SLX y CF— con un total de seis modelos. Las tres plataformas comparten la misma geometría, transmisión monoplato (1x) y la capacidad de alojar neumáticos de hasta 57 mm (2.25”). La distinción entre ellas está en la selección de las fibras de carbono empleadas en el laminado, la presencia o ausencia de la guantera de almacenamiento interno LOAD en el tubo diagonal y la compatibilidad con guardabarros de desmontaje rápido. 

Los modelos tope de gama CFR (Canyon Factory Racing) emplean fibras de módulo ultra alto (UHM) para registrar un peso de cuadro de 989 g (talla M sin pintar). En un escalón intermedio, el nivel CF SLX combina fibras de alto módulo e intermedio deteniendo la báscula en 1.095 g, sumando la guantera LOAD y la compatibilidad con guardabarros DEFEND. Por su parte, la gama de entrada a la competición CF utiliza un laminado de carbono SL estándar (1.128 g), prescinde de la guantera interna LOAD y monta el cockpit integrado monobloque CP0039 en lugar del sistema modular PACE Bar. Además, los dos modelos superiores CFR (Di2 y AXS) se pueden personalizar en sus acabados y sus componentes a través del programa MyCanyon.

Canyon Grail CFR AXS – 8.000 €

Canyon Grail CFR Di2 – 6.500 €

Canyon Grail CF SLX 8 AXS – 4.999 €

Canyon Grail CF SLX 7 Di2 – 3.999 €

Canyon Grail CF 7 AXS – 3.499 €

Canyon Grail CF 7 – 2.499 €

En acción con la Canyon Grail Gen3 CFR Di2

La Canyon Grail Gen3 me ha servido para confirmar el camino que están tomando las gravel race y valorar las diferencias sustanciales frente a una gravel más aventurera y frente a una MTB (para aquellos que dicen que el gravel actual es el MTB de los 90 y creen tener más razón cuanto más anchas son las ruedas de gravel).

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

El objetivo de esta bicicleta es permitirnos rodar (muy) rápido por pistas forestales con un firme razonablemente bueno y con pendientes suaves, tanto positivas como negativas. En estos tramos rápidos y abiertos, la Grail rueda con un aplomo muy cercano al de una bicicleta de carretera aero, ofreciendo una sensación muy cercana a la de su hermana Aeroad. Y una vez lanzada, mantiene la velocidad de crucero con muy poco esfuerzo.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

No voy a decir que se cumple a pie juntillas lo de la mejora aerodinámica a 35 km/h, porque no tengo la prueba científica de ello (más allá de los datos proporcionados por la propia Canyon), pero mi sensación es que se cumple bastante bien. De hecho, la prueba que he hecho ha sido en tramos de asfalto, donde me ha costado bastante menos mantener esas velocidades superiores a 30-35 km/h con la sensación de estar rodando, prácticamente, con una bici de carretera. Eso sí, a ello también contribuyen los neumáticos Schwalbe G-One RS Pro con una banda de rodadura central prácticamente de slick.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

El aumento de la longitud de vainas y de la distancia entre ejes se nota en los descensos, ofreciendo un buen aplomo a la hora de negociar curvas y bajadas pronunciadas. Y me ha sorprendido gratamente que, a pesar de este aumento en lo larga que es, no la he notado especialmente perezosa en los tramos revirados y curvas cerradas. Eso sí, un detalle, la unidad que he probado es talla S, cuando normalmente uso talla M, por lo que recomiendo mirar detenidamente la talla que nos conviene antes de comprarla y no ir con ideas preconcebidas. Particularmente creo que, por dimensiones, la talla S que he probado en otras marcas se correspondería a una M. Os recomiendo mirar detenidamente el reach y el stack.

Quizá por este detalle no la he notado tampoco muy perezosa en la aceleración, algo que sería lógico pensar al estar ante una bici más larga, con vainas más largas y con mayor balón de rueda. Sin embargo, si tenemos en cuenta que el peso sigue siendo contenido (insisto, pese al mayor tamaño de las ruedas y que el cuadro CFR no presenta una gran rebaja frente a la Gen2), el dibujo de los neumáticos y la gran rigidez que transmite el triángulo trasero, creo que su capacidad de aceleración y de reacción en los tramos con más desnivel es muy buena. Y en este caso está más sujeta a las capacidades del neumático (que en alguna ocasión en terreno seco y suelto me ha patinado al ponerme de pie) que a las características propias de la bicicleta.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

El mayor factor que nos permite tener un gran control y comodidad, algo muy necesario para mantener una velocidad alta durante mucho tiempo, son los neumáticos de tan generoso balón que absorben la mayoría de los baches de los caminos. Sin embargo, no podemos olvidarnos tampoco del trabajo que hacen tanto la tija SP0093 VCLS Aero, que mitiga buena parte de las vibraciones que llegan desde el triángulo trasero, como el cockpit PACE, que nos ofrece cierta absorción en los terrenos rotos y, sobre todo, mucha seguridad en las bajadas cuando nos agarramos a la zona curva.

Es un detalle que para mí ha sido importante, ya que el punto débil de las gravel siempre lo he visto en las bajadas, donde el carecer de suspensiones las ponía en clara desventaja frente a las MTB aun en las pistas. Sin embargo, con esta Grail se suman muchos factores que juegan a nuestro favor: la postura, que es muy importante por la manejabilidad que tenemos y la facilidad de “movernos” encima de la bicicleta para jugar con el centro de gravedad de la bici y ganar aplomo y estabilidad; y los ya mencionados neumáticos, tija y cockpit. El resultado es que podremos bajar a velocidades que, hasta ahora, parecían muy complicadas (o peligrosas) para una gravel.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Conclusión

La Canyon Grail pertenece a esa nueva generación de gravel race en la que la aerodinámica cobra una importancia capital y es capaz de decidir una carrera pero que no se olvida de otros factores como el confort o la capacidad de carga. Este último apartado muchas de estas bicicletas lo han apartado o minimizado en aras del rendimiento puro, pero en la Grail Gen3 no ha sido así. Y creo que es un gran acierto por parte de la marca alemana ya que no limita exclusivamente la presencia de esta bicicleta en carreras explosivas, sino que la sitúa como una gran opción para las de larga distancia o las de autosuficiencia.

Y no sólo eso, sino que muchos usuarios de corte deportivo, aunque no necesariamente competitivo, pueden encontrar en ella una gran opción, sobre todo si tenemos en cuenta las posibilidades de regulación y personalización que ofrece la convierte en una opción muy viable también para salidas en carretera (aunque quede raro tanto paso de rueda con neumáticos más estrechos) simplemente cambiando ruedas, los drops del manillar y de forma opcional, el plato por uno más grande.

Probamos la Canyon Grail Gen3 CFR Di2: Aero y capacidad de carga para gravel race

Detalles de la bici

Cockpit CP0048 PACE Bar
Cockpit PACE Bar

El cockpit CP0048 PACE Bar se puede modificar simplemente con una llave Torx T25 y podremos ajustar el ancho en 50 mm (3 posiciones) mediante los extremos desplegables y ajustar la altura en 20 mm con incrementos de 5 en 5 mm. Hay que señalar que hay disponibles las 4 opciones de puntas intercambiables, pero de serie cuenta con las Control Drops con 17° de flare, 120 mm de drop y un diseño pensando para garantizar máximo control sobre firmes bacheados. Además, el PACE Bar es compatible con el anclaje Gear Groove para soportes de ciclocomputador, luces e incluso acoples aerodinámicos.

Tija de carbono SP0093 VCLS Aero
Tija

En Canyon han apostado por la tija de carbono SP0093 VCLS Aero (con perfil en D) para contrarrestar la firmeza del triángulo trasero. Esta tija ya la vimos en la Endurace y aúna los beneficios aerodinámicos con un mayor confort al rodar gracias al trabajado trenzado de sus capas de carbono estilo ballesta. Según los datos de Canyon ofrece un 25% más de absorción vertical frente a una tija rígida tradicional ya que permite una oscilación de unos 10 mm.

DT Swiss GRC 1100 Carbon
Ruedas

Este modelo tope de gama monta unas ruedas DT Swiss GRC 1100 Carbon, perfil de 50 mm, ancho interno de 24 mm, ancho externo de 36,5 mm y bujes de gama alta DT Swiss 180 Dicut con rodamientos cerámicos de ultra baja fricción y el sistema de engrane Ratchet EXP 36. Los radios son DT aerolite II y DT aero comp II. Ojo, a pesar de que en esta unidad van montadas con neumáticos de 50 mm, están diseñadas aerodinámicamente para ofrecer el mejor rendimiento con cubiertas de entre 35 mm y 45 mm y el peso del par se sitúa en 1.575 g.

Shimano GRX Di2 RX825 1x12 con potenciómetro 4iiii 42 y 10-51
Transmisión

Para la transmisión y los frenos este modelo apuesta por un Shimano GRX Di2 RX825 1x12 con potenciómetro 4iiii en biela izquierda en configuración de plato de 42 dientes y el cassette 10-51. Con esta configuración en cualquier recorrido de gravel estaremos perfectamente cubiertos, teniendo un buen desarrollo en los tramos más rápidos y con un rango en las coronas superiores del cassette que nos permitirá superar cualquier desnivel (particularmente la he probado en rampas de más de un 18%).

He insistido en la posibilidad de usarla también como bici de carretera cambiando solo las ruedas (por no “comérnoslas” en dos salidas por asfalto) y considero que se puede hacer perfectamente con esta relación de transmisión. Con ella aguantaremos tranquilamente velocidades superiores a 40-45 km/h de forma sostenida y solo cuando tratemos de pedalear a mucha más velocidad es cuando echaremos en falta un plato más grande. Aun así, como he dicho, el cuadro admite un plato de hasta 52 dientes, así que la posibilidad está ahí.

Más información


Precio

8,4 kg (talla S)


Peso

6.500 €

No te pierdas nada

¿Quieres estar al tanto de todas las novedades de Maillot Mag?
Suscribete a nuestro newsletter para no perderte el mejor contenido relevante, novedades, opinión, podcast, etc.