Test: Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al Gravel Race

Más aerodinámica y rígida, la 5ª generación de la Crux eleva el nivel de las bicis gravel para carreras

Facebook
Twitter
Whastapp
Autor Maillot J. Daniel Hernández
Autor de la fotoDavid Agüero

Fecha de la noticia 21/07/2026


La aerodinámica empieza a ser un factor diferencial en la nueva generación de bicis para Gravel Race y la nueva Specialized Crux 5 es su máximo exponente. La hemos probado en la línea S-Level con un equipamiento digno de los pros, pero sin llegar al desembolso de una S-Works.
Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race
Velocidad con bastante comodidad. Todos los beneficios de la Tarmac con ruedas más gordas.
Si tienes claro que lo tuyo es el gravel race, la única pega que se le puede poner es su precio de más de 10.000 €.

“La Crux 5 se desenvuelve en la tierra como la Tarmac hace en el asfalto...” así define Specialized a la Crux 5 en su página web. Y lo cierto es que razón no les falta. Esta nueva generación de la Crux llegó con una revolución total de las formas y del concepto.

Las carreras de gravel (o gravel race) son, posiblemente, la disciplina ciclista que más ha crecido en los últimos años. Hemos visto cómo el gravel se ha dividido en varias categorías. De ser bicis pensadas para llevar equipaje a bicicletas con un estudio aerodinámico detrás que ya quisieran tener algunas bicicletas de carretera. Del gravel de la camisa de cuadros (que todavía se mantiene, ojo), al gravel de mono de lycra, ruedas y casco aero y dorsal.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Y la Crux, en su 5ª generación, es un ejemplo de esta evolución. Una Crux que es más Tarmac que nunca (sí, incluso aunque hablemos de la Tarmac SL9 que se presentó un mes después de la propia Crux en la víspera del Tour de Francia 2026).

Formas aerodinámicas en todos los tubos del cuadro, tirantes a media altura, tija aerodinámica de la Tarmac SL8 (no es lo único que ha heredado de la Tarmac SL8 o que también hayamos visto en la SL9), ruedas de perfil... Pero con un paso de rueda que admite neumáticos de hasta 55 mm. Sería injusto decir que “la aerodinámica ha llegado al gravel” porque ya hay quien lo había hecho antes, pero sin duda ha sido un golpe importante encima de la mesa de la marca de Morgan Hill para las competiciones de gravel.

Y prueba de ello es el éxito que tuvieron en la Unbound Gravel 2026, en la que en la categoría Elite 200 Mile (la prueba reina con un recorrido de 321 km) copó 5 de los 6 puestos de podio entre las categorías masculina y femenina; los 3 escalones del podio en los hombres y el 1er y 2º puesto de las mujeres.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

La evolución de la Crux: 5 generaciones

Antes de ponerme a analizar detenidamente la nueva Crux 5, concretamente en el acabado S-Level al que también hay que hacerle mención aparte, déjame que repase brevemente la historia de la Crux en estas 5 generaciones.

La Crux nació como una bicicleta de ciclocross puro para sustituir a la vieja TriCross en el año 2010. Pensada para circuitos revirados, con un palmarés de leyenda bajo los mandos de Zdenek Stybar o Tom Pidcock. Pero ya en 2013, cuando Dan Hughes ganó las 200 millas de Kansas (la semilla de Unbound) con una Crux adaptada, se vislumbraba su destino.

De hecho, 11 años después, en 2021 con la 4ª generación de la Crux, Specialized aprovechó la explosión del gravel deportivo para rediseñar la Crux inspirándose en la Aethos. Tubos redondos, tija tradicional de 27,2 mm, ligereza extrema (735 g de cuadro) y una versatilidad brutal que la convirtió en la favorita de los puristas. Era escaladora, reactiva y dócil.

Ahora, en 2026, la Crux 5 se ha convertido definitivamente en “la Tarmac del gravel”. Y es que el gravel race moderno se corre a velocidades de ciclismo de carretera. El viento es el enemigo. La Crux 5 rompe con el pasado: adopta tubos perfilados, integración total de cableado y componentes de alto perfil aerodinámico. Es una máquina pensada por y para ganar pruebas de resistencia y velocidad pura en tierra, como ha demostrado en la Unbound.

Te puede interesar...

Nueva S-Works Tarmac SL9 de Specialized ¿La mejor bicicleta de competición del momento?

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race
Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Nuevo cuadro “más Tarmac que nunca”

Tal y como dijimos cuando se presentó, Specialized no ha diseñado la Crux 5 basándose en cambios estéticos o en números aislados. En su maniobra de marketing lo denominó “La ecuación de la velocidad” (concepto que ha aplicado a sus últimas bicicletas) y en este caso busca el máximo rendimiento pero diferenciando las necesidades del gravel y de la carretera.

Y es que, a diferencia de la carretera donde lo más importante es la aerodinámica pura, en gravel las velocidades son menores y la resistencia a la rodadura sobre superficies bacheadas penaliza enormemente. Specialized recopiló datos de telemetría reales del terreno de la Unbound mediante acelerómetros montados bajo el sillín del corredor Matt Beers en 2025. Con estas métricas de vibración, viento y peso, optimizaron el cuadro.

Los datos ofrecidos por Specialized dicen que la Crux 5 permite un ahorro de 15,2 vatios rodando a 45 km/h respecto a la generación anterior. El 50% de esa ventaja procede del cuadro, la horquilla y la tija; el 30% de las nuevas ruedas aerodinámicas Roval Terra Aero y el 20% restante del cockpit integrado. Otro cambio que afecta a la aerodinámica es que ha abandonado la tradicional tija redonda de 27,2 mm por la tija aerodinámica D-Shape de la Tarmac SL8 con un sistema de ajuste por cuña integrada en el cuadro.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Además, el cuadro cuenta con el diseño Flow State Design. Heredado de la Aethos 2, este concepto optimiza la unión y forma de los tubos para que las tensiones mecánicas se repartan de forma fluida por toda la estructura, eliminando la necesidad de añadir exceso de material en puntos críticos y manteniendo el peso en mínimos.

Por último, el cuadro de la Crux 5 está disponible en dos versiones: S-Works de fibras FACT 12r con un peso declarado de 789 gramos y la versión “normal” de fibras FACT 10r con un peso declarado de 897 gramos; es decir, 108 gramos de diferencia.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Geometría: aerodinámica y comodidad

En cuanto a la geometría, la Crux 5 se ha perfilado para ser mucho más aerodinámica, también en lo que se refiere a nuestra postura sobre ella, buscando una mayor estabilidad a alta velocidad y compensando el mayor volumen de rueda; eso sí, manteniendo un comportamiento intuitivo y manejable en tierra. Y como no podía ser de otra forma, siguiendo su política Rider-First Engineered que adapta el laminado del carbono a cada estatura. En nuestro caso probamos la talla 54.

Los principales números que podemos analizar en esta talla son: El reach se sitúa en unos reactivos 388 mm acoplado a una potencia de serie de 90 mm, manteniendo el cuerpo del ciclista en una posición de control sin alargar en exceso la postura sobre el tren delantero. Por su parte, el stack es de 560 mm con un tubo de dirección contenido de 125 mm, lo que permite una postura agresiva y aerodinámica pero sostenible y razonablemente cómodo en largas distancias.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

El ángulo de la pipa de dirección se relaja hasta los 71°, el eje del pedalier está más bajo, con una caída (BB Drop) de en 78 mm. Al situar la caja de pedalier tan cerca del suelo, se compensa el aumento de altura que provocan los neumáticos de gran volumen y se logra que tengamos la sensación de estar “dentro” de la bicicleta, además de bajar el centro de gravedad para las curvas y tramos de descenso rápidos.

Por su parte, el tubo tubo horizontal es de 543 mm y el del sillín tiene un ángulo de 74,5°, en ambos casos lo que sucede es que adelantamos ligeramente la cadera para maximizar la fuerza del pedaleo. Esto, además, deja espacio libre en la trasera para albergar un paso de rueda de hasta 55 mm (o 2,2"), manteniendo unas vainas traseras de solo 425 mm de longitud.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

El sello S-Level ¿qué significa?

Aunque lo explicamos en la noticia de la presentación de la nueva Crux 5 y en el lanzamiento de la nueva Tarmac SL9, el sello (o acabado, o montaje...) SL-Level merece una breve explicación en este test. Aunque sea por el simple hecho de que la primera vez que oímos hablar de él fue, precisamente, en el lanzamiento de la Crux 5.

Tradicionalmente, Specialized ha mantenido una jerarquía muy marcada: el ciclista que quería el grupo de transmisión estrella de nivel profesional y los componentes más avanzados de la marca estaba obligado a adquirir la versión S-Works con el coste que eso supone.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Pero con la llegada de la Crux 5 nació el concepto S-Level. Con ello se busca ofrecer un montaje mecánicamente idéntico (prácticamente) al de los corredores profesionales, pero sobre el segundo cuadro de carbono de la casa (el FACT 10r en lugar del FACT 12r de S-Works), reduciendo la diferencia a una cuestión de material y peso del cuadro, ya que como hemos visto antes la diferencia entre la versión S-Works (FACT 12r) y el cuadro estándar (FACT 10r) 108 gramos. Compartiendo exactamente el mismo diseño (aerodinámica incluida), la misma geometría, prácticamente las mismas propiedades de rigidez torsional en el eje de pedalier y la misma horquilla S-Works FACT Carbon.

En este caso nos encontramos una “democratización” de un montaje Pro, ya que en este caso la Specialized Crux 5 S-Level monta el grupo inalámbrico SRAM RED XPLR de 13 velocidades con potenciómetro integrado y las ruedas Roval Terra Aero CL; ofreciendo una bicicleta que compite de tú a tú en rendimiento absoluto con las de competición, pero a un precio significativamente menor (10.499 € frente a los 13.999 € de la S-Works tope de gama).

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Este montaje se completa con dos componentes nuevos y espectaculares, el cockpit Roval Terra y las ruedas Terra Aero de 50/45 mm de perfil. Te dejo más detalles e información sobre ellos en el apartado “detalles” de este test.

En acción con la Specialized Crux 5 S-Level

Es cierto que yo el gravel lo he concebido siempre en su versión más relajada. Sin embargo, cuando te montas en la Crux 5 sabes desde el primer momento que no va a ser así; y más después de haber probado varias generaciones de Tarmac. La postura y la rigidez y explosividad que transmite desde las primeras pedaladas ya nos dicen que estamos ante una bici 100% de carreras.

Pero, en este caso, la rigidez no está reñida con la comodidad. Gracias al diseño Flow State Design del cuadro y el trabajo de la tija del sillín y el manillar Roval Terra Cockpit, la rigidez del cuadro no se termina de transmitir a nuestro culo, espalda, manos y brazos. El trabajo de filtrado que hacen estos componentes hace que sea una bici razonablemente dócil y cómoda cuando rodamos con ella.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Para alguien acostumbrado a bicicletas de carretera (como es mi caso) la sensación es la de estar con una vieja conocida fuera de su terreno... hasta que te pones a pedalear. Es cierto que las sensaciones rodando en llano es la de ir un punto más rápido que con cualquier otra gravel (y un punto bastante considerable), algo que se traslada a las subidas tendidas y, por supuesto, a las bajadas.

Esa sensación de que es una bici que te invita a pedalear lo más rápido posible es constante con la Crux 5, y se puede apreciar cómo te pide sacar tu máximo rendimiento de las piernas en las zonas más rápidas (insisto, llano y subidas tendidas). En las subidas técnicas y más lentas, donde la aerodinámica no es un factor decisivo, es donde entra en juego la impresionante el peso (menos de 900 gramos el cuadro y 7,85 kg el conjunto completo), la tracción que ofrecen los neumáticos y el buen hacer del cuadro y las ruedas que permite que la rueda trasera vaya dibujando el terreno en lugar de ir dando saltos y perdiendo energía por falta de agarre al suelo.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race
Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

En esos momentos la Crux 5 también ayuda a sacar nuestra mejor versión, haciendo que los pasos complicados también se conviertan en escenarios divertidos donde ponernos a prueba a nosotros mismos aunque no estemos en carrera.

En bajada la seguridad y aplomo que transmite es impresionante. Se nota mucho la herencia Tarmac en el hecho de que es una bicicleta que traza las curvas como un bisturí, con precisión. Y nuevamente hay que hablar del buen trabajo de los neumáticos Pathfinder ofreciendo agarre incluso cuando el terreno se pone muy delicado (algo habitual en los terrenos secos y arenosos cuando nos abandonan las lluvias).

Otro detalle que no quiero dejar pasar, especialmente pensado en los usuarios más “racing” y pese a que particularmente a mí me ha gustado mucho el plato de 40 dientes que monta de serie (he salido solo las veces que la he estado probando), es cierto que puede quedarse algo corto para rodar en pelotón en ritmo de competición.

Para terminar, y por mucho que incluso haya usado la expresión durante este test para definirla, no sería justo resumir a la Crux 5 como “una Tarmac con neumáticos gordos”. Aunque visualmente lo parezca y sea muy ligera, al nivel de cuadros de carretera, el cuadro de la Crux 5 va un paso más allá y es sumamente robusto frente a impactos de piedras y el maltrato del terreno suelto. No se siente delicada y la estabilidad que aporta el pedalier bajo y el ángulo de dirección relajado la convierten en una bicicleta noble en bajadas técnicas a alta velocidad en terrenos sueltos de tierra.

Conclusión

Para mí la nueva Crux ha redefinido, o al menos perfeccionado, las líneas que debe seguir una bicicleta específica de Gravel Race. Ligera, aerodinámica, reactiva... sí, son los adjetivos habituales que usamos para definir a una bicicleta de competición en carretera, pero en este caso son verdad. Es una bicicleta para ponerle un dorsal y exprimir tus piernas al máximo, no para cargarla de alforjas y viajar relajado y disfrutando del camino.

Y ojo, que es cómoda para su orientación; de hecho, muy cómoda, pero la realidad es que es una bicicleta de carreras, pura y dura. Si buscas una bicicleta más relajada debes explorar otras opciones. Pero si buscas una bicicleta que te transmita las sensaciones de una de las mejores bicicletas de ruta que hay en la tierra, la Crux 5 es una opción perfecta.

Probamos la Specialized Crux 5 S-Level: la Tarmac ha llegado al gravel Race

Cosas de familia Specialized Crux 5

Como explicamos cuando se presentó, actualmente la gama de la Crux 5 está formada por la versión S-Works con cuadro FACT 12r y 4 modelos con el cuadro FACT10r. La gama arranca en 3.999 € y alcanza los 13.999 €. Además, puedes adquirir el cuadro suelto S-Works (con la horquilla y la tija) por 5.799 €. A continuación te detallo los precios de los modelos, pero si quieres más información sobre los montajes de cada uno de los modelos lo tienes en esta noticia.

  • Specialized Crux 5 Sport – 3.999 €
  • Specialized Crux 5 Comp – 4.499 €
  • Specialized Crux 5 Expert – 6.999 €
  • Specialized Crux 5 S-Level – 10.499 €
  • S-Works Crux 5 – 13.999 €

Detalles de la bici

Roval Terra Cockpit en la Specialized Crux 5 S-Level
Roval Terra Cockpit

Se trata de un conjunto de potencia y manillar monobloque de fibra de carbono de alto módulo de tan sólo 298 gramos. Además de su ligereza su principal característica es que la estructura se ha diseñado para reducir la rigidez vertical en un 78% respecto al modelo Rapide de carretera, con una una ergonomía específica de gravel con 12 grados de apertura de puntas (flare), un retroceso de 5 grados en la parte superior y una caída de 107 mm. El resultado es un agarre y confianza espectacular para gravel.

Ruedas Roval Terra Aero CL en la Specialized Crux 5 S-Level
Ruedas Roval Terra Aero CL

El juego de ruedas elegido para el acabado S-Level son las Roval Terra Aero CL. Se caracterizan por su diseño de perfil aerodinámico inverso: 50 mm en la llanta delantera y 45 mm en la trasera (más confort y estabilidad). Tienen un ancho interno de 27 mm e incorporan el lateral de llanta tipo FlatStop de 5,38 mm para minimizar pinchazos por pellizco. Montan bujes DT Swiss 350 y firman un peso conjunto de 1.608 gramos. Sus precios son 849 € para la rueda delantera y 899 € para la trasera.

Transmisión SRAM RED XPLR AXS en la Specialized Crux 5 S-Level
Transmisión SRAM RED XPLR AXS

El grupo SRAM RED AXS XPLR de 1x13 es uno de los grandes atractivos del acabado S-Level. No sólo porque añade un piñón extra respecto a las generaciones previas de 12 coronas, sino por su gran precisión y la rigidez del conjunto en terrenos bacheados gracias, entre otras cosas, a su anclaje directo al cuadro UDH. Mención aparte merece el potenciómetro Quarq en la araña capaz de medir los datos de ambas piernas.

La relación de transmisión cuenta con un plato de 40 dientes que complementa perfectamente el cassette 10-46 (10-11-12-13-15-17-19-21-24-28-32-38-46). El resultado es un desarrollo súper progresivo en el que en ningún momento he sentido que me faltase alguna corona o necesitase un plato más pequeño. Incluso en las cuestas más duras. Ojo, el cuadro de la Crux 5 admite platos de hasta 52 dientes.

Neumáticos Specialized Pathfinder en la Specialized Crux 5 S-Level
Neumáticos Specialized Pathfinder

Aunque el cuadro admite neumáticos de hasta 55 mm, de serie nos encontramos unos Pathfinder TLR de 45 mm que, en mi opinión, son los más adecuados y más que de sobra para esta bicicleta gracias a su compromiso entre agarre, tracción y capacidad de rodar. Con 45 mm tenemos el punto justo de agilidad que echaríamos en falta si montamos más balón.

En el centro cuentan con una banda de rodadura lisa que minimiza la resistencia a la rodadura y sus tacos laterales ofrecen un buen agarre en curvas y terreno roto. Para una buena protección antipinchazos, la cubierta combina la doble mezcla de goma de Specialized: el compuesto central Gripton T5 (enfocado a la durabilidad y a rodar rápido con la mínima fricción) con refuerzos laterales para evitar cortes por las aristas de las piedras.

Más información


Precio

10.499 €


Peso

7,85 kg (talla 54)

No te pierdas nada

¿Quieres estar al tanto de todas las novedades de Maillot Mag?
Suscribete a nuestro newsletter para no perderte el mejor contenido relevante, novedades, opinión, podcast, etc.